No me digas qué puedo y qué no puedo hacer. Arrepiéntete al momento de siquiera decirlo. Soy mujer. Soy hombre. Soy persona. No soy ningún estereotipo. No soy la marca que visto. No soy el celular que utilizo. No soy un maniquí más. No soy etiquetas. No soy un artífice del gobierno. No soy uno más. Soy uno entre todos. Soy la música que escucho. Soy los versos que escribo. Soy la gente a la que amo. Soy guerra de mis propios demonios. Soy guerrera de la igualdad de género. Soy los momentos que he creado. Soy fuerza antes que debilidad. Soy llanto porque expreso mis sentimientos. Soy rosa y azul, porque son colores que no definen mi sexo. Soy estruendo que manifiesta lo que piensa. Soy los libros que he leído. Soy las páginas que doblo porque han causado un oasis en mi interior. Soy las citas que subrayo. Soy lo que quiero ser sin ataduras. Soy los desamores que he sufrido. Soy los rasguños en mi corazón. Soy fuego y arraso con tus bosques de amargura. No soy lo que la sociedad quiere que sea. Soy. Lo que quiero ser.
Paulina Mora (via textosinlimites)















