No suelo celebrar el amor, porque lo siento todo el año,
Hago excepción por ti, porque quiero saber que te hago sonreir,
Sé que muchas veces sufro carencia de humor, pero te pido lo entiendas, aun no me creo que sigas ahí después de tantos años, para mí bastantes.
Muchas veces lo que más me gusta de ti es esa esencia que dejas al pasar, al ser y existir, eres partidaria de rechazar esos sentimientos, pero creo que ni tú sabes que tanto puedes ayudar con tan sólo sonreir.
Después de que te encuentro me gusta hablar de ti, pensarte y quererte. Me has brindado una nueva vida con tus enseñanzas, y tu extraña forma de inesperadamente bailar.
Sé que he cambiado y que puede que no sea el mismo de hace 4 años quizá, pero el sentimiento prevalece y lo hará por todo lo que dure la eternidad.
Me gusta pensarte en una cama de flores blancas, mirando al cielo, esperando que algo baje y te revele lo que siempre quisiste saber.
Cuándo me preguntan por ti, contesto que eres como un álbum de Radiohead, me haces tan feliz, me inspiras, me llevas a lugares en los que mi creatividad se vuelve infinita, lástima que no puedas estar en mi cabeza mientras escribo, aun así puedo pensar que lo estás.
Espero contar contigo como así tu contarás conmigo. Te amo, te quiero, haría miserable la vida quien te quisiera hacer daño.
Eres el ultimatum de mis sueños, estás ahí al final de ellos, como si mi cerebro intentara decir: “Ya has pasado demasiado por esta noche, aquí esta lo único que podrá ayudarte a asimilarlo”.
Eres la guitarra en Exit Music, eres el piano en Reckoner, eres el bajo en Creep, y eres la voz en Closer To You. (Sólo no has escuchado Reckoner supongo.)
Nunca me vi en el lujo de dedicar unas palabras en San Valentín, pero he de decir que tú lo vales, mereces un génesis a tu nombre, pero por ahora es lo que te puedo ofrecer mi Valeria.