‘Escucha’, le dije, ‘¿por qué no me metes la lengua en el culo?’
‘No’, dijo ella.
‘Bueno’, le dije, ‘¿si te meto la lengua primero? ¿Lo harías luego?’
‘Bueno’, dijo ella.
Metí mi cabeza por ahí abajo. Busqué un poco. Separé una parte. Mi lengua avanzó. ‘No ahí’, dijo ella, ‘jajaja, no ahí. Ese no es el lugar.’
Ustedes mujeres tienen más agujeros que un queso suizo. ‘No quieres que te lo haga, ¿por qué?’
‘Bueno, yo tendría que hacértelo luego y en la próxima fiesta le contarías a la gente que te lamí el culo.’
‘Supón que te prometo no contarlo’
‘Te emborracharás Y lo contarás.’
‘Ok’, dije, ‘date vuelta te la meto en el otro lado.’
Ella se dio vuelta y metí mi lengua.
Estábamos enamorados.
Estábamos enamorados con excepción de lo que yo decía en las fiestas.: Y no estamos enamorados de las barbaries del otro.
Ella quiere que le escriba un poema de amor, pero yo pienso que si la gente no puede amar sus estupideces sus pedos sus mierdas sus partes horribles tal y como aman las partes buenas no es completo el amor. Así que en cuanto al amor se refiere, en cuanto a lo dicho hasta aquí, tendrá que bastar con este poema.
El mejor poema de amor que puedo escribir por el momento, Charles Bukowski














