21/01/2023
Voy tarde de nuevo. Hoy tengo una reunión con *. Tenemos varios asuntos pendientes y necesito estudiar. El tiempo pasa rápido, pero el transporte no llega.
Esta noche solo dormà una hora, estuve trabajando en un ensayo sobre la relación entre la bioética y la medicina veterinaria desde una perspectiva filosófica. No es un tema de mi interés personal, sino una tarea para mi hermana a quien le debo dinero.
A pesar de todo, disfruté hacerlo, aunque me llevó solo cinco horas completarlo, considero que el ensayo de dos páginas que solicitó su profesor es bastante pobre. Hay cosas que debo cambiar, como despertar más temprano y establecer mejores rutinas de escritura.
Estoy en el transporte, pero no avanza. Más personas se suben y yo sigo tranquila. ¿Será porque estoy escribiendo? Tal vez sea asÃ, entonces lo mejor es que siga escribiendo. En un momento levanté la cabeza y observé por la ventana y a mi alrededor. Me di cuenta de la hora, ya es tarde y la angustia se apoderó de mÃ.
Solo espero que la maestra no me llame. El solo hecho de pensar en ella me hace sentir abrumada y no deberÃa ser asÃ. No es por ir tarde, sino porque supongo que ella piensa que soy "bruta" o "una maceta". Quizás incluso yo misma lo pienso. Recientemente recordé a mi analista y en nuestra última sesión le hablé sobre la existencia de R. y los otros amigos imaginarios que tengo. Intenté explicarle cómo logro que R. aparezca, pero me di cuenta de que no los hago venir, simplemente se presentan en ciertas situaciones. Curiosamente, durante la sesión, R. apareció y eso me hizo sentir patética y absurda. No podÃa dejar de repetir lo tonta que me parecÃa la situación y lo tonta que me sentÃa. Lloré sin parar hasta que mi analista me reconfortó diciendo: "nada de lo que digas aquà será algo tonto". Después de reflexionar, me di cuenta de que me juzgo a mà misma de la misma manera en que creo que los demás lo hacen. Entonces me pregunto, ¿qué es más desgastante? ¿Imaginar a mis amigos invisibles o preocuparme por cómo los demás me perciben?
En este momento, estoy en mi teléfono, escribiendo. En otro momento de mi vida, habrÃa estado preocupada por lo que la señora frente a mà podrÃa pensar de mÃ, tal vez que soy "arrogante". Pero me doy cuenta de que mi percepción de mà misma como alguien arrogante es solo una interpretación subjetiva. Ella puede que no esté pensando en nada, y aunque lo esté, yo no lo sabré. ¿De qué sirve dedicar tiempo a eso? No vale la pena. Es solo una barrera contra la que lucharé poco a poco. No eres tonta, Angy, y tus amigos imaginarios tampoco lo son.
Voy tarde, ya es tarde. Lo recuerdo mientras estoy a punto de llegar al lugar donde debo bajarme y luego caminar unos cinco minutos. Estoy demasiado retrasada. Me repito una y otra vez en mi cabeza que no puedo hacer nada al respecto, pero no es verdad. Sà puedo hacer algo, tal vez no ahora, pero en el futuro. El futuro, ese maldito e incierto futuro que tal vez esté destinado a mÃ. ¿Realmente es mi futuro?


















