A mi noble Guerrera de Loto. Desde el primer día que llegaste aquí, sentí una enorme conexión contigo. La forma en que te desenvolvías, tus grandes escritos, tu creatividad, tu carisma, tu humildad y comprensión fueron apenas detalles a todo lo magnifica que eres. Junto a ti aprendo mil cosas cada día, mientras compartimos una tacita de té y conversamos cosas sobre ciencia, historia o sobre la vida misma. Eres un motor creativo, esa magia para salir a jugar y esa esencia especial se la transmites a todos los que te rodeamos.
Gracias por ser así, por mostrarte fuerte y sonriente aún en los peores días, y con ello aprovecho a repetir que tienes un lugar conmigo, en ese sillón lleno de migajas de galletitas para sentarnos cada tarde a seguir compartiendo ideas y mantener viva nuestra amistad. Siempre estaré para ti, en los días malos y buenos.
Te adoro mucho.
Tu appa.












