mi nuevo libro favorito
¿Nos queremos ya? No estoy tan segura, porque esta fase es más bien una carnicería. El deseo se disfraza con cierta galantería o el romanticismo se disfraza de deseo sexual, pero el cariño… ¿quién sabe cuándo y cómo aparece? Se detecta por pequeños tironcitos de calor en el pecho, cuerdas suaves que se tensan en los momentos más insólitos.
Quiero el para-siempre ya, el enamoramiento despierta mis instintos más ansiógenos.
Quiero locura, quiero amistad, pecho ancho y ojos cómplices, velocidad de reacción y tiempo para pensar, generosidad y comprensión de la libertad ajena. Tá difícil, en el camino del amor todos son peligros.
PREPARACIÓN PARA EL AMOR, Leticia Obeid













