Carta a Patricio Santos Fontanet
¿De que otra manera llamarte? creo más en las muestras de cariño que en las de respeto, porque creo que el respeto es más natural y no tan protocolar. No se bien como empezar estas palabras, ¿Que decirle a alguien que me lo ha dicho todo a mi? ¿Que palabras darle a quien me dió palabras cuando yo no las tuve?
Pero bueno, aquí estoy y allí estás. Nuevamente oculto, porque así lo veo, así veo cuando al arte lo censuran, lo ocultan y a vos te están ocultando. Y no quiero caer en lo reiterativo, en la repetición masiva de una realidad en la que nunca coincidimos, pero por suerte coincidimos con vos. No estoy triste, ni estoy decepcionado porque a mi, como a mucha gente nos toca llevar algo de vos y eso por más poético que suene y aunque no sea lo mismo te hace más libre que cualquiera. Porque sos mi adolescencia y más también. Te toca cargar, representar esa historia mía y la de tanta gente más. Que yo te digo que soy tu historia y la cargo con orgullo. La podes apoyar en mi, que podes, la voy a sostener. Sostuviste sin saberlo tantas anécdotas, tantos amores, tantas alegrías y tantas tristezas que pase. No podría ser nunca tan egoísta de no sostener tu historia frente lo que venga, frente a quien sea.
Porque vos sos esas palabras que alguna vez me faltaron y yo soy las palabras que nunca te dijeron, soy la canción que te mereces y el grito que te sacaron, soy la vida que no te pueden robar, no te pueden censurar ni matar. Soy ese lugar donde te vas a reencontrar porque lo mejor de vos yo nunca lo olvidé ni lo voy a dejar olvidar.
No quiero confundir, esto que te digo puede sonar exagerado y soy de los que creen que el exagerar el aprecio es lo que lo hace genuino. Quizás no te sirvan de nada estás palabras, sé que vos queres reír, queres estar bien y queres hacerlo vos y no necesitas hacerlo a través de nadie. Tampoco es lo que pretendo ni lo que digo. Que sepas nada más, que eso que te anda faltando no lo perdiste, no murió… está acá y en toda la gente que entiende que como a un amigo colgado a vos hay que recordarte donde dejas las cosas. Esas cosas que solo la gente que te quiere ver bien sabe donde están. Como vos sabes donde está tu amor, como sabes donde está tu fe y como sabes donde está tu música. Porque a veces siento, que los que estamos encarcelados, privados de todo, somos nosotros, atrapados en lo superfluo y en una sociedad vacía de ideales, de sueños y que nosotros cumplimos una condena y que vos sos el que nos apoya desde afuera, con tu música.
Vengo a contarte que estás equivocado, que el mundo está equivocado si leyenda es aquel que muere sin explicación, el famoso “en su ley”. Que todos se equivocan así lo creen. Porque vos sos una leyenda desde el momento en que le diste vida a cada persona que te escuchó, porque no lo dudes, con una canción curaste y apoyaste a tanta gente a que de un paso. Saca la cuenta vos mismo 3 minutos por canción son minutos que hoy me tomo para mi y me salvan a diario, que cuenta una leyenda que para casi todo hay solución.
Es tan solo lo que creo, porque uno no se hace creyente de la justicia sino creador, todos los días. La libertad de creer y crear es nuestra oportunidad, nuestra lucha y nuestra verdad.