Este fin de semana por fin nos tocaba a Sub12 jugar en nuestro campo. Sin nuevos vestuarios, pero por lo menos siendo anfitriones en nuestra cueva. Vayamos por partes.
Respecto al equipo negro, hicimos un primer partido con Industriales marcado por el buen inicio en la primera parte y la siesta en la segunda, que hace que tengamos que aprender que no estar concentrado durante media parte hace echar al traste todo el esfuerzo de la mitad anterior, y no veas como cuesta recuperarse.
En el segundo partido contra Liceo remendamos los descosidos del anterior con presión en defensa y un extra de esfuerzo por parte de todos, y conseguimos llevarnos el derbi del barrio tras 22 minutos con el corazón en un puño. Aunque en ambos partidos nos falló la recolocación defensiva.
El cómputo general de la delantera sale a favor: muy buena organización en ataque y buenos apoyos, apenas nos pescaron balones (por no decir ninguno, pero igual me paso de lista), entrando a romper recto hicimos mucho daño en ambos partidos. La ¾ tuvo el día más flojo comparado con otros sábados. Les costó ver dónde estaban los huecos y darse cuenta de que 4 gotas de agua no iban a hacer que perdiesen mágicamente el manejo de balón al que nos tienen acostumbradxs, pero, cuando se les desempañaron las lunas, pudieron ver la carretera despejada con claridad.
Las colaboraciones de los de primer año que jugaron con los mayores supieron estar a la altura en todo momento. Cada uno hizo su trabajo sin filigranas, y ese curro lo hicieron a la perfección: Leo, Óscar y Álex; y Borutzki, Telmo y Eneko, otra jornada de sobresaliente.
En general va a ser un segundo trimestre muy divertido con buenos partidos contra todos los equipos que nos crucemos, y nos prepararemos para ello.
Respecto al equipo Rojo, tuvimos un grupo muy numeroso, y eso, por una parte, nos vino bien, pero, por otra, fue la excusa perfecta para difuminarse para algunxs jugadorxs.
En el primer partido contra Indus estuvieron todxs muy activos y dispuestos a jugarlo todo. Estuvimos haciendo negros con Rafa y Víctor, que, como los mayores que eran, les tocaba liderar al grupo y lo hicieron muy bien. Nacho y Telmo abriendo y dirigiendo el juego de libro, y Eneko rompiendo de escándalo... Algunos balones caídos por la lluvia, pero un notable alto en placaje y, al contrario que los mayores del negro, vimos una línea defensiva en muro muy difícil de traspasar. Receta básica que siempre funciona, como la de una tortilla de patatas con cebolla: profundidad en ataque y presión en defensa. Incluso los “sospechosos habituales” del despiste decidieron subirse a la tabla y surfear la ola del placaje. Digamos que no es solo lo que los “Luca, Eneko y Telmo” hacen en el campo, sino que tienen un efecto multiplicador si están. Todo salió bien, hasta las patadas que se atrevieron a pegar cuando tocaba y que, bien ejecutadas, fueron celebradas por la afición.
El segundo partido contra Liceo fue diferente. Es un equipo que mueve bien la bola y, por nuestra parte, dejamos de subir en defensa en equipo, de lo que se supieron aprovechar y rompieron la línea de defensa en carrera, haciéndonos mucho daño. La delantera se difuminó en el segundo partido. Liceo trae más nivel y, sin los tres mencionados (Luca, Eneko y Telmo) y la delantera de “erasmus”, se notó que no estaban y otros jugadores tuvieron que multiplicarse para placar, y eso acaba frustrando.
De nuevo y como en la anterior jornada, mención especial para Nacho, que en defensa se lo comió todo y lideró el ataque y al equipo. Igual que tenemos que destacar la actitud de Víctor Otero.
Mención especial para Pablo Fornells: ejemplo de sacrificio, calidad y humildad… haciendo su curro siempre y sin rechistar. No se puede ser más honrado. Lo da TODO. Nosotrxs, sus entrenadorxs, queremos que se sepa que se ha ganado la capitanía a base de compromiso y actitud, que es un jugador y compañero que todo el mundo querría tener en su equipo, muy TOP.
El pasado sábado ganamos el partido por 7 puntos, pero se perdió por 1 punto la categoría. O quizá fue por un placaje o un un pase fallado, ¿quién lo sabe o a quién le importa ya? La diferencia entre la victoria y la derrota, entre el éxito y el fracaso es tan pequeña que, una vez superado el duelo por lo del sábado, la luz de un nuevo día nos debe hacer ver que estos 9 años del XV Hortaleza Femenino en División de Honor y División de Honor B han sido un éxito total, un ejemplo de trabajo, sacrificio y lucha frente a todo y a todas, siempre sabiendo de nuestras limitaciones como club amateur, donde fichar es una utopía y sólo se juega por el orgullo de pertenecer a una familia que eliges y que te acompañará para siempre 💚💛❤️
Por eso, el día después de cerrar esta etapa, es justo reconocer y dar las gracias a TODAS las dragonas que han defendido nuestros colores desde que este camino se inició, no hace 9 años, sino un par de ellos antes, cuando se creó el equipo femenino. A Mario y Juanan, a los hermanos Cabanas y a los Torrejón, Julián, Jabalí, Carri, Maxi, Edu, Gus, Rober, Joaco y Lato, gracias. Gracias a todas las personas que, en algún momento, invirtieron minutos de su vida en venir a vernos y animarnos hasta el final del partido sin descanso.