Guerra del Peloponeso (Segunda parte)
Guerra Arquidámica.
La primera parte de la Guerra del Peloponeso se le conoce como Guerra Arquidámica, debido a que el rey Arquídamo II inició las invasiones al Ática planeando una guerra de saqueo y en los primeros años de está guerra, que inició en el 431 a. C y termino en 421 a. C. Está primera fase está compuesta por 2 fases; La Guerra Defensiva de Pericles (431 a 429), Los sucesores de Pericles (429 a 421) y está se subdivide en dos fases; La Guerra ofensiva de Cleón y la Paz de Nicias.
La Guerra Defensiva de Pericles.
La estrategia espartana consistía en presentarse cada año en el Ática durante la cosecha, tomar los recursos y para obligar a los atenienses a luchar en campo abierto, dónde los espartanos tenían la ventaja, además de causar discordia dentro de las polis miembros de la Liga de Delos. Pericles decidió que Atenas debía someter al Peloponeso usando su poderosa flota y resguardar al pueblo ateniense. Por eso implementó un plan para que la flota ateniense sometiera a los peloponesios.
El control de las rutas marítimas y el bloqueo del Golfo de Corintio.
Hostigar a los espartanos con desembarcos en el Peloponeso.
Consolidar varios puntos estratégicos para mantener el bloqueo del Peloponeso.
Aislar a los peloponesios de sus aliados en Sicilia y la Magna Grecia.
El desencadenante de las hostilidades fue el Asedio de Platea, por parte de la Liga Beocia, una alianza de polis de la región de Beocia, liderada por Tebas, que tenía el propósito de devolver a Platea al régimen beocio. Pericles, en ese momento proclamado Estratega Autator (General en jefe) decidió enviar soldados a Platea y resguardar a la población dentro de los muros de Atenas. Aquí se pone en marcha la estrategia ateniense, realizándose desembarcos en Élide, Arcanania, Mesenia y la Argólida. En este contexto aparece Brásidas, un general espartano, quién impidió con éxito un desembarco ateniense en Élide. Según Tucídides, historiador y general de la época, Brásidas era un general atípico y buen estratega y diplomático, ganándose el respeto del mismo Tucídides en la Batalla de Anfípolis en 422 a. C.
Después de la Muerte de Pericles.
(arriba, Pericles)
Una enfermedad proveniente de Etiopía ocasionó una epidemia en la Hėlade. Pericles muere a causa de está enfermedad que, aunque Tucídides la describe detalladamente, a día de hoy los científicos no saben de que enfermedad se trató.
En cualquier caso, la muerte de Pericles ocasionó un vacío de poder que trataron de llenar torpemente Éucrates y Lisicles, pero las personalidades más preponderantes fueron Cleón, partidario de una guerra sin cuartel contra Esparta, y Nicias, que buscaba una paz provechosa para Atenas. Está dualidad hizo que la guerra poco a poco se fuera cuesta arriba.
Esparta tampoco tenía las cosas sencillas debido al bloqueo impuesto por Atenas. Realizaron una infructuosa campaña para liberar el bloqueo en el Golfo de Corintio, pero la campaña arcananiana al mando de Cnemo, fracaso ante la eficaz táctica del naumaquina (Almirante) ateniense, Formión, quién con un número inferior de Trirremes venció a la flota de Cnemo y se retiró hábilmente dando un rodeo a Arcanania. Esto afianzó el control ateniense en el Golfo de Corintio y desmanteló la flota de los peloponesios.
La defección de Mitilene.
En el 428 a. C, la isla de Lesbos, fiel aliado de Atenas, desertó de la Liga de Delos, está defección la aprovechó la Liga del Peloponeso, debido a que Lesbos y su puerto, Mitilene, tenían cercanía a Jonia, proveedor de alimentos de Atenas, por está razón se aliaron con Mitilene, la cuál acepto la alianza con Esparta. Atenas envío entonces una flota de 250 trirremes y 4000 mil hoplitas con el fin de recuperar Lesbos. La ayuda de Esparta llegó tarde y Mitilene no tuvo de otra que capitular ante Atenas. Cleón pedía la ejecución de los hombres mitilenos, pero la Asamblea le pregunto al pueblo y se decidió nada más la ejecución de los responsables de la rebelión. Además de eso, se decreto la destrucción de las murallas de la ciudad, la pérdida de la autonomía, la entrega de la flota y la confiscación de las tierras de cultivo, a excepción de Metimna, para repartirla entre los clerucos (colonos) atenienses.
El fin de Platea.
Los espartanos decidieron movilizar tropas hacia Platea en el 427 a. C para apoyar a los tebanos, quienes finalmente tomaron la ciudad, asediada desde el 429. Después de una discusión entre tebanos y plateos, cinco jueces espartanos favorecieron a las ambiciones tebanas, aceptando la ejecución de los 225 defensores de Platea, la destrucción de la ciudad y la anexión de los poblados menores a Tebas, quién vió incrementado su poder en la Liga de Beocia.
La Guerra Civil de Córcira.
Córcira entró en guerra abierta en 427 a. C cuando nos oligarcas trataron de derrocar el gobierno democrático por la fuerza. Atenas sabía que si Córcira caía, se dificultaba la forma de bloquear a los peloponesios de sus aliados en Italia y Sicilia. Por está razón enviaron una flota de trirremes y ayudaron a restablecer el órden en la isla, pero las hostilidades no terminaron hasta el 426.
La toma de Pilos y Esfacteria.
Atenas estaba decidida a cortar los suministros que Esparta recibía de sus aliados en Italia, sobre todo Sicilia. Para ello, organizó una expedición y aprovecho que entre las polis griegas de Sicilia había conflictos, se dirigió con el objetivo de tomar el control de la isla. Sin embargo, Siracusa, al saber de las pretensiones atenienses, pacta la paz con las demás polis de Sicilia, y al llegar los atenienses a la isla, se encuentran un bloque unificado de polis griegas, por lo que deciden retirarse.
Esto llevó a la decisión de mantener el control de Córcira, quién se encontraba en plena guerra civil. Varías flotas fueron a Córcira y otras a Magna Grecia para tratar de tomar algunas polis en Italia o Sicilia. Solo un pequeño destacamento de 5 trirremes al mando de Desmostenes se quedó en la isla de Pilos, debido a una tormenta. Enterados de esto, los espartanos deciden desembarcar en Esfacteria, que estaba al sur de Pilos, para enfrentar a los atenienses. Pero las flotas de Córcira llegan y toman posiciones, rodeando Esfacteria. Esparta al ver esto, pide un armisticio y la oportunidad de negociar la paz, pero Cleón ordenó a Desmostenes poner orden en Esfacteria, lo cual llevo a un hábil movimiento militar de Desmostenes y capturar Esfacteria y a 120 hoplitas espartanos.
Este movimiento militar es exclusivo de Desmostenes, pero se lo atribuye Cleón, quién vió su influencia incrementada dentro de la Asamblea y el pueblo ateniense, la cuál utilizó para enfocar la guerra a un carácter más ofensivo, y aumento el tributo de las polis pertenecientes a la Liga de Delos.
La Paz de Nicias.
(Arriba, Nicias)
Cleón y sus partidarios impulsaron una serie de acciones que distaban de la estrategia de Pericles y organizaron contrataques en el Ática, causandoles tanto victorias como derrotas a los espartanos y tebanos. Nicias había triunfado en Citera en el 424, teniendo como objetivo tomar Beocia, pero perdió contra los tebanos, quienes implementaron por primera vez la táctica de la falange oblicua.
Brásidas sabía que ya la estrategia de presentarse en el Ática desembocaria en una guerra de desgaste nada provechosa para Esparta. Entonces fraguó un plan para cortar los suministros de Atenas; tomar la región de Tracia y Calcídica. Brásidas atravesó el itsmo de Corintio, Beocia y Tesalia con un ejercito de espartanos, beocios, lacedemonios y corintios, y se presentó en Tracia y Calcídica, insitando a las polis griegas de esas regiones a rebelarse contra la Liga de Delos. Cuando tomaron Anfípolis, ciudad que defendía Tucídides, el número de defecciones de las polis miembros de la Liga de Delos en Tracia y Calcídica aumento, ya que Anfípolis suministraba la madera para la flota ateniense, además de eso, los espartanos se hicieron con el control de las minas de oro del Monte Pangeo.
Esto era inaceptable para Atenas, y Cleón fue con un ejercito pasa recuperar el control de las regiones. Nicias le proporciono a Cleón la neutralidad y posiblemente una alianza con los macedonios, tras haber conversado con el rey Pérdicas II. Cleón cosechó un buen número de victorias en su camino a Anfípolis, como la toma de Torone, pero al llegar a Anfípolis en 422 a. C, los atenienses fueron derrotados por los espartanos de manera contundente. Tanto Brásidas como Cleón murieron en esa batalla.
Ya sin los personajes más belicosos, Nicias y su contra parte espartana, Plistoanacte, empezaron a entablar conversaciones para lograr la paz. En los primeros días de abril de 421 se firmó una paz que se esperaba duraría 50 años. Entre los puntos que se tocaron están:
Atenas y Esparta volverían a su situación territorial antes del conflicto, cada parte se comprometió a devolver las zonas ocupadas.
Se efectuaría la liberación y el cambio de prisioneros de ambos bandos.
Se reconocería la autonomía del Santuario de Delfos.













