Y estoy aquí de nuevo, tomando esto otra vez con el corazón entre las manos, deshecho, en pedazos, como tiempo atrás, con una nueva historia, tras dejar de escribir porque sentía que no lo necesitaba, pero si, eso era y así soy, escribo cuando me duele, cuando necesito acomodar mis ideas...
Lo conocí como si nada, llegó como torbellino a mi vida y se convirtió en un príncipe azul que esperaba que llegara, ese maldito héroe de cuento, eso era, bueno, eso yo creía que era, me enamoré, no quería hacerlo, tenía mucho miedo, y pasó...
Debo admitir, jamás parecíamos novios, jamás hubo ese acercamiento que pareciera que éramos algo ante los demás, me dolía, ni el tomar mi mano quería, siempre huyó de mi cuando pedía su atención, me quedé quieta bastante tiempo, permití mucho, permití que pisara lo que yo era, y sin más un día desaparecí, no fui por mucho tiempo y sigo sin ser yo, ni me acordaba que me gustaba escribir...
Si, debo decir, la cagué mucho y se también que hice daño, pero cuando me di cuenta de todo eso traté de hacer las cosas bien, traté con toda el alma, pero ya era demasiado tarde, siempre fui criticada, fui castigada, por lo que un día hice, entre lágrimas, pedí perdón, no bastaba nada, ya no podía llorar sin causar enojo, tenía que aguantarme a toda crítica, mal chiste, mal comentario hacia mi persona, si me enojaba o reclamaba era una chillona y no aguantaba nada...
Pasó el tiempo él diario me repetía que un día me iba a terminar porque quería estar solo, yo entre lágrimas pedía que no, que se quedara... Supliqué mucho, incluso el día de ayer fue la última vez que supliqué.
Regresé a mi casa, porque él jugaba conmigo encima de mi, admito, estaba entre dormida, me besaba pero me lastimaba y a él no le importaba quitarse y dejar de lastimarme, sin querer lo mordí y se jaló, total ¡SE ABRIÓ EL LABIO! tuve mucho miedo porque sangraba, sentía dentro de mi como si hubiera matado a alguien, sabía que la había cagado aún más, siempre era de decirme que era frío, que ya no iba a ser afectuoso conmigo y si, ya no lo era, siempre lloré porque me sentía solo, lo necesitaba mucho y él no estaba, pero con esto que había pasado sabía que sería peor conmigo, le pedí perdón de rodillas, le supliqué que me perdonara, que había sido un accidente y ¡si así fue¡
Fue peor... Le llevé un hielo para calmar su dolor y sólo lo aventó, no sentía yo más que todo la maldita culpa, me sentía idiota por cagarla de esa manera, salí a la tienda, compré cigarros y hablé con mi psicóloga temblando de miedo... Si.. tuve miedo y mucho... Pero sabía que si no salía de ahí seguiría suplicando por amor que no me daban, seguir siendo castigaba por llorar, por quejarme, saqué dinero, del dinero que un día me prestó, se lo di, tomé mis cosas y lo último que me dijo fue... "No te detengo, sólo porque ya no me gustas"
¡Madres! Me sentí como una verdadera idiota, me volví a morir por dentro, no sé cuántas veces me he muerto, estuve todo el tiempo con alguien que ni le gustaba, y yo queriendo ser la maldita mujer perfecta siempre, tratarlo bien, pero no basta, jamás basta, no importa nada de lo que haga, jamás servirá.















