[Había desarrollado un apego inmediato a la pequeña hija de su maestro y procuraba mimarla lo más que podía, si bien al Maestro Albiore no le agradaba demasiado cuando la lanzaba al aire jugando o le contaba historias de batalla (a veces con todo y golpes tirados al aire) para arrullarla. Había tenido que optar por medios más tradicionales y aburridos, y… Bueno, tampoco era que le molestara demasiado. La pequeña familia estaba saliendo adelante y sólo eso importaba.
De camino a casa de entrenar había comprado granizados para compartir con ellos en esa calurosa mañana, balanceándolos en un brazo mientras abría la puerta con el otro.]
“¡Maestro! ¿Está? ¡Ya llegué!”
[Durante aquella semana, había tratado de hacer hablar a la bebé, estaba cerca de cumplir el año y le preocupaba un poco el hecho de que todavía no haya dicho su primer palabra. Escuchó a su alumna entrar a la casa]
[Y salió del cuarto con Eva en brazos]
Estoy viendo si puede hablar…a ver nena, ella es la tía June, Juunee
[Pero la atención de la niña estaba centrada en los helados que traía la alumna de su padre]
Me voy a volver puto intentando…ay
[Se tapó la boca porque sin pensarlo había soltado una palabrota, todavía no se acostumbraba a que la niña estuviera cerca casi siempre, quería evitar decir esas cosas.]
[Río un poco, poniendo los granizados en la primera superficie que encontró.]
“Entrenando. Ya que en el Santuario no se hace nada a últimas fechas, siento que mis habilidades se oxidan a velocidad luz.”
[Acarició la cabecita de la bebé con mucho cuidado.]
“No se preocupe tanto, Maestro. Hablará cuando tenga que hablar, ¿No? Es una niña muy inteligente. Malo sería que no se sentara sola, siquiera… ¡Y le juro que tira golpes más acertados que los míos! ¿Verdad, Eva?”
Entrenar está muy bien, pero con moderación, a ver y si te lastimas…
[Su reciente ascenso al rol de padre lo había puesto un tanto más insoportable y sobreprotector de lo normal]
Si ya se, pero soy primerizo en todo esto y me hago problema al cuete…¡¿y cómo que golpes?!
[Acto seguido sintió una manito chocar contra su cara]
Aww es toda una guerrera. Che, estuve pensando, ya se acerca el cumpleaños de Eva, y podríamos organizar algo ¿no?
“Por supuesto que no, Maestro. Usted me enseñó, ¿Recuerda? No me lastimaría sola.”
[La escena de la pequeña tirando un golpe la hizo reír un poco más, devolviéndole el buen ánimo.]
“Pareciera que llegó hace tan poco tiempo, ¡Y mire! ¿Qué tiene en mente?”
[Mientras tanto, la mente de Albiore:
Eehhhh…realmente no lo pensé demasiado, podría ser una reunión simple acá en la casa, a fin de cuentas no es que conozcamos demasiada gente.
“Eso es cierto… Aunque la verdad rara vez celebramos cosas como los cumpleaños… Se necesita un pastel, ¿Verdad? O algo parecido.”
[Se llevó un dedo al mentón, pensativa.]
Si, la torta es básica para la fiesta...y supongo que necesitaremos algún adorno algo por el estilo, no celebro un cumpleaños decente desde hace como 20 años...
[Irse a ahogar las penas en cerveza no contaba como festejo de cumpleaños]
También harían falta regalos que con el sueldo inmundo que tenemos no podrán ser muy ostentosos. Solo que tampoco se me ocurre que podríamos regalarle.
[And the father of the year is...]