“Y aunque lo quieras tapar con todas tus fuerzas los dos sabemos que tú me quieres tanto, como te quiero yo a ti, así que cuando tengas el valor de reconocerlo, de asumirlo, entonces me llamas, pero si lo vas a hacer para cualquier otra cosa, mejor no lo hagas, mejor olvídate de mí. Yo siempre te estaré esperando, siempre.”
— Lucas Fernández














