La transparencia es la virtud inseparable de la sinceridad y no hay relación que pueda fincarse con raíz sólida sin ella, ser clara no siempre es fácil, hay que lidiar con el pudor, con el miedo, con los propios fantasmas, incluso con uno mismo, puede una mujer enredarse con las contradicciones, luchar por tener claridad, pero de repente en el silencio de la intimidad, la verdad se transparenta y ahí hay que tomarla. Basta con poner un poquito de atención para pescar esos instantes en que la verdad se transparenta pero se necesita mucho corazón para deber mirarlo



















