Se inició con un ejercicio de Mindfulness donde cerramos los ojos y tomamos conciencia de nuestros pies y sentimos el apoyo sobre la superficie donde estamos y conectamos con la fuerza de gravedad que nos sostiene.
Tomamos conciencia del espacio que ocupamos y nos preguntamos: ¿Dónde estoy sentado? Y nos respondemos: Este es el lugar que ocupo y estoy bien con ello. Todo está bien, estoy en el aquí y en el ahora y estoy bien con ello.
Luego inhalamos corto y llevamos el aire al abdomen e intentamos que nuestras exhalaciones sean más extendidas.
Cuando realizamos estos ejercicios nos pasan dos cosas importantes:
1. Hacer el ejercicio en sí. Con esto tomamos contacto con nuestra respiración
2. Estamos viendo los efectos en nosotros. Entendemos que a veces nos saldrá mejor y otras no tanto. Debemos practicar.
Al finalizar el ejercicio, me sentí más tranquila conmigo misma y me ayudó a enfocarme en el ahora y no desesperarme por las cosas que aún no llegan.
En este tipo de ejercicios, reconocemos nuestra respiración y esta es la base de la vida. Nos encontramos respirando y cómo dijo Ana María, independientemente de lo que nos haya pasado antes o lo que vaya a pasar, el estar en el aquí y en el ahora, ya es un regalo. Recordar que nuestra respiración es nuestra fuerza de vida.
Ana María nos habló también sobre los organizadores del desarrollo y cómo es importante para observar a los niños del aula.
1. Nos da una idea de cómo son los vínculos de apego que tiene con los adultos en casa y con los otros niños del aula.
2. Cómo se comunica, expresa y muestra lo que siente; si es con naturalidad o es más difícil para él hacerlo.
El apego es muy importante porque es lo que definirá la estabilidad para estar dispuesto a crear lazos con otros y la confianza en ello.
La seguridad postural es clave para la vida y tiene mucha relación con la confianza hacia el mundo. El tono muscular también nos ayuda a observar si son más desconfiados o distendidos.
La exploración nos muestra qué tanto exploran por sí mismos o investigan. Por ejemplo, los bebés gateando, los niños cuando salen y exploran el jardín.
La comunicación en los primeros meses de vida es de forma no verbal, se basa en gestos. Los bebés responden mediante pequeñas “señales”, por ello es vital estar observándolos.
El orden simbólico tiene que ver con todas estas pautas o patrones culturales o creencias familiares, del ambiente en el que nos desenvolvemos y cómo estas normas sociales marcan la forma de actuar de las personas.
Luego vimos dos videos. El primero fue: “Cambio de pañales” y pude observar la dulzura con la que le habla la cuidadora al bebé y cómo el bebé responde a esto desenvolviéndose a gusto y se logra sentirse en confianza. El segundo video fue: “Estimulación temprana en bebés de 0 a 12 meses” y fue un video frustrante de ver porque si bien la cuidadora lo sostiene, no le da libertad y hace que haga los movimientos que ella le impone. Incluso, está enseñándole a la madre a cómo hacer eso, privando al bebé de explorar por sí mismo, lo abruman de objetos y lo fuerzan a mover sus extremidades. Si bien lo hace con la mejor intención, no es consciente del daño que puede estarle causando al bebé. Porque los bebés tienen su propio proceso de aprendizaje (como mencionamos en una clase pasada), no se les puede forzar a avanzar. Ellos por sí solos pueden encontrar su equilibrio y desarrollar sus capacidades. El rol del adulto es de guía, mas no de una figura que le impone los movimientos a realizar.