Soñadores en busca de sentido
Somos muchos pero estamos solos, solos porque pareciera como si - nadie - nos entendiera más que nosotros mismos, los que somos iguales y a la vez somos diferentes.
Soñar a través de la imaginación es la herramienta clave con la que contamos quienes decidimos cuestionar lo tradicional y lo preestablecido para reinventar las condiciones actuales para construir nuevas realidades y oportunidades.
Un verdadero emprendedor es aquel que está dispuesto a renunciar a la estabilidad, a lo tradicional y a lo evidente con la finalidad de perseguir un sueño (su sueño) sin importar lo grande o difícil que éste parezca.
Actualmente, seguimos viviendo en un México en el que ser un soñador es sinónimo de - locura - y desapego de la realidad, lo que le genera limitantes a la capacidad creativa de quienes pudieran convertirse en los líderes de la transformación que éste país tanto necesita (en opinión de algunos).
El mexicano se ha distinguido desde hace mucho tiempo por ser altamente creativo y empático, sin embargo no hemos sido capaces de enfocar esas virtudes en la construcción de condiciones de prosperidad y de valor compartidas que nos permitan ser más libres pero sobretodo más felices y plenos.
Somos un pueblo asustado, que está acostumbrado a actuar guiado y empujado por sus miedos que en vez de ayudarlo a avanzar, liderar y progresar lo obligan a seguir, reaccionar y aceptar (culturalmente hablando).
Ahora bien, estamos ante una oportunidad de oro en la que existe una gran cantidad de gente que se ha dado cuenta de esto y a decidido empezar a cambiar el mundo (forward thinkers, innovators, game changers, early adopters y más) a través de perder el miedo a sí mismo, a su realidad y a su entorno para entregarse por completo a la - locura - de liderar emprendimientos disruptivos y de alto impacto.
¿Qué pasaría si esto diera un giro de 180º? ¿Qué pasaría si fuéramos educados para crear y no para seguir? ¿Qué pasaría si cuestionar fuera una virtud y no un problema? ¿Qué pasaría si escogieramos el cambio constante por encima de la estabilidad? ¿Qué pasaría si compitiéramos por ser únicos y no los mejores? ¿Por qué tantas trabas y escepticismo ante la innovación? ¿Por qué preferimos los tabús por encima de los sueños?
Imagina que es el 2030, eres un jóven que ha aprendido una infinidad de cosas en internet y estás ansioso por emprender, por ponerte a trabajar y llevar a cabo tus sueños y todo el mundo te está apoyando, por doquier encuentras ayuda y solución a tus dudas, en este momento eres otro porque te sientes empoderado, te das cuenta que el problema y el objetivo en este ecosistema no es el dinero si no tu capacidad y tus ganas de liderar un proyecto, todo lo demás está dado. Ojala todo esto algún día sea así.
Quiero cerrar brindando por los que independientemente de las condiciones, de que tan alta y empinada sea la pendiente y de que tan loca o no loca sea su idea se animan y siguen, por ustedes:
“Here's to the crazy ones, the misfits, the rebels, the troublemakers, the round pegs in the square holes... the ones who see things differently -- they're not fond of rules... You can quote them, disagree with them, glorify or vilify them, but the only thing you can't do is ignore them because they change things... they push the human race forward, and while some may see them as the crazy ones, we see genius, because the ones who are crazy enough to think that they can change the world, are the ones who do.” (Steve Jobs)













