-Creo que sí, ¿sabes?, soñé con este momento justo hace un instante. Soñé que estaba nervioso, que mi corazón latía tan fuerte que se podía ver en la silueta de mi camisa. Te estaba esperando, hoy no era un día en el que los demás podrían llamarlo “especial”, pero para mí, cada instante junto a ti, es un instante que no quiero olvidar.
Todas estas palabras podrían sonarte cursi, pero créeme, no encuentro otras palabras para expresarlo, no existen...
Esta noche, es la primera noche donde hubo muchas primeras experiencias entre nosotros, no creí que pudiera sentir todo esto, no me creía capaz de sentir tanta tranquilidad que sólo es superado por el amor y cariño que siento ahora.
Soñé 40 años de mi vida en un instante, pero eso no es lo que me impresiona. Lo que me impresiona, es que los soñé junto a ti... 40 años vistos en unos segundos, y esa es la razón de que despertara a mitad de la noche llorando.
No me disculparé por hacerlo, pareceré débil, y quizás lo sea, y es por eso que estas palabras te las digo mientras estás dormida, porque tu mereces a alguien fuerte, tu mereces a alguien que no se deje derrumbar, que no sea derrotado, que no sea débil y que siempre tenga las fuerzas para pelear contra todo. Tu mereces alguien mejor, mereces la vida y la alegría, mereces la felicidad y tranquilidad, y quiero que tengas a esa persona, porque para mi tú eres esa persona, y mientras esa persona llega a tu vida, yo cuidaré de ti, así sea con mi vida... mientras llega esa persona, procuraré que estés lista para él, quiero que tu seas feliz, aunque tenga que dar la mía a cambio.
Ahora sin más, seguiré cuidando tu sueño, porque eres la persona más importante para mí y sólo vivo para ti... descansa.
-¡Estúpido! Eres el amor de mi vida y sólo quiero estar contigo.
-¡Cállate y bésame tonto!... Te amo.