and I was in the darkness, so darkness I became
S he’s something odd and uncertain, half of her was made of s t a r s, full of death and filled with light; her other half was made of s c a r s, full of life and filled with DARKNESS.
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mutatiio
Se encogió de hombros sin dar una respuesta en concreto, no había pedido su ayuda sólo necesitaba un poco de calma y seguramente en un par de horas se podría recuperar de tal estado tan patético. ¿Debió de haber bebido mucho menos? Si. ¿Seguiría su consejo la próxima vez? Seguramente nunca lo podría hacer, una vez que probaba bebida no había nada que le detuviera a tomar otra. Rodó los ojos al escuchar la réplica de la contraria, si tan sólo tuviera un dólar cada vez que ella tomaba un cumplido para halagarse más a si misma seguramente sería un millonario… inclusive un billonario quizá. “¿Empeorado, en serio?” Alzó su mirada e hizo una leve pausa pensando muy bien en lo que debía de decir a continuación. “Si vieras todos los hombres y mujeres que andan detrás de mi.” musitó con un tono inocente, ladeando su cabeza a un lado. Podía sonar como si estuviera alardeando demasiado pero era más que todo para demostrarle que estaba completamente equivocada. Aunque claro, sabía que lo estaba diciendo de broma y dado su actual aspecto no esperaba nada más. “…Y en cuanto a aquello.” mencionó sin bajar mucho su mirada por dos simples razones: no debía ni podía. “Seguramente tendrás razón, no es como si tuviera gran memoria.”
“ O h, venga ” sus claras orbes rodaron ante el comentario ajeno, sin embargo, podía apreciarse el fantasma de una sonrisita haciéndose paso por la comisura de sus labios. Claro que, al percatarse de ello, intentó cambiar la misma por una línea fina que mostraba indiferencia. “ Las mentiras son malas, ¿nunca has escuchado sobre Pinocho? ” bromeó, permitiéndose remarcar aquello con un pequeño toque en la nariz del ajeno. Era obvio que simplemente decía aquello para molestarle, pues de más conocía la belleza que este poseía y lo muy encantador que podía resultar ante cualquier persona. Y aprovechándose del momento, se cruzó de brazos y alzó la barbilla tal cual niña pequeña orgullosa que estaba a punto de decir su mayor logro. “ Pues si yo te contase sobre eso mismo... No acabaríamos nunca ” expresó en una lucha infantil; ¿quién discutía sobre aquello--- sobre quién tenía más pretendientes y pretendientas en el lugar? Probablemente ellos nada más. “ Bah, te haces el interesante ” replicó, una mueca divertida sobre sus carmesíes.
felixmatthcws
“Yo iba a decir como una droga pero supongo que el sexo también es una buena comparación” meneó su cabeza de lado a lado. Arrugó el ceño con gracia ante la conclusión sacada por la castaña, luego no pudo evitar reír y sacudir la cabeza. “No le tengo miedo al compromiso, pero si a tener algo en mi piel por toda mi vida. ¡Mira si un día me despierto y lo detesto!” intentó explicarse. “No hay de que” apenas le sonrió con un leve movimiento de cabeza. Alzo una ceja observándola tan entretenida con aquel dulce, ante la pregunta apenas negó “Solo estoy jugando contigo. Aunque si lo hubiera pensado, ¿realmente crees que te lo diría?” entrecerró los ojos observándola. “Gracias por tu tentadora oferta de probar tu saliva pero paso” arrugó levemente la nariz.
“ E l sexo es siempre mejor ” añadió al comentario ajeno, no mintiendo al respecto--- y tampoco avergonzándose de admitir aquello. Se consideraba una persona sumamente liberal, que apenas contaba con tapujos para hablar de lo que se le venía en ganas. Aún y cuando varios de los temas podrían ser considerados tabús ante la sociedad dada. “ Pues entonces me llamas y me dices: ‘Eh, Adriana--- odio este maldito tatuaje, ¿me lo reconstruyes?’ Y claro, yo como seré ya una gran y fabulosa tatuadora profesional por ese entonces, te haría uno totalmente diferente en base al mismo para que así no te frustres ” alzó su barbilla con victoria, como si la idea dada fuese exactamente la más razonable de todas las pensables. Se aseguró además de imitar la voz contraria durante el fragmento, reforzando la misma para sonar algo masculina ( aunque fallando en el intento, claro ). “ Me gustan las personas directas, habría sido un punto a tu favor que si de ser así, lo hubieses dicho ” encogió sus hombros. “ Tú te lo pierdes, entonces ” como si nada, volvió a saborear el dulce, dejándolo mientras tanto en su boca.
Había olvidado lo que se sentía el dolor tan gratificante de una sonrisa verdadera. Tal vez lo que realmente completaba el momento es de una vez por todas tener la certeza de que aquel sentimiento era mutuo. Observaba a la joven debajo del él como si se tratase de una obra maestra a la que no se le permitía quitarle los ojos de encima. No recordaba el haberse sentido tan bien en mucho tiempo. No obstante, el temor no cesaba ni un segundo en su mente, no quería enamorarse propiamente de ella, solo bastaba darle una mirada a su historial: todos amores inconclusos. Sabía que iba a destruir cualquier indicio de felicidad que tuvieran en ese momento, se conocía demasiado como para aceptar que no quería que suceda lo mismo una vez más. Sintió como la piel ajena se erizaba debajo de sus labios, satisfecho con la reacción contraria entre beso y beso, se atrevía a dejar marcas en la delicada piel. Levantándose lentamente del escondite que lo albergaba para fijar sus ojos en los ajenos ❝ ¿A qué me estás retando, huh? Dime que quieres que haga ❞ cuestionó desafiante, mientras continuaba deslizando su mano, conociendo los rincones de la anatomía opuesta. Correspondió el beso, su respiración oscilaba y podía sentir sus palpitaciones saliendo de su pecho, debido al espacio tan reducido entre ellos era posible que su contraria también lo sintiera. ❝ Con una simple amiga no haría estas cosas ❞ replicó brevemente mientras esta vez se encargaba él de unir sus labios.
E ra increíble el pensar cómo todo podía ser susceptible al cambio en cuestión de segundos; una mirada, cierta palabra, un beso... Gestos mínimos que lograban dar una vuelta de tuerca a cierta situación para convertirla en una totalmente diferente. Aquello mismo fue lo que sucedió con el par. Si bien no es que fuese mentira que Adriana había reprimido aquel deseo por el ajeno por más tiempo de lo que le gustaría admitir, nunca pensó, siquiera imaginó, que alguna vez algo entre ambos existiría. Y es que algo así implicaba cruzar una línea de fuego, se trataba de jugarse todo al blanco o al negro, pues en el momento que esa línea fuese traspasada, las cosas no podrían volver a cómo se encontraban antes. Quizás fue eso mismo lo que le resignó a callar y a aceptar la amistad como tal, por el temor a ser rechazada y crear una incomodidad innecesaria. No obstante, las yemas ajenas recorriendo cada poro de su piel lograban hacerle sentir que la química dada era de todo menos incómoda. “ ¿Qué eres capaz de hacer, Clarke? ¿Qué eres capaz de hacerme sentir? ” replicó con sus claros ocelos clavados en los contrarios, los suyos propios desprendiendo un anhelo que desataban un sentir diferente al que poseería de ser el chico otra persona. Era extraño, pero se sentía bien. “ Me alegra el no estar en la categoría de simple amiga entonces ” murmuró sobre sus labios, quizás llegando a hacerse la pregunta del millón; ¿qué eran entonces? Sin embargo, aquello duró poco, pues tampoco es que pudiese pensar racionalmente en aquel momento, no cuando sentía el calor del cuerpo ajeno como si del propio se tratase. Fue entonces, a mitad del beso, que sus piernas envolvieron parte de la anatomía ajena, aún estando este sobre ella, para buscar una disminución de espacio entre ambos, al mismo tiempo que sus dedos delineaban un camino hacia el borde de la camisa ajena, con la que jugueteó, llegando a acariciar el tonificado torso que esta tapaba; sin lugar a dudas, necesitaba deshacerse de aquella prenda cuanto antes.
alessiakane
por medio de la intensidad del beso que la contraria producía, sabía que había algo entre ellas que no admitiría jamás. estando en tacones, apenas estaba en una altura pasable, las puntillas ayudaban un poco pero su aspecto era total de una pequeña niña. sintió la lengua ajena sobre el meso junto al metal del piercing sobre la propia. al momento de terminar, la castaña empujó el cuerpo contrario pero obviamente teniendo poca fuerza. pero el momento que escuchó las palabras su rostro pasó a un fruncido de ceño hasta abrir la boca con sus cejas elevadas. “ uhm, ¿ okay ? sabes que es medio raro que hables de tus sueños húmedos segundos de haberme besado. ” respondió siendo la chica femenina de siempre. haciendo lo posible para verse lo menos desconcertada y segura.
Q uería carcajear, decirle todo de golpe, hacerle despertar de la fantasía a la que siempre hacía referencia; porque no, aquello no se trataba de sus ‘sueños húmedos’ como la contraria mencionaba. Claro que esta apenas sabía la mitad de la mitad, más bien, no conocía nada ---o recordaba--- sobre lo sucedido tiempo atrás, cuando el alcohol se hizo protagonista y favorecedor de sus deseos más recónditos. “ No me hagas hablar ” murmuró, sintiéndose totalmente tentada, no sólo por el hecho de darle de bruces con la verdad, sino que realmente ella quería que lo supiese. No conocía un por qué exacto, pero lo deseaba. “ No me hagas recordarte cierta noche ” arqueó ambas cejas. “ ¿Es que nunca te han dicho que el alcohol te sienta realmente mal? Olvidas cosas ” recalcó, con decisión.
mutatiio
“No, me niego a tomar algo además de un jugo de naranja.” se negó rotundamente a hacerlo mientras se arropaba aún más en su saco predilecto para los días después de sus borracheras. No le gustaba en lo más mínimo cualquier medicina que le sugirieran y si podía prefería evitarlos a cualquier costa. Además ese problema se lo había buscado el mismo por combinar todo lo que le ofrecían en la fogata. Vaya idiota que era. “Pero tú te ves muy bien.” Bastante, por no decir más.
“ P eor para ti, por una vez que intento ayudar ” espetó en un breve encogimiento de hombros, seguido de un pequeño ademán con su mano, pues tampoco le iba a obligar a ello--- incluso y aún cuando pensase que realmente mejoraría el estado del contrario. Una nueva sonrisa apareció en sus labios, no podía desmentirle lo escuchado. “ Cariño, siempre me veo bien ” bromeó, mientras su mano retiraba el cabello que caía sobre su hombro, en un movimiento que fingía un comportamiento que rozaba lo repelente. “ Pensaba que ya lo sabías, por favor--- aunque ahora que lo pienso, mmmm, creo que algo sí que he cambiado para mejor desde aquel verano; estas crecieron un poco más ” señalándose el pecho, rió. Estaba claro que no era solamente eso y que, además, le encantaba rodearse de unas buenas risas y un par de bromas. Aunque bueno, aquella faceta el contrario probablemente la podría conocer mejor que ningún otro ( al igual que muchas otras que apenas mostraba ). “ Tú, en cambio, has empeorado... ¿No te lo han dicho todavía? ” frunció el ceño, buscando darle seriedad. Siempre pretendía atacarle, pese a que realmente el cariño por el ajeno siguiese presente, pero oculto, en su persona.
alessiakane
estaba con sus brazos cruzados mientras veía a los demás haciendo sus retos hasta sentir que alguien tomaba su brazo con brusquedad, “ ¡hey! ” se quejó retrocediendo mientras volteaba para ver de quién se trataba, antes de que volviera a hablar respecto a las palabras de la ojiazul sintió los labios de ella sobre los propios causando que elevara ambas cejas, totalmente sorprendida ya que no se lo esperaba por nada del mundo. se quedó congelada por unos buenos segundos antes de responder el beso, sintiendo las miradas sobre ellas. si los demás querían un show, se lo darían ya que así ganaría más popularidad ya que ella sería la dominante entre adriana y ella. llevó su mano hacia la mejilla contraria acercándola más hacia ella. se podía sentir que las dos a pesar de tener tantas diferencias podrían tener algo en común.
P ese a las constantes diferencias que entres ambas se producían, Adriana no podía evitar cierto deseo ante la contraria. Era inevitable cómo su cuerpo se encontraba ciertamente atraído por el de la morena, lo cual fue prácticamente expuesto en cómo el beso fue dado; sus manos pasaron a posicionarse a la altura de las caderas ajenas, acariciando las mismas en un fuerte agarre, mientras sus labios se movían sobre los acompañantes con ansías, su lengua ( junto al piercing de la misma ) también participando en aquel peligroso juego. Pero entonces el oxígeno fue necesario y ante la mirada de muchos curiosos, que cuchicheaban sobre lo sucedido, la jovencita hubo de separar ambos pares de labios incluso con desgana. “ Justo como lo recordaba ” se encargó de añadir tras el contacto, buscando crear el desconcierto ajeno, mientras sus carmesíes daban lugar a una sonrisa victoriosa y llena de descaro.
La luz de la lejana fogata se hacia paso de manera tenue por las casi cerradas persianas de la cabaña en la que se encontraban. El destello solo dejaba divisar partes de la silueta de su contraria, que ahora se encontraba sobre su cuerpo. Al tener limitado el sentido de la vista, dejo que el tacto tomara el protagonismo, deslizando sus manos por el anatomía ajena. Manteniendo la mirada fija en el rostro contrario que se encontraba desdibujado por la oscuridad, sus ojos se esforzaban para acostumbrarse a la falta de claridad, buscando las orbes ajenas. Podía fácilmente adivinar las expresiones que estaría realizando la joven, simplemente por el hecho de que la conocía demasiado bien, tantos veranos compartidos y tantos veranos queriendo tenerla tal como la tenía ahora. Después del beso de unos días atrás ya no podían llamarse simples amigos, dadas estas circunstancias aún menos. Un poco de preocupación atormentaba su mente, no sabía que pasaría después de esta noche. Rodó los ojos acompañado de una involuntaria media sonrisa al escuchar las bromas de la muchacha. ❝ Creo que es bastante obvio ❞ replicó, cerrando los ojos aún con sus comisuras levantadas. ❝ ¿Me estas retando? ❞ inquirió con una risa fanfarrona. Tomó las manos de la cobriza, que se encontraban en su cuello, para rápidamente tomar su lugar encima de ésta, haciéndose lugar en su cuello para ir depositando besos a lo largo de este.
S er sorprendida de tal forma siempre le había cautivado de cierta forma, pero descubrió por entonces que lo había hecho más aún cuando el responsable era el ajeno. Cambiado el panorama, ella bajo el cuerpo del contrario, una sonrisita distinta a muchas otras fue la dada por la situación acontecida. Se sentía extrañamente feliz y pese a ignorar que aquello se notaba de una cierta forma diferente, en el fondo conocía que no estaba tratando al contrario como simplemente uno más que añadir a la lista. Eso igualmente le ilusionaba, como le aterraba. “ Te estoy retando ” expresó con un tono que denotaba jugueteo, mientras sentía cómo los labios ajenos tomaban espacio en la piel sensible que formaba su cuello, esta misma comenzándose a erizar gracias a las caricias que apenas servían de entrante para la muchacha. Necesitaba más de él; mucho más. “ Te voy a tener que retar más veces ” añadió en un susurro con gracia, sus párpados aún cerrados con el fin de dejar al sentido del tacto ser quién disfrutase de su totalidad del gesto ajeno. Pero entonces se deshizo del agarre contrario para buscar el rostro del hombre y atraparlo entre sus propias manos, uniendo con esto ambos pares de labios en un beso. “ ¿Me sigues considerando una simple amiga? ” susurró entre medio del mismo, aguardando sin embargo la cercanía.
“¿Podrías hablar un poco más bajo?” Alek sentía como si la voz ajena le estuviera taladrando hasta llegar a su cerebro. Si seguía allí con tal ruido estaba seguro que le iba a matar…bueno, no llegando a tales términos pero todavía encontraba la posibilidad entre sus manos. “ Shh.”
“ O h vamos, pareces nuevo en esto ” se quejó la castaña que, con gran sorpresa, no se sentía tan mal como su contrario. Si bien la mañana había consistido en despertarse con un gran dolor de cabeza, tras un analgésico y un poco de su medicina particular ( véase algo de maría ), ahora apenas sentía el cansancio del evento. “ ¿Te has tomado algo ya? ”
“NO son lentes de contacto, pero cree lo que quieras. Si eres feliz, adelante, camarada.” Alzando los hombros Vlad volvió la mirada a su teléfono celular, ¿cómo es que no tenía señal?
“ Y o solo preguntaba, quiero decir, medio campamento apuesta a que sí lo son. Simplemente necesitaba tu veredicto, amigo ” encogió sus hombros, volviendo a dar una calada a aquel vicio tóxico que sujetaba en su mano. “ No hay que ir tan a la defensiva. ”
diacxno
“ ¡Que sí lo soy! ” Dijo de forma infantil bateando su mano en una rabieta, luego podría estar avergonzado pero llevó sus manos a sus ojos cuando la botella fue quitada de sus manos, le ardían. Se sentía triste e hiperactivo. Quería ir corriendo por todos lados diciendo que había comido en la ducha. “ Lo saqué del bolso de Beau, no le digas… ” Llevó su dedo a sus labios para hacerle un ‘sh’ suave. No iba a negar que la muchacha bebiera pero de todas formas sentía tristeza de no poder tomar más. “ No, no. Sé nadar pero o-odio el fondo, no por favor. ” Pidió negando cuando pronunció lo del lago, hipó por un segundo y luego eructó frunciendo el ceño cuando sintió como las ganas de vomitar. Se sentía caluroso. “ ¿S-Sabes qué haré? ” Preguntó alzando sus cejas, sus ojos ya un poco llorosos. Veía un poco desenfocado. “ Le pasaré una foto de mi cosita a alguien muuuuy especial. ” Susurró, como si fuese un secreto pero lo dijo lo suficientemente alto.
“ E ntendido, la próxima vez me encargaré de robarle a Beau yo. O por lo menos avísame cuando estés dispuesto a darte un nuevo festín como este ” bromeó la joven y en un par de tragos, logró hacerse con el fin de la botella. Apenas una gota había dejado, cautivada con el sabor que aquel alcohol le brindaba. Sin lugar a dudas, apuntaría la marca del mismo en su cabecita para la próxima vez. Sus orbes rodaron, en parte con gracia, en parte no, pues su objetivo aquella noche no era acabar de niñera de un novato en el alcohol ---- los peores para cuidar, si le preguntaban. Sin embargo, para gran incredulidad de muchos, la poca responsabilidad que residía en el cuerpo de la joven tuvo la necesidad de hacer acto de presencia sólo por el contrario. Se le veía demasiado indefenso cómo para dejarlo por ahí, a la mano de a saber qué. Mas fue entonces cuando escuchó lo que este haría que una amplia carcajada escapó de sus labios; mhm, quizás iba a ser más divertido de lo pensado en un principio. “ Oh no, no, no... Te ves del tipo que se arrepiente a la mañana siguiente ” si bien le recordaba a ella en cierto punto, la única diferencia era que Adriana realizaba tal tipo de cosas estando y sin estar en el estado en el que el contrario se encontraba. “ Deja tu cosita guardada, ¿sí? Y ahora dame el teléfono, porque queda requisado por la autoridad. No podrás utilizarlo hasta mañana ” ordenó, alzando la palma de su mano para recibir en ella el mencionado aparato. “ Créeme, es por tu bien... Pero, antes, simple curiosidad, ¿a quién se lo pensabas enviar? ” inquirió, tal vez aquel tipo de información le sería útil en un futuro.
se encontraba esperando & distrayéndose mientras podía ver como aquellos chicos de nueva inscripción entraban saltando a aquella cabaña de almacenamiento, sonrientes & ansiosos, aquello era hilarante para él, pues en verdad parecía que aquellos inocentes jóvenes vivieran el reto de sus vidas. sus orbes se dirigieron a su amigo mientras se dictaba quien sería su pareja, pronto, descubrió a la cobriza que al igual que todos en aquel lugar, no parecía sorprendida, quizás incluso algunos se veían desilusionados. el rizado no se quejaba pero si espera el encontrar algo diferente en aquel juego. sin ímpetu se puso de pie & tomó de la mano a su amiga para luego depositar un beso, muy allegado a su persona. pronto, adentrándose en la cabaña miró de una manera casi caníbal a su contraria. ❝ estoy teniendo dejavús de hace unas horas. ❞ jugueteó poco antes de tronar su lengua & comenzar a remover su camisa. ( @adricrz )
E scuchado el nombre de su nuevo acompañante, Adriana no pudo más que rodar sus orbes en una expresión que indicaba de todo menos sorpresa, ¿es que alguien sabía de ambos y había manejado aquello para que justamente les tocase juntos? No obstante, era seguro que nada más se trataba de una simple casualidad. Un nuevo gesto burlesco apareció en sus labios al sentir del beso ajeno y bueno, algo tenía que admitir, pese a lo poco nuevo que le había brindado el juego, estaba segura de una cosa; la compenetración compartida con la figura contraria le ayudaría a disfrutar al máximo de los escasamente siete minutos con los que contaba. “ Tienes suerte de que no me canse de ti ” manifestó con gran sincerad, sintiendo las orbes ajenas sobre su silueta. Pero oh, él no era el único hambriento de deseo en aquella cabaña. Sin la intención de expresar algo más, y estando a contrarreloj, alzó sus brazos hasta deshacerse de la camiseta que portaba y que hasta ahora, suponía un simple obstáculo. Fue cuando con grata rapidez que acercó su propia complexión hasta la ajena y en un movimiento ansioso, sus carmesíes buscaron los contrarios hasta unirlos en un contacto anhelante, mientras que sus ávidas manos se encargaban de acariciar el torso del propio.
Con sus manos entrelazadas siguió a la ojicelestes hasta llegar a su habitación, desconocía su intención, menos se imaginaba que se trataba de un reto pero claro no se negaría tratándose de la femenina en cuestión. Se sentó en la cama como se le fue ordenado, recostado sobre sus manos, una pícara sonrisa acompañaba sus facciones, hasta que la susodicha se acercó más a él. Sin decir una palabra, sus orbes buscaron los ajenos aunque deambulaban por su cuerpo que se movía siguiendo la música. Actuó por reflejo al sentir el tacto de la joven, sus manos sujetaron las sábanas que cubrían el colchón. Se encontraba extasiado, el cuerpo, de quien hace pocos día llamaba amiga, le parecía totalmente perfecto, la manera en que que subía y baja le hacía perder la razón, no sabía como se había podido controlar tanto tiempo. No había manera de negar el efecto que causaba en él y aunque así lo quisiera, estaba muy evidente a la vista. La sentía cada vez más cerca y por cada centímetro de distancia que se perdía, en consecuencia más perdía la cabeza. Remojó sus labios podía sentir su pulso en su cuello cuando sus labios se rozaron. – ¿Reto? Su ceño claramente fruncido mostraba la confusión en su rostro, más ya no le importaba si se trataba de un juego, así que su expresión se fue alivianando poco a poco. ❝Reto o no, no vas a dejarme así ¿cierto? ❞ inquirió con una voz más ronca de lo habitual, tomando nuevamente su mano y trayendola para si.
S i debía ser sincera, era obvio que ella también se quedó con las ganas cuando decidió cortar con aquella frase. Pero en aquel momento, el orgullo de hacerle desear más le ganó por completo. Le encantaba juguetear, claro estaba. No obstante, con él perdía el instinto de dejar deseando, o siquiera ir lentamente--- con él deseaba lanzarse en el momento y no poner barreras en ello. De ahí que decidiese dejarse acercar por el mismo, presa del deseo. “ ¿Dejarte cómo? ” bromeó con fingida inocencia, situándose entonces sobre el cuerpo de Bastian. Allí, sobre él, quién le iba a decir que como simples amigos alguna vez se verían envueltos en una situación similar a la presenciada. Con ambos brazos situados tras la nuca ajena, arqueó ambas cejas e imitó lo que se parecería a un ceño fruncido, claro que era apenas un breve disimulo. “ Si yo no he hecho nada... ¿No? ” añadió entre pícaras sonrisas. Oh, claro que conocía de sobra el efecto que podía tener sobre el contrario y por supuesto que sabría utilizarlo a su favor. “ De todas maneras, ¿qué me vas a hacer si te dejo así, huh? ” retó con el tono travieso impregnado en su hablar, sus orbes clavadas en las ajenas y ciertas dobles intenciones escondidas tras aquella breve y sencilla frase.