Observó a la rubia intentando comprender lo que decía, se cruzó de brazos con su peculiar cara de pocos amigos acentúada en la mañana. Alzó una de sus cejas al oírla. “Té de manzanilla, si no logra salir eso puedo asegurarte que te entregaré mi remera y la tendrás que lavar.” Sonaba muy serio respecto al tema, era su remera preferida. “Fue un accidente.” Nuevamente repitió las palabras de la fémina. “Y me encantaría una bebida pero ahora tendría que faltar a clases y cambiar esto.” Se señaló, una vez que se animaba a no usar el tradicional uniforme para las clases debía hacerlo igual, parecía que aquella señal era enviada por Andrews, pensó en su interior.
- sonrió levemente. - te prometo que si no sale yo misma la lavaré. - se encogió de hombros. - bueno, como quieras, iba a comprarme otra vez una y hoy es dos por uno, de todos modos ibas a llegar tarde para ir a cambiarte y eso. - señalo la ramera del chico. -













