Mi querido amigo, tocayo y roomie, Luis Bernal, fue el seleccionado para ser la víctima tomblerina de hoy, y no sólo porque lo tenga cerca para sacarle información, sino porque en este blog trataré de compartir la vida, viajes y experiencia de cuanto comunicólogo, diseñador y asociados a las artes y entretenimiento se nos crucen en el camino.
Originario de Hermosillo, Sonora, Luis es un comunicólogo egresado del Tecnológico de Monterrey campus Querétaro, que además de llevar parte de sus estudios en España, ya es parte de una importante taller creativo, que dentro de sus múltiples proyectos incluye una revista cultural independiente publicada en el estado de Querétaro.
Primero que nada Luis, cuéntanos, ¿Cómo fue que llegaste a Querétaro y decidiste entrar al Tecnológico de Monterrey?
-No siempre viví en Hermosillo, por el trabajo de mi papá llegué a vivir en varias partes del país, entre ellas Tequisquiapan. Elegir la carrera fue fácil porque siempre lo tuve claro, que eligiera estudiarla en el Tec campus Querétaro fue una mezcla de cercanía con la familia y la posibilidad económica.
¿Porque decidiste estudiar la carrera de comunicación, entonces abreviada como LCC?
-Como lo mencioné antes, siempre tuve claro que mis aptitudes y todo aquello que me gustaba estaba relacionado con la carrera, además de que me gustó que tenía que ver con humanidades y, por experiencias cercanas y un largo trabajo de investigación, me quedaba claro que no era, ni es, una carrera en la que “te mueras de hambre”.
Durante tus estudios en el campus, ¿cuál fue tu mejor experiencia?
-Primero que nada mi intercambio a Madrid, España, que fue increíble. Después está mi experiencia laboral en “Sé, Taller Creativo”, empecé “practicante” entre comillas, ya que eran pagadas y era menos de medio tiempo, pero mi puesto y el trato que me daban nunca fueron de practicante, solo como el nuevo que aprendía y aportaba, aunque no tenía tantas responsabilidades.
Cuéntanos sobre tu experiencia de intercambio en España
-Llegué a Madrid específicamente y fue una experiencia increíble, aprendí demasiado a pesar de no ir enfocado al estudio, pero estuve en un nuevo modelo de trabajo, conocí la ciudad, viajé, conocí gente, y me divertí como nunca. Definitivamente un viaje que me cambió la vida y me abrió el mundo.
¿Crees que existe un contraste relevante entre la forma de enseñanza impartida en España a comparación con la de México?
-No estoy seguro si el contraste radica en que llegué a una escuela pública, era algo bastante diferente: ser amo y señor de tu horario, ir a clases cuando quisiera os imeplemente no ir, estudiar por mi cuenta y presentar un examen final, que por cierto los exámenes allá son demasiado extensos a pesar de tener solo 3 preguntas o menos, ya que el fuerte de estudio es teórico, horas de lectura, horas de redacción, buscar en tantas fuentes como pudiera, absorber todo lo relacionado a las clases para poder responder una pregunta que implicaba realizar un ensayo de mínimo 5 hojas cuya revisión es muy estricta, siempre hay que buscar más allá de lo enseñado en el aula para lograr una buena calificación. Ni todo el esfuerzo que imprimí en estudiar, ni mis desvelos ni estar 100% enfocado me ayudó a sacar una buena calificación, en mi vida había “pansado” un exámen, siempre había sido de calificaciones altas, pero estando conocí lo que era irse a 4 extraordinario de 5 materias que llevé.
Cabe la posibilidad de que las escuelas públicas en México sean similares, cosa que no sé porque siempre estudié en escuelas privadas y llevaba años de costumbre a un sistema sin grandes variaciones, pero según mi experiencia no he encontrado profesores tan estrictos y poco empáticos como los que tuve en Madrid.
¿Cómo lograbas trabajar y estudiar al mismo tiempo?
-No era fácil , pero salió porque tenía que salir. Me ayudo que en mi trabajo fueron muy flexibles y me ayudaron a adaptar mis horarios, aunque significara trabajar en casa.
Si pusieras en una balanza tus prácticas profesionales y tus estudios en el Tec, ¿cuál crees que tuvo mayor peso para alcanzar tu desarrollo profesional?
-Definitivamente las prácticas, y no sólo porque gracias a ellas pude egresar con un trabajo seguro, sino porque lo que aprendí en la escuela no es ni el 15% de lo que uso para ganar dinero, y prácticamente todos mis compañeros de carrera pasan por lo mismo.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
-Es un trabajo impredecible, cambia mucho, requieres las mismas habilidades, pero cada proyecto requiere algo diferente, un dia puedes estar haciendo campañas para empresas trasnacionales y al otro día el branding de un vino, diseño de etiqueta, o la edición de un libro, guía o revista. Es muy demandante, pero no te aburres, no te cansa, y si lo hacen sabes que la recompensa es grande y nuevos retos llegan.
¿Cuáles son los mayores retos de trabajar en el taller?
-Puede llegar a ser frustrante por la relación entre el cliente y la idea creativa, hay que luchar con la frustración y maniobrar para que lo que uno sabe que es mejor para un proyecto logre convencer al cliente, y si no tratar de equilibrar lo de ambos.
Por último, tu que te dedicas a conocer e investigar la ciudad, ¿cuál es tu museo o galería de exposiciones artísticas favorito de la ciudad de Querétaro?, y de paso por si llegamos a cruzar el charco, ¿cuál es tu favorito de España?
En Querétaro mi favorito es la Galería libertad, ya que tiene el mejor discurso museográfico de la región y con su nueva etapa tiene expos padrísimas. También disfruto ir al Museo de arte, más que nada por su patio barroco y la estructura del lugar, lamentablemente sé que la administración no ayuda a que podamos tener una experiencia padre en el lugar.
En España me gustaron muchos, amo ir a museos, me encanta el museo del prado que es muy clásico, también uno llamado El reino de Sofía, que es de arte un poco más contemporáneo, pero ambos me quedaban cerca de la casa. Hay otro que no es museo propiamente y estaba bastante alejado del centro de la ciudad, se llama “Matadero” y es un centro cultural padrísimo porque el justamente el lugar era un matadero de animales antiguo, es gratuito y tiene exposiciones de todo tipo de arte pero con una visión urbana.