He sentido olvidarte
Te olvidé aquel 2018, se me olvidó lo que a ti te gustaba, tus hermosas risas, se me olvidaron las creaciones de tus manos y los placeres que tenías por las tardes.
Poco a poco te fui olvidando y cuando vi tus cosas por ahí, tiradas y empolvadas, se me vino un aire tenue a ti y pensé, ¿Quién se me ha olvidado? Nisiquiera supe de tu existencia en mi vida.
No sé y tampoco quiero encontrar la respuesta del olvido que te brindé, quizá fue la rutina, la emoción de una nueva vida, pero fue muy injusto.
Han pasado ya 8 años desde que te he abandonado, pero ¿sabes algo? Cada día pienso más en ti, cada día te hablo un poco más y vuelvo a preguntarme si ¿te gusta lo mismo? ¿Aún creas cosas hermosas? ¿Aun tienes esa ilusión o ya está perdida? ¿Sigues teniendo tus placeres por las tardes? ¿Sigues sintiendo que el corazoncito se te sale? ¿Tienes ese mismo carácter loco que yo amaba?
He descubierto que algunas cosas si, otras no, lo que no cambia en tí, es esa mirada profunda; tu mirada tan tentadora de aventuras, esa mirada que juzga y desprecia, ama y desea.
Esas manías de tronarse los dedos me han perseguido por siempre, por eso sé que no cambian, y tu fascinación por la música, yo creo que siempre la vamos a tener.
Tu sonrisa, con tus dientes grandes y de ladito, sigue siendo siempre igual, esa no cambia, la veo siempre en el espejo.
Eres la persona que más más amo en todo el mundo, en todo lo que va de mi creación y no sé por qué a veces me olvido de ti, no te cuido, no te procuro, no me detengo a ver lo maravillosa que eres, pero que sepas que eres más que eso, eres más de lo que se ve, más que una cara bella, más que eso, eres, somos, soy Marisol Cuellar.
M.K











