Lobo
Podrás cambiarte de nombre,
de ciudad y de país,
pero las cicatrices que me dejaste
jamás se lograrán ir.
Podrás cambiar de acento,
de ropa y de género,
pero tu voz
a mil yardas la seguiré reconociendo.
Podrán pasar los años,
envejecerás
y tu bello pelo perderás,
pero el mismo hijo de Lucifer seguirás siendo.
Podrás mudar de piel
y lucir tu dócil manto,
pero todos ya sabemos
que un lobo en piel de cordero,
lobo sigue siendo.







