Abro los ojos y te tengo enfrente mío mirándome como si no acabaras de robarme el alma. Abrir los ojos todos los días, es un acto de rebeldía.
Salgo a la calle y escucho tus alaridos queriendo llamar mi atención, tratando de provocar mi miedo y despertando mi rabia ¿Es así como quieres que te perciba? ¿Qué pretendes? ¿Quieres que huya o quieres llevarme a una cita? Salir a la calle todos los días, es un acto de rebeldía.
Al dormir veo tu rostro riéndose, mirando a un lado, ignorando lo que me acabas de hacer, despierto, quedo paralizada como aquella vez, las lágrimas corren, cierro los ojos pidiendo que me dejes descansar. Intentar dormir todos los días, es un acto de rebeldía.
Si eres mujer, existir es un acto de rebeldía.













