dirt enthusiast

Discoholic 🪩

祝日 / Permanent Vacation

ellievsbear
Sweet Seals For You, Always
he wasn't even looking at me and he found me

Kaledo Art
RMH

Product Placement
will byers stan first human second
i don't do bad sauce passes
wallacepolsom
Today's Document
Lint Roller? I Barely Know Her

Andulka
Cosimo Galluzzi
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
occasionally subtle
KIROKAZE
Not today Justin
seen from United States

seen from Japan

seen from Belgium
seen from Netherlands

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Indonesia
seen from United States
seen from United States
seen from Belgium

seen from United States
seen from France

seen from United Kingdom
seen from Israel

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Sweden
seen from Italy
@cryptass
Todo peligro pierde mucho de su amenaza cuando se han descubierto sus causas.
(Konrad Lorenz)
No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.
(Anatole France)
“El principal problema del ser humano es creer que necesita del amor para no sentirse vacío, cuando debería entender que necesita estar lleno para poder amar.”
— (via textosnocturnos)
La Sinfonía milagrosa
La Sinfonía n.º 96, conocida popularmente como El milagro, en re mayor, Hoboken I/96, es la cuarta de las conocidas como Sinfonías de Londres (números 93-104) compuestas por Joseph Haydn.
Esta sinfonía recibe el sobrenombre de «El milagro» debido a la historia que contaba que, durante su estreno, una lámpara de araña cayó del techo de la sala de conciertos en la que se estaba representando. El público consiguió eludir la lámpara con éxito sin sufrir daños puesto que los presentes acercaron sus asientos para poder escuchar mejor, y la sinfonía obtuvo su apodo de este hecho. Una investigación más reciente y cuidadosa sugiere que este evento efectivamente tuvo lugar, pero durante el estreno de su Sinfonía n.º 102.
Los cambios son buenos y más cuando te cambian a ti
No calles lo que sientes.
La mayoría de la gente te ama por lo que pretendes ser. Para mantener su amor, sigues fingiendo —actuando—. Tienes que amar tu fingimiento. Es verdad, estamos encerrados en una imagen, un arco. Lo triste es que la gente se acostumbra tanto a su imagen, que crecen apegados a sus máscaras. Ellos aman sus cadenas. Se olvidan de quienes son realmente. Y si tratas de recordarles, te odian por ellos, sienten que estás tratando de robar su posesión más preciada.
Jim Morrison, «Entrevistas» (via humanismo-nostalgico)
10 HÁBITOS QUE DESTRUYEN TU FELICIDAD
me siento como bart