Muchos días tengo la sensación de que nunca he sido amado.
No es fraternal o propio el que falta, sino el que se da sin esperarlo a cambio.
Que lo haya perdido tampoco, es la sensación de nunca haberlo tenido.
Muchos días tengo falta de eso que no sé que es, porque tengo la sensación de nunca haber sido amado.









