Obertura del Apple Store Barcelona
Hoy ha sido un día largo para los amantes de la manzana mordida de las cercanías de Barcelona. Tocaban casi las ocho de la mañana y el personal de la nueva Apple Store se relajaba en lo alto del edificio, de lo que en otra época fue el banco español de crédito.
En la cola ya se podía ver a un gran grupo de seguidores, a esas horas no podíamos llamarlos de otra manera. Cálculo aproximado unas quinientas personas y no me parecía desacertado. La cola se había organizado en cuadriculas independientes guiando a las personas con la típica separación de tiras negras de cola de cine, quién no sepa de lo que hablo es porque hay que ir más al cine.
Había cuadriculas suficientes para llegar hasta la Gran Vía, o lo que sería lo mismo algo más de mil clientes.
El ambiente seguía calmado a las nueve de la mañana pero a medida que el sol quemaba la fachada de la tienda, los ánimos empezaban a caldearse. Por dentro de la tienda comenzaba a generarse cierto movimiento de camisetas azules y los empleados de la limpieza se apresuraban a dejar impoluto el cristal de la puerta de entrada.
Del rumor de los que allí esperábamos se pasó al algarabía y de ahí al júbilo. Por las escaleras del fondo de la tienda, descendieron los empleados hasta llenar la planta principal.
Quedaba ya poco para la hora de obertura, pero desde el exterior ya se podían ohir los primeros cánticos de los empleados.
Inesperadamente se abrieron las puertas laterales, esto pillo a mas de un periodista en mala posición, y la gente comenzó a cantar con ellos, vítores de "Passeig de Gràcia - Passeig de Gràcia", "Si, si, si, Apple ya esta aquí" o el clásico "Campeones, campeones" que sirve tanto para un evento deportivo, un concierto y ¡Oh! si, también para la obertura de un Apple Store.
Después el saludo personalizado de todos los empleados a la carrera, que no falte.
Tras eso lo que pasa cuando se abren las puertas de una nueva tienda de Apple los vítores de los empleados a los clientes que accedían al recinto.
Tras ese momento especial, un servidor hizo la cola como todo el mundo. Noventa minutos después estaba cerca de descubrir esos maravillosos secretos que guarda la tienda en su interior.
Eso si después de mucho calor, por suerte en Passeig de Gracia no solo esta Apple y hay otras marcas que llegan donde no llega la manzana, la tienda de Adidas que está solo a unos metros de apple repartió unos abanicos de la roja, que fueran mas o menos estéticos, cumplieron su doble función la propagandística y la de aliviar el calor a los presente.
Llegado el último tramo, aparecieron los paraguas negros para proteger del sol, no tenian el logo de Apple pero me hubiera llevado uno igualmente.
Estaba a punto de entrar.
El interior… Juzguen ustedes mismos.
En fin una experiencia, que desde luego vale la pena vivir, por menos una vez en la vida.
¡Ah! y se me olvidaba conseguí mi camiseta, dentro de una caja con sorpresa.
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