En un atardecer, fui a una tienda, que de alguna manera sentía que conocía.
Creía haber estado antes ahí, pero no lograba recordar
Al entrar, el ambiente me era muy familiar
Mientras caminaba, escuché una risa de fondo que trajeron recuerdos a mi cabeza en instantes, momentos donde fui genuinamente feliz.
Voltee y vi su rostro, brillando entre la multitud
Ella me mira, y sin decir alguna palabra, lágrimas empiezan a caer por sus mejillas
Corro hacia ella y nos abrazamos, por un momento sentí que estaba en casa, que el lugar seguro que había perdido, una vez más estaba entre mis brazos
Abro los ojos y veo el techo de mi cuarto, mis mejillas están empapadas y mi pecho entumido, y lo único que siento, es el abrazo que jamás tuve.












