Esta versión de mí no existiría sin ti.
para hundirte en lo más hondo de mi pecho,
y tatuarte en la memoria de mi piel.
porque a mis ojos eres un ser excepcional.
tus curiosidades y misterios,
esa esencia artística y compleja que me fascina.
admirarte cada vez que pueda,
porque como te miro a ti,
jamás miré a nadie antes.
que tal vez ya no pueda hacerlo,
porque has acaparado mis sentidos.
Mis pupilas se dilatan al verte,
mi corazón, desenfrenado,
se rinde cuando te acercas.
porque he decidido quererte
como quien ama al viento indómito,
sin ataduras, sin promesas,
solo con la certeza de que siempre estarás
Eres el vacío que nunca se siente del todo vacío,
la sombra que acompaña incluso en la luz,
un susurro que se filtra en cada pensamiento,
un latido en medio del silencio.
Te has vuelto el reflejo en cada espejo,
la silueta que mi alma reconoce
aunque mis manos nunca puedan retener.
Es irremediable pensarte,
extrañarte y evocarte en cada esquina,
en cada segundo que pasa sin ti,
y saber que aunque el tiempo avance,
como si nunca te hubieras ido.
Como si nunca fueras a irte.
nacidas de lo más profundo de mi ser,
inspiradas en este amor efímero,
Porque aunque nunca nos pertenecimos,
nunca fuimos del todo ajenos.
Aunque el destino no nos escribió juntos,
nos dejó como una nota al margen,
como un paréntesis en medio de la historia.
Aunque tenerte nunca fue mi destino,
vives en mí como fuego que no se extingue.
Y vivo anhelando que en otra vida
que esta vez sí seamos todo
lo que aquí nunca pudimos ser.