Agradecimientos - Dedicatorias - Saludos
Gracias por haber seguido el blog. Siempre he tenido la sensación de que había más gente de la que creo al otro lado. Ha sido una motivación muy importante. Intentaré no dar nombres y apellidos.
Por el del viaje a Australia, el recién casado, porque siempre apoya en todo y me enseña lo que sabe. Enhorabuena por el casamiento.
Juanito y señora, porque sus caminos se han unido y a saber dónde llegan. Gracias Juanito, estás en todo.
Pik porque mi primer Camino lo hice con él y me enseñó las lecciones más importantes del ciclismo. Nunca se me olvida.
Jefecito por seguirme desde la silla muriendo de envidia y por los suyos que algún día, seguro, seguirán mis pasos.
Por las embarazadas a las que veo cada día, como si de una pelea para ver quién tiene más se tratara, y sus próximos niños.
Por la “princesa rubia” y su futura boda.
Mi amiga, digamos “anónima”, para que siga escribiendo.
DC, por hacerme pensar mucho sobre muchos temas y recomendarme lecturas con inteligencia y gusto. Pocos mails contienen tanto valor.
Por todos mis amigos del Camino a los que mando un abrazo. Marius y Valerio, dos tipos duros. Ruben -que no rubén-, un loco con el que hice casi 90 kilómetros, un tipo genial. David “Camino”, también conocido como el ingeniero, un crack al que espero volver a ver. Otro abrazo para el artista de la mandolina, que realmente se llama Martin, por mis amigas Mallorquinas que llegaron al fin del mundo y volvieron, por el campeón que pude conocer en Molinaseca y señora, que ademas de ser dos tipos cojonudos, fueron una compañía de excepción cuando casi me congelo al bajar O Cebreiro. Gracias al párroco de Carrión de los Condes. Al grupo de guipuzcoanos y madrileños que usaban la Mahou como combustible. Un saludo a mis amigos de La Real, a quien vimos entrar en Champions. Al amable dueño del Bar Jacobeo de Cirueña por animarme a seguir un poco más. A los servicios de atención al peregrino de Portomarín. A las dos mujeres francesas que cambiaron dos horas de paseo por los Elíseos por más de 40 kilómetros diarios de Camino de Santiago.
Por mis hermanos, sobre todo por el que se ha ido al extranjero. Gracias por lo del coche querido hermano eres grande. Sigue triunfando haciendo lo que mejor sabes hacer. Y al último, vuelve rico y experto en aquello que estudies y que jamás entenderé.
Por ti “gordo”, porque eres un hermano más.
Madrina, no se qué decir contigo, creo que te lo diré cuando te vea. Por el momento, gracias. Te adoro.
La alemana, por seguirme desde tan lejos y a la vez estar siempre cerca, para que siga montando en bici.
Padrino, me encanta tu espíritu transgresor. Eres cojonudo.
Por la jefa que me dio el pendiente, para que sus deseos se cumplan.
La rubia, que me apoya y me acompaña en tantas cosas. Para que haya más mariscadas en Santiago.
Por mi Superstar, para que sepa que me he acordado mucho de ella y los suyos.
Por mis jovencísimos "sobrinos" y sus padres, el primo triatleta y señora, o sea, mi prima. Un Camino es un gran entrenamiento, ahí lo dejo… Demás familia, gracias a todos. Sé que habéis estado ahí primos, tíos y políticos.
La Gallega, por ser el faro y sacar lo de mejor de mí. (Y bueno, por invitarme a la playa un poco también.)
Por “el rapado al cero”, para que tanto si llueve como si nieva, siga siendo el ejemplo de lealtad y superación que ha sido siempre. Eres grande.
Por Aita, por ser La Flecha en el camino. Cuando le hago caso sé que no me equivoco y que jamás voy solo.
Por Ama, porque nunca, nunca, nunca se olvida, porque lo vive como si pedaleara conmigo, porque se emocionó más aún que yo al descolgar el teléfono a mi llegada, porque es también flecha en mi camino.
Seguro que me dejo a gente que debería estar incluida, pero les recordé cuando más debía.