Adiós 2022. Así, con 10 días de retraso. Es que me gusta reposar las cosas, que ya he aprendido, a base de tropiezos, que hay que ser impulsiva, pero lo justo. Creo que de este 2022 es uno de los aprendizajes que me llevo y que más valoro. No es que lo haya aprendido ahora, es que este año he sido muy consciente. Pero no solo estoy agradecida por eso. He de reconocer que he acabado el año apretando los dientes para no perder el equilibrio, y eso me ha llevado a pensar que el 2022 se merecía carbón. Y luego llega f****g Google y me recuerda con esta imagen que el 2022 ha tenido cosas muy buenas. Me ha llevado a muchos puntos, por placer y por trabajo. He aprendido mucho, y he crecido mucho. Y me ha ayudado a ver que puedo seguir creciendo en compañía, que el camino compartido es más divertido, pero que hay que cuidar y mimar, y cuidarse y mimarse. Estoy orgullosa de mi yo del 2022, porque ha cometido fallos, pero ha aprendido de ellos. Y lo mejor de todo es el poso que ha dejado. 2023 se vislumbra interesante, y no solo porque lo diga la numerología. A disfrutarlo!! (en Madrid, Spain) https://www.instagram.com/p/CnNgmwnDPiT/?igshid=NGJjMDIxMWI=











