Hace algunos años cuando trabajaba en una agencia de autos llegó una nueva empleada al departamento de facturación "Diana" ufff que hermosa morena con cabello negro, ojos grandes, una sonrisa muy grande y expresiva, ella media aproximadamente 1.70 de altura , un torso delgado con una cintura muy pequeña y una cadera redonda, sus nalgas firmes y redondas unos muslos bien torneados de unos 22 años tal vez, fue la sensación de la empresa y poco a poco empezamos a tratarnos como compañeros de trabajo y amigos a la vez, poco después ya los dos nos veíamos un breve momento al salir del trabajo ya que ella tenía novio y entre nosotros empezaban las miradas calientes, pues un día llegué tarde a la oficina y mi jefa me había "castigado" y me ordenó organizar el pizarrón de ventas, me quedé yo solo a hacer ese trabajo cuando a los pocos minutos llegó ella "Diana" y con coqueteos y miradas nos vimos a los ojos y me dice que la jefa la mandó para ayudarme entonces empezamos a llenar el pizarrón y en un movimiento yo necesitaba unos números que estaban lejos de mi y me moví por ellos pasando por detrás de ella cuando en ése momento se echó hacia atrás y sus nalgas me rozaron mi mi miembro ufff fue algo muy inesperado que me dejó confundido pensé que había sido un movimiento involuntario de ella pero al regresar nuevamente hizo lo mismo entonces ya no me quedo duda de que ella buscaba algo más. El salón en el que estábamos había un absoluto silencio y nuestras miradas se cruzaron y nos acercamos para besarnos, fueron unos besos muy calientes que inmediatamente mis manos tocaron esas firmes nalgas que eran muy mencionadas y anheladas por muchos hombres en la empresa y yo era el afortunado en sentirlas y estrujarlas con mis manos, nos empezamos a mover para sentir nuestros cuerpos, yo bajé mi mano para acariciar su vagina con mis dedos y después de unos minutos me dijo que parara por qué ya no aguantaba y podría llegar alguien a la oficina, los dos estábamos con la respiración agitada y la ropa desajustada ella bajo las escaleras para fijarse si no venía nadie mientras yo me acomodaba mi pene dentro de mis pantalones ella subió cuando yo estaba haciendo ese movimiento y me miró muy traviesa y me dijo que si estaba muy excitado solo le respondí ¿no ves? Entonces sucedió lo más caliente, me bajó el cierre del pantalón y metió su mano para acariciarme y sacó mi miembro todo mojado y baboso, lo sobaba con sus manos y se agachó para llevarlo directo a su boca, nada más de escribir este recuerdo nuevamente se puso firme mi pene, su boca húmeda y grande tragaba todo mi pene ya que mi miembro es mediano y le cabía perfecto, su mirada y la forma en como lo mamaba era muy rica, yo me tenía que aguantar las ganas de gemir ya que en la pared contigua había gente trabajando y se escuchaban las máquinas de escribir mientras nosotros teníamos este encuentro tan rico. Fueron los minutos más eternos que viví en ese día hasta que empezó a hincharse mi pene dentro de su boca sentí como mi semen salía y ella solamente seguía y seguía, las venas de mi pene se reventaban dentro de esa boca y me vacíe por completo ella solamente los tragó y se reía de ver como me tuve que contener de no gritar, me encantó ver su cara y su boca escurrida de baba y semen ufff una cara llena de lujuria pasaron un par de minutos y empecé a arreglar mi ropa y ella fue al sanitario a limpiarse y a enjuagarse la boca, ya después salió y nos miramos nuevamente y nor reímos a carcajadas hasta que me dijo: ya me voy a mi oficina para que no sospechen nada ella bajo las escaleras y no la ví hasta la tarde en la hora de salida, vi como se subía al auto de su novio y hasta el otro día nos volvimos a saludar con una sonrisa picante como si nada hubiera pasado. Fue el inicio de un par de aventuras más que tuvimos los dos.
Amante Lobo.
















