Corre sintiendo el corazón a mil, de nuevo el miedo recorrió su mente, que asco. Vomita y se intriga, sienta la bota militar cruzar en la esquina y percatarse del vómito que está al poca distancia de su fusil. Poco a poco se acerca certero de que su prisa está cerca. Tan cerca que podría incluso oler el sudor en su frente, avanza y siento poco a poco como destila mi cuerpo en líquido putrefacto, a esto debe poseer la muerte, cruza alguien y el fusil cambia su rumbo, suena duro contra el suelo el frenado de esta persona cayendo -otro- dice sonriente el agente este, yo deseo emputsrme e ir a pelearle, obvio una bala pierde con un buen argumento, suena lógico se acerca aparezco yo y le discuto de nuevo, es interesante parece que le he convencido de lo malo que ha hecho, y so ríe y me abraza, me mira y atraviesa mi cráneo con su arma, que tierno. Son finales felices en revoluciones, héroes pintando las calles, de rojo, de negro. Pintando con su sangre aún hirviendo las botas militares de los amigos nuestro, bonito se siente ver esto. Solo escrito y con algunos versos, es tierno escribir fantasía, pues muertos si existen todavía, pero no estos que hacer hacer el bien a tes morían, muertos siguen aquí, y muertos quedarán y lo lindo de este escrito es que el que muere no soy yo por ponerme a divagar en el buen gobernar!