“No estoy segura de cómo se ve, ¿puedes darme tu opinión?” Preguntó al campista a un lado suyo tras enseñarle su pintura. Los atardeceres eran su fenómeno favorito, ver el cielo teñido de diferentes tonalidades de naranja y reflejarse en la laguna. “Siento que le falta algo pero no lo sé... ¿El muelle, tal vez?” Divagó en voz alta, regresando la mirada de vuelta al paisaje frente a ellos y suspiró. “Da igual, puedo terminarlo mañana. Olvidé tomarle una foto antes y ahora el sol está a nada de ocultarse.”








