Cuando nuestra fé se pierde en lo doloroso e incomprensible... intentamos mirar pero no vemos y solo oímos un futuro que no queremos....
Queda agradecer porque aun todo puede ser peor y no lo es...
En algún instante posterior... tenemos la certeza que habrá siempre momento mejor, es la magia tibia y salada de una emoción superior... ubica nuestra razón... cambia nuestra visión.
Entonces... hay calma en nuestra alma.
- estepario












