4 lecciones que aprendí de los videojuegos
Me molesta mucho cuando alguna persona habla de manera despectiva sobre los videojuegos, sobre todo si es alguien a quien conozco, y es aquí cuando lamentamos que el segundo lexema de la palabra sea juego o que en la antigua Grecia no existiese un término para juego, sino uno para "juegos de niños" y otro para "juego serio".
Podríamos seguir hablando de problemas sobre la morfología de las palabras o el erróneo concepto que se tiene sobre los videojuegos, o los estudios científicos que muestras algunos beneficios de jugar videojuegos pero esta ocasión quiero hablar de algo más personal.
"¿A qué? ?¿Jugar videojuegos?" Es la frase con la que muchas personas demuestran ser incapaces de entender lo que un "juego" envuelve, las emociones que provoca y las memorias que marca en cada persona. Por esta razón quiero escribir sobre las 4 lecciones que he aprendido de los videojuegos:
Nunca te rindas
Aquí, bien podría poner a Mario Bros, pero dejemos a nuestro plomero favorito para una lección más adelante. Para ésta quiero hablar de Dark Souls, uno de los juegos más difíciles que he jugado.
De Dark Souls me gustaría rescatar dos cosas, la primera es que, como en la vida, al comienzo no sabes ¿A dónde ir? ¿Qué hacer? estás perdido, sin rumbo y cuestionando tu propia existencia. La segunda es que sin importar lo que pase, siempre vas a fallar, una y otra vez, todo tu esfuerzo y avances no servirán de nada.
Pero justamente eso esa la vida, debes perder el miedo a descubrir, a lo desconocido, pero sobre todo a fallar. Siempre vas a fallar, incontables ocasiones todo te irán mal, pero como en Dark Souls, no hay otra opción que continuar intentando.
Tú también puedes sentir
Los videojuegos son capaces de provocar emociones profundas, y yo he sido testigo de ello. Hasta ahora, si la memoria no me falla, la historia sobre como To The Moon me hizo llorar solo la conocía Dhyan, una gran amiga mía.
Soy parte del pequeño grupo de personas que no lloró mientras veía Toy Story 3 y las entregas anteriores me habían hecho sentir algo. Pero la historia de amor entre John y River me llegó, me hizo sentir y el final del juego (Oh dios el final del juego) me hizo llorar. Quiero hacer énfasis en la palabra llorar, no es que haya derramado una que otra lagrima, es que en verdad llore y entendí que aunque no lo quiera aceptar, también puedo sentir eso a lo que llaman amor.
Dedicación es la clave
Sí, la dedicación es clave en todo lo que haces en la vida, sin ella básicamente no tienes nada o no lograrás nada. Aquí no hay que profundizar mucho, basta con decir que se necesita mucha dedicación para poder pasarte cada uno de los niveles de Super Meat Boy o BattleBlock Theater.
Cualquier videojuego necesita dedicación para terminarlo, para completarlo al 100% o para descubrir los finales alternativos, exactamente lo mismo que se necesita en la vida para lograr que algo suceda, ya sea profesional o personalmente.
Nunca dejes de soñar
Aquí es en donde llega Mario Bros. Todos quienes hemos tenido la fortuna de jugar algún titulo de Mario, sabemos que son un viaje increíblemente maravilloso sin importar la edad que tengas.
Mario Bros siempre está a tu lado, nunca se ha ido, nunca te ha engañado, nunca te ha defraudado, nunca te ha quedado a deber, nunca te ha reclamado, nunca te ha decepcionado. Si, como yo, han tenido la oportunidad de comenzar a jugar videojuegos con Super Mario Bros 2 entenderán que Mario ha sido más que un conjunto de pixeles, ha sido un compañero de viaje, o de vida, que siempre está en el momento justo para recordarte que no debes dejar de soñar.
Quizá la princesa esté en otro castillo, pero se ha tratado de disfrutar el viaje y la compañía. Y así funciona la vida, quizá no encuentres tu objetivo en el primer castillo, pero no por eso debes dejar de creer.














