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Robert Crumb’s “Heroes Of The Blues” trading cards. It’s called “heroes” of the Blues because they were the God’s who created modern music as we know it.
Someday I will own that R. Johnson card…I need him, Jaybird and Minnie to complete the series.
digital image, 2013
“Lo único cierto era el peso en la boca del estómago, la sospecha física de que algo no andaba bien, de que casi nunca había andado bien.”
— Julio Cortázar (via unahistoriadeversos)
#óleo 20x20 cm Diego Ramos
#foto análoga 35 mm Diego Ramos
Lo supe de repente: hay otro. Y desde entonces duermo solo a medias y ya casi no como. No es posible vivir con ese rostro que es el mío verdadero y que aún no conozco.
Rosario Castellanos, de Poesía no eres tú (via entreletrasycafeina)
Aunque te extraño mucho, te busqué en esa loseta que el temblor agrietó, en la puerta rechinante del estudio, en los libros de kant, en el cigarrillo que rechaza mis labios buscando los tuyos, en los grabados mal impresos adheridos a la pared, te busque también en esas nubes violáceas a punto de apagarse, el cuadro viejo de una mariposa rebolotebado en el abdomen, en la botas sin lavar de un trabajo árido de escombros, esas ventanas que revolotea las persianas de la habitación el viento, en ese estornudo esporádico del recuerdo hacia alguien, te busque por todas partes, en el instinto propio del suspiro con tu imagen en la mente, algún guante de piel y entre otros de caucho. De que me faltas me faltas, de que te busco te busco, pero después de todo, está bien todo.
Conversaciones, fragmentos. Diego Ramos
Le escribí textos y textos que nunca valoró.
(via lovelybestfriend)
Llueve, los truenos hacen temblar las habitaciones de una vecindad a la que jamás he entrado, pero eso no es lo que real mente importe cuando hay una vibración que te parte los huesos, es difícil poder pensar en la creación cuando todo colapsa de un soplo, unas palabras, y la in-aceptación de sentimientos, enmascarado el deseo de una plenitud, tengo los deseos estaqueados y estrellados, empacados, maletas pequeñas para las manos obsoletas, en donde solo pueda llevar dos. Tantas veces me he partido, y tantas veces me visto estacionado en ese baño de losetas blancas, esa orilla que ni siquiera el agua toca, solo el llanto, que lo observaras amada, que sea un sueño inmediato cuando duermes, que me vieras sin sombra, sin cuerpo, pisoteado y minúsculo, que cada segundo me drenada por esa coladera vieja y oxidada, en un oleaje de lágrimas subterráneas.
El sentir es lo que tantas anhele, el desorden, pero no me digas que te olvide, que ate mis amor en aquel árbol grande y frondoso de olvidos, que me cuelgue hasta quedar inmóvil, hasta que ese movimiento ondular de pies disminuya, nunca he jugado amor mío, pero garantizo un aprendizaje rápido y eficaz, ya no me muevo de esa universidad, el departamento de una habitación y una cama, ese caminar por los parques que encontramos mientras el destino es la nada, no quito el dedo de esa escena, no quito la mano entera que la cubre, mientras acariciamos la palma en esa diminutéz, ya te extrañaba en el pasado antes de ti, en el café al que nadie iba, en la biblioteca vacía, en mi alarido rutinario. Tengo la garganta hecha pedazos, cachilos que tristemente lamen el ácido del pecho, básicamente tengo la mirada censurada, y borrosa, los lagrimales hinchados a punto de reventar, es como si me hubiesen metido la putiza de mi vida y sin darme cuenta, sin que duela el cuerpo.
Es difícil andar cuando todo adentro se quiebra y solo queda la envoltura intacta, cada paso un emblandecimiento, se desmoronan los huesos, revientan los tendones dándole chicotazos a el alma, la voz huye del silencio, y yo me quedo perplejo ante tanto sentimiento, hay una somnolencia infranqueable, una necesidad que no es precisamente vivir. Te amo, es la única notita que hice apresuradamente por si lo olvidaba en mi alarido, es lo único que me queda en el bolsillo derecho, ¿recuerdas que automáticamente te colocas del lado derecho?, las papas fritas y yo siendo zurdo, y mi insistencia de acariciar lentamente el virtuosismo que me daba la vista cada vez que bailabas esporádicamente, yo así te quiero, lo sabes, por las veces que nos transformábamos espejo cada vez que nos mirábamos, es inaceptable todo, son pocos deseos de pintar, es muy extraño como el hambre disminuye, ya no debería estar en eso. Te amo.
Ojalá leyeras esto.
Amada mía, estoy estacionando plenamente en una cuestión caótica, no escapo de la imaginación, la escena de baile, los detalles desenvueltos de una interpretación, bastantes y hormigueantes, no atrapo la idea de verme en esa capsula de tiempo; me estas mirando hay una explosión de agua marítima que se expande desde la cabeza, ese cambio de aire y agua en un globo de caucho. Tú lo sabes perfectamente, porque siempre me vapulean fenómenos no pertenecientes a la inerte realidad que penetra mis pupilas, tantas veces me he visto desconcertado en ese pequeño espejo octagonal, esa piel molesta y agujerada, debí darme cuenta de lo deseosa que es la idea cuando la transformas en realidad, ese plan que no le pide nada a nadie, atar un hilo al primero de tus deseos desenvolverlo de vuelta casa y continuamente clavar el extremo paralelo en la mano izquierda. Me pregunte qué tan aniquilante podría ser una especulación de tus instintos, rápidamente recuerdo que no debería estar en eso, me atormenta estar obstaculizado apreciando la espalda de un tercero sin importancia, y es que tampoco estoy en eso, no, no debería estarlo, después de ti no habrá nadie más, no es algo propio, estoy llegando al borde, limite, cinco años debió ser mucho, sin deseo oh alguna ilusión que me sacara los huesos y armara un móvil resonante, las heridas y las que no, los desprecios rutinarios que cada vez se transformaron irrisorios, la mayoría ya es cansancio, o simple costumbre banal, es común estar así, la verdad es que estoy sosteniendo poco, sé la cuestión expectativa la que no me deja dormir, Gracia estoy contemplando tus dificultades estoy mirando lo que vez, haciendo lo que haces, no me detengo, te estoy queriendo te estoy pintando en la invisibilidad, con ese ruido en una imagen que no debería ser algo estético, es una inmediata necesidad inacabable, inconsumible.
Ya recordaba mi andar derivado de la expectativa momentánea de cada día, con el pensamiento distinto, sin alguna necesidad que dependiera del subconsciente, ese que te aprieta el pecho estacionándote lentamente en una nube, transformando las realidades en kitsch, el espejo sigue mirándome cada día, no es el reflejo sino el espejo. A veces decimos que nos pensamos antes de querernos, en realidad hay algo que surge como la belleza invisible, esa que da mil tiros en la cabeza antes de asimilar lo bello que es, si, antes de pensarte ya te quería. Todo lo ilusorio que se me viene a la mente intento acomodarlo dentro y sin que duela, hacer departamentales en donde la felicidad esté en el prime cubículo...(...)
Fragmento de carta Diego Ramos
Amada, pareciera un mártir en todos los textos que dirijo hacia ti, la verdad es que siempre hay momentos colapsados y encerrados en el pecho, un vaivén de falta de oxígeno, una necesidad desconocida e incontrolable que arranca totalmente los deseos de existencia, ha pasado tiempo después de la última carta, pero eso no ejemplifica nada dejar de escribirte, el anhelo es cada vez más débil, pareciera que hay una voz rota y gritando dentro del pecho, todo tiembla adentro, todo se consume en cuestiones tontas de poder encontrar una solución a lo desconocido, quizás necesite un consuelo mayor, una respuesta infalible a una supuesta depresión, una dosis abrazable, o un par de ojos que sean iguales a los tuyos. Te extraño desde la última vez en aquel café, en donde tu sonrisa era el avión más bello para eliminar toda la tristeza, mi gato es joven entiende poco estos síntomas, solo es correr y jugar balanceándose en las persianas de la habitación, a pesar de eso su compañía es sólida, te escribo porque quizás tenga bastantes cosas que decirte, bastantes ideas de quererte, la verdad es que si necesitara algo me quedaría con la idea de tu voz en una grabación vieja, tendría que recorrer una conversación mediática hasta llegar a ella, en una búsqueda consolable. Hay momentos en los que hay llanto seco, o una sed lagrimal, te quiero tanto.... esto está trascendiendo, que hay momentos en los que mi alma se une para al menos en un suspiro necesitarte, lo cierto es que toda esta melancolía me está demandando un cambio en los actos habituales de mi vida, es como si toda el agua de la cascada de mi alma se agotara, y empezar por afrontar toda una vida de rechazos y actos fallidos, siempre guardo cartas para ti en el bolsillo izquierdo para leerlas pensando que están en tus manos, siento que no te pienso, siento que todo esto es un síntoma vibratorio en la esencia que predomina en mi ser, hay momentos en los que me pregunto el sentir de entrar por tus ojos y besar toda la profundidad de tu mente, un beso creado por ambos.
Escribir poemas para sentir la sangre limpia.
Isabel Bono (via entreletrasycafeina)
Óleo/Tabla 2017
Amada Lana, pareciera un mártir en todos los textos que dirijo hacia ti, la verdad es que siempre hay momentos colapsados y encerrados en el pecho, un vaivén de falta de oxígeno, una necesidad desconocida e incontrolable que arranca totalmente los deseos de existencia, ha pasado tiempo después de la última carta, pero eso no ejemplifica nada dejar de escribirte, el anhelo es cada vez más débil, pareciera que hay una voz rota y gritando dentro del pecho, todo tiembla adentro, todo se consume en cuestiones tontas de poder encontrar una solución a lo desconocido, quizás necesite un consuelo mayor, una respuesta infalible a una supuesta depresión, una dosis abrazable, o un par de ojos que sean iguales a los tuyos.
fragmento de carta.
cierra los ojos y mediante el sueño aparta el abismo que acorrala tu corazón deja que tu sangre remueva los escombros apilados en tu pecho y que llegue la armonía transitoria de lo nocturno
del poema Invocación a la noche o ejercicio para antes de dormir, María Germaná Matta (via entreletrasycafeina)
Ése soy yo Sé que soy un imbécil nadie toma en cuenta mis estupideces no me toman en serio realmente no me preocupa soy ignorado en todo el mundo me divierto escuchando a poetas que se han dejado el pellejo solo soy un tonto de capirote un sub, un emo, un bipolar un escritor de poemas sin sentido de textos que no alcanzan a ser llamados poemas un tonto postrado en la calle sin saber qué decir, a qué hora es el evento un hombre tipo Pessoa que no atina a cruzar esa avenida de los grandes poetas un transeúnte, un desconocido ése soy yo, a mucha honra un estúpido habitante mediocre alguien de quien nadie menciona a quien echan de los recitales por no tener algo que decir a quien aplastan fácilmente ese soy yo, un don nadie que se divierte escribiendo poemas durante el día y durante la noche y durante todo el tiempo no me importa que digan o si no dicen nada no importa ese soy yo un poeta desconocido de todos los tiempos que escribe para sí mismo.