No soy la misma de hace un año, ni la misma de hace dos, la gente crece, evoluciona, sin embargo está la sombra del pasado, que nos hace ser lo que somos hoy, lo que nos hace ser la persona que aunque imperfecta da su mejor version de sí.
Las palabras duelen y si no puedes asimilar el daño y el poder las mismas, amigo... madura, ya no somos unos niños.
Desconozco el querer sentirme culpable por todo el sentimiento que me provoca decepcionarte, porque se que si mis equivocaciones en el pasado, aun no las supero del todo, trato todo el tiempo de no estereotipar la nueva version de mi.
Me duele lo que te hace dudar de mí, me duele que mi sombra pueda más con el brillo del cambio que efectuaste en mi ser.
Ya no pienso pelear, ya no pienso sentirme mal, y aunque se que es facil decirlo o escribirlo, luchare contra esa sombra que aunque duela se que si no hubiera pasado por ella, mis decisiones, mi valor, y mi vida seria diferente.
No confundas, tampoco siento orgullo de lo fuí o de lo que vivi antes de conocerte, pero se lo que no quiero, gracias a ello. Y eso es valioso, es oro, el saber que para ser lo que uno mismo necesita de sí es necesario aprender a perdonarse esos errores, y llevar la fiesta en paz con esa sombra que te acompañará toda la vida pues es parte de la historia de cada ser.