No le tomó demasiado captar la sorpresa ajena. No se quiso reír por temor a que pensara que estaba burlándose, pero no pudo evitarlo. "¿Por qué me miras así?" el desconcertado ahora era él. Terminó de acomodarle la chaqueta antes de meter las manos en los bolsillos de su pantalón. "Viniste bastante desabrigado, Reznick, lo último que falta es que te dé neumonía" dijo juguetón antes de darle una palmada en la espalda. "¿Harapo? ¿De verdad?" chasqueó la lengua algunas veces a la par que negaba con la cabeza. "Ese harapo me ha costado sus buenas libras" aunque sí estaba un poco vieja. "Pero te la puedes quedar. No soy un resentido" le guiñó un ojo. "¿Qué quieres hacer ahora, eh? — la noche es joven."
"Porque intento leer tus motivos ulteriores" dijo, sin moverse en lo que dejaba que arreglara la prenda. "Que conste que no hago favores sexuales... O bueno, no por una mísera chaqueta de pordiosero. Tendrás que agregarle un par de euros, o criptomonedas" metió las manos en los bolsillos y hurgó en ellos con disimulo, esperando encontrar aunque fuese un par de centavos en estos. "De algo hay que morir" se encogió de hombros. "Te estafaron, Nini" meneó la cabeza. "Esto es, sin dudas, una copia de Temu. Va a terminar en una de esas islas de basura flotantes. Muchas gracias por contribuir a la destrucción del sur global" continuó tirándole el pelo. "¿No eres resentido? ¿Debería recordarte que casi me rompes la cara?" y quizás el accidente tendría que haberle inculcado un poco más de respeto por el irlandés, mas Demian no aprendía ni por la razón ni por la fuerza. "Perder todo mi dinero en mujerzuelas y juegos de azar, obvio"






