Tu oscuridad
Te recuerdo, muchas veces, cada vez menos, todo hay que decirlo. Y no me importa, me gusta rememorar y me encantan los recuerdos que tengo contigo, las idas y venidas, las miradas, los abrazos, que han sido pocos pero siempre sinceros, las cosquillas que me hiciste ese día en el cuello cada vez que me mordías. Te recuerdo en lo que fuiste, y sin embargo, ahora que vuelves, ahora que en noches aleatorias decides volver a perturbarme, algo que antes me encantaba, ya no te veo a ti. No se que has hecho contigo, en que momento decidiste ser un cabrón retorcido...aunque, espera, siempre lo has sido... será entonces mi forma de mirarte. Igual he cambiado yo. Joder me ha dado hasta un subidón de adrenalina al darme cuenta de que esta vez no estaba buscándote. Cuando te he soltado toda la mierda que tenía dentro y me has contestado «lo dices por despecho» y no, no porque ya no hay nada dentro latiendo por ti, no, porque hoy me has dado mucha lástima. Me ha dado pena darme cuenta de la vida más triste que debes estar viviendo, y me he alegrado de que un día me sacaras, en contra de mi voluntad, de ese agujero oscuro en el que vives enterrado y dónde nunca me dejaste encender la luz. Joder, eres un cobarde, te escondes en esa máscara de dios que está por encima del resto y lo que pasa es que tienes miedo, te acojona bajar al mundo real y que alguien se acerque demasiado a ti, que te haga sentir, por eso siempre que te rocé el corazón me cerrabas con un portazo en las narices. Eres un cobarde al que le hice sentir tanto que desapareció entre las sombras, sin decir adiós, para que nadie viera que era humano, y que había algo detrás de esa apariencia de duro, de cabrón, de semidios supremo... y eso es lo que ha pasado hoy, has perfeccionado tu coraza y no he conseguido verte a ti, he visto a eso que ahora dices que eres tu. Te lo repito: «Gracias, porque después de ti y tu oscuridad todo lo he visto más feliz. No me arrepiento de nada de lo que intenté contigo ni me escondo y oculto que yo si te quería. Gracias porque ahora veo lo maravillosa que es la vida»














