Título del Libro: Perfect You
Autor: Elizabeth Scott
Páginas: 282
Puntaje: ★★★
Sinopsis:
La vida de Kate Brown ha ido cuesta abajo rápidamente. Su padre ha dejado su trabajo para vender vitaminas en el centro comercial, y Kate es obligada a trabajar con él. Su mejor amiga se ha hecho popular, y actúa como que Kate es invisible.
Y entonces esta Will. El magnífico, inalcanzable Will, quien Kate finge que no puede aguantar aún cuando no puede parar de pensar en él. Y cuando Will comienza a actuar interesado, Kate se odia a si misma por quererlo incluso cuando sabe que ella es solo su última conquista.
Kate imagina que de la única manera que las cosas dejen de doler es si ella sigue y deja de preocuparse de todos y todo. Lo que ella no comprende es que la vida no siempre puede ser perfecta, buenas cosas pueden suceder…
pero solo si ella las deja.
Voy a escribir ésto mientras tenga las ideas frescas. Voy a empezar por la portada del libro -que no influyó mucho en mí porque escogí entre mi interminable lista de archivos en PDF y sólo me decidí por el nombre-. A ver, para empezar es muy básica: nos muestra a una pareja y el título nos hace creer que ése “Perfect you” debe ser algo entre los dos. Me agrada porque en cuanto empiezas a leer, te das cuenta de que en realidad ‘Perfect You’ es la marca de vitaminas que vende el padre de Kate.
Ahora bien, yo quise leer éste libro porque hace poco leí Miss Peregrine’s home for peculiar children, luego The Duff, y realmente quería leer algo light para pasar el rato con una bonita historia de amor, que fue lo que pensé que éste libro era.
Para empezar: la narración es bastante lenta y parece que quiere explicarte todo pero termina por no explicarte nada o, al menos, explicarte lo mismo que te ha venido diciendo los últimos veinte capítulos. Y, para colmo, la mayoría de los personajes -si no es que todos- me cayeron mal. Es decir ¿en verdad nadie podía decir/hacer/intentar algo?
Kate, nuestra protagonista, me pareció demasiado quejumbrosa, molesta, buena-para-nada. Por que en verdad, lo único que hace es ser la mujer más pesimista del mundo y cree tener la razón todo el tiempo y, gracias a éso, se consigue todos los problemas que tiene. Luego está Anna, su “ex-mejor amiga” que parece haber cambiado de la noche a la mañana pero Kate, como un buen perrito faldero, en lo único que puede pensar es en que Anna vuelva a prestarle atención. En serio, llegué a pensar que quizá Kate estaba enamorada de Anna o algo por el estilo. Y Anna parecía la más bitch de todas, sobre todo hacia el final, y yo realmente esperaba una confrontación verdadera entre ambas.
Hablemos más sobre la abuela de Kate. ¡Esa mujer si sabía lo que quería y lo que hacía! De verdad, creo que fue mi único personaje favorito en todo el libro -quizá Will, aunque igual me pareció algo llorica y bobo para haber sido un ‘Don Juan’-. La abuela de Kate siempre es descrita por toda la familia como alguien malvado que no quieren que llegue a la casa, pero voy a decirles ésto: Claro que no la quieren en casa ¿porque? Pues porque saca a ésa familia de su burbuja personal y les hace ver la realidad en la que viven y no la fantasía en la que han querido creer. Los sacude y los mueve, y hace que al fin hagan algo con sus vidas en vez de pretender que todo está en orden. Esa mujer es un encanto, obstinada, madura y se nota que realmente quiere a su familia. No sé porque no la mencionan demasiado en las reseñas, pero bien, ahí está.
Y finalmente puedo decir que si bien durante todo el libro me frustré por todo lo que pensaba, hacía o decía Kate, el final recompensa todo la frustración que sentí con creces. Es un final buenísimo y debo citar algo de él aquí: “Las cosas terminan. Las personas se van. ¿Y sabes qué? La vida sigue.”
Éste blog es para facilitarles los libros que nos pidan o que vayamos subiendo por recomendación, sin embargo tenemos muy presente que debemos estar principalmente agradecidas con los autores por escribir estas fantásticas historias, por tanto te animamos a que leas el libro pero sobre todo, si te gusta, a que lo compres.