burnout.
Estoy agotada. La vida se tornó muy monótona, rutinaria. Estoy cansada de pensar, mi mente no frena un segundo. Se me fritó el cerebro.
La burocracia laboral, así como a mi parecer, la falta de profesionalismo y la falsedad, me llevaron al límite. Sin estar pensando en el trabajo aparecen escenas en mi mente que me hacen recordar con lujo de detalle la secuencia ocurrida. Recuerdo números puntuales de la gestión diaria y los localizo fácilmente si tengo que encontrarlos. Chismes y comentarios sobre mi misma o allegados, donde la fuente quiza es la misma que esparció el rumor, también es algo que me enerva la sangre. La definición correcta de lo que me sucede es burnout. Pero ¿qué significa? Es agotamiento físico, mental y emocional provocado por estrés crónico en el trabajo, y es exactamente lo que me esta sucediendo. Sumemos que ya tengo experiencia en este tipo de situaciones, no es mi primer rodeo. Lo que me atormenta del burnout es que la persona en la que me convierto cuando estoy en este estado no es agradable. Mi comportamiento general deja de ser profesional, y no debo perder la compostura, no puedo permitirme eso. La autoexigencia viene pura y exclusivamente de la coherencia que tanto promulgo y también pretendo de parte de terceros.
En muchas oportunidades, me encontré mirando un punto fijo en el piso durante minutos al despertarme, con una frase en la cabeza que no permite pensar en otra cosa ¿qué estas haciendo con tu vida Brenda? Y la respuesta siempre es la misma: desperdicio mi vida, no estoy siendo feliz. Le doy entidad a situaciones que no deberían afectarme tanto, y quizá le resto importancia a otras que si son relevantes. Me estreso por cualquier cosa, me afecta en lo cotidiano como con las actitudes o respuestas cortantes, y mi energía es pesada, se siente en el ambiente y lo percibimos todos.
Hace unos días, una mañana me desperté, me senté en el borde de la cama y apoye los pies descalzos en el piso frío. Mientras sentía los escalofríos recorrerme el cuerpo, mi mente repitiendo constantemente ¿qué estas haciendo con tu vida Brenda? y sin poder salir del loop, continué con la rutina matutina. Me lavé los dientes, me vestí, me hice el delineado y repasé un poco el pelo. Corroboré que la mochila tuviera todo lo necesario para la jornada, y salí de casa. De un momento a otro estaba en el tren, y en ese momento reaccioné. Estoy en modo automático. Todos los días hago lo mismo. Tengo la percepción alterada del paso del tiempo, no registro situaciones, omito momentos de mi día a día.
No me siento preparada para un cambio, por más que lo necesito. No termino de encontrarle la vuelta a que, como y con que herramientas. El hecho de no hacerle caso a mis propios consejos me carcome las entrañas, porque tengo la respuesta y elijo no hacer nada al respecto; lo trato como elección porque puedo lograrlo, solo si me lo propongo, mas no muevo una uña para ello. Situaciones externas o decisiones en conjunto qué no ayudan, y que solo para señalar un culpable, responsabilizo a terceros de mi falta de determinación.
Ahora, como salir del burnout sin morir en el intento, no lo tengo claro aun, cada vez que estuve en esta situación simplemente cambie de trabajo. Se que existen otros métodos, como incrementar la actividad física y darle más entidad a los hobbies, o priorizar las horas de sueño. Aun tengo un largo recorrido por delante. Quizá la respuesta no sea siempre cambiar de trabajo, veremos si este también es el caso.

















