¿Fue alguien conocido? Porque deberías denunciarlo, la gente no puede ir por allí golpeando a los demás cuando se les antoja y menos a gente como tú -le dijo un poco molesto, si pudiera ver a la persona que le había hecho aquello lo dejaría en un estado peor pero en esos momentos solo podía pensar en que el otro había sido herido y el no tenia ni idea- Pero no deberías -le dijo aun molesto-. Esta bien, creo que nos serviría para ponernos al tanto de nuestras vidas -le dijo asintiendo con una sonrisa, para después colocarse a un lado del otro y rodeándolo con su brazo para ayudarlo a caminar- La verdad es que yo también pero me alegro de no haber tenido la razón.
Ya ha pasado, Andrew, esas personas están en prisión, bueno, persona, yo, no es nada ya, está todo bien. ¿Gente como yo? — No sabía si sentirse especial o menos con esa mención, sus dudas siempre salían a relucir cuando se encontraba con el otro, era algo que temía, pero también que extrañaba de sí mismo. — Estoy bien ahora, sólo tengo un par de dolores, y las muletas sólo son otro par de semanas, estaré bien, soy duro ahora. ¿Sabes? — Enarcó la ceja en broma, aunque realmente era duro desde hacía un tiempo. Pero Andrew lo regresaba a ese chico de dieciséis años, temeroso, lastimado, buscando por amor. — Gracias. — Le dijo por el apoyo. — Está bien, no necesito que te canses, sólo no corras porque ahí no podré hacer mucho. — Asintió sonriendo. — Andrew. No me había alegrado más de haberme equivocado.

















