( conferencias. )
Abrió la boca unos instantes y después la cerro, considerando su respuesta. ― No tengo ni la más mínima idea ―admitió―. Pero tenía mi horario por aquí ―buscó en sus bolsillos, y después en su bolsa, a espera de hallar el pedazo de pergamino que había obtenido más temprano―. Mmm… creo que se cayó… Bueno… Habrá que buscar otro… ¿Quieres venir conmigo?
Observó con paciencia cómo la rubia buscaba lo que suponía que era el horario, paro no lo encontró. Asintió con la cabeza– Sí, adelante –accedió. Ella misma no había visto los horarios que habían sido repartidos, pero era quizás porque estaba distraída– ¿Viniste por alguna charla en especial? –preguntó, forzándose a conversar un poco más.












