Son las 3:30
Enciente con el fuego con la puta vida, apagate en el hielo directo en la herida. Los surcos en mi cara antes fueron ríos por los que navegaban recuerdos de amores perdidos. De pronto algo llega a secar las aguas descubrir las manos abrazar las algas, y entonces ya solo quedan surcos ya no hay más agua sin embargo estás preparado para navegar otra vez. Y encender con el fuego del alma la vida que te acompaña, derretir el hielo de la mirada mostrar la piel maltratada.







