Mientras viva seguiré escribiendo, y con lo escrito, seguiré viviendo
Lydia Cacho.

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Mientras viva seguiré escribiendo, y con lo escrito, seguiré viviendo
Lydia Cacho.
El futuro de Venezuela está lanzando piedras
Este texto fue publicado originalmente en el diario Nueva Prensa de Oriente en su edición del jueves 26 de marzo de 2015. Por ser de mi autoría me permití ediciones ajenas al periódico. Aquí está el trabajo original:
Ernesto Contramaestre.- Es temprano y aún no despachan a los alumnos del colegio Andrés María Hernández Caballero. Pero Manuel (nombre ficticio), de 13 años y cursante del segundo año del ciclo diversificado, está afuera con varios compañeros, esperando para "moverse en la pista": lanzar piedras y saquear algún camión en la Avenida Municipal de Puerto La Cruz. Él junto a Víctor (nombre ficticio) esperan para inundar de anarquía el tramo vial más transitado del municipio Sotillo en horas pico. En estos meses (temporada de clases) es normal ver la calle llena de escombros después de las 12 del mediodía. Todo ocurre luego de que los muchachos, encapuchados y con la adrenalina a tope, cometen los actos vandálicos que han pasado desapercibidos en la prensa regional.
- ¿Por qué lanzan piedras?
Manuel: Porque no hay filtros de agua en el liceo, tampoco tenemos baños en buen estado.
Así responde la mayoría de los estudiantes del colegio Hernández Caballero. Protestan por las malas condiciones del plantel peleando con otros jóvenes, los del colegio vecino: el Juan Antonio Sotillo.
"Nos lanzamos piedras para reclamar", responde, muy tranquilo, Manuel, que tiene puesta su camisa azul.Confiesa que su padres no saben nada, pero que el personal de la institución “los tiene fichados” y “se hacen los locos”. Víctor, tiene 14 años pero parece menor, tiene una gorra Obey, pantalones “tubitos” y estudia en Barcelona, en el liceo Felipe Guevara Rojas (El Comercio), y seducido por el salvajismo, tomó un autobús de la Alterna para llegar a Puerto La Cruz. Ahí espera atento la hora clave: A las 11 o 12 se prende esto, comenta ansioso.
Nos lanzamos piedras para reclamar.
Para apaciguar las revueltas escolares, la Policía del municipio Sotillo (Polisotillo), activó un plan especial que comienza cuando los muchachos son despachados.El director de operaciones del ente policíaco, José Rebolledo, indicó que tienen más de 24 efectivos en un cordón de seguridad enclavado en la avenida Gulf -y ahora- en la Municipal.”Tenemos tres puntos de control con policía preventiva. Hay motorizados y tres patrullas”, informó, desde su oficina en el Comando
No responden
Rebolledo -anterior jefe de la sala de inteligencia estrategias preventivas- citó una gaceta oficial donde Carmen Meléndez, en ese entonces a cargo del Ministerio para la Defensa, indicaba que la Policía Nacional Bolivariana (PNB) debía actuar en materia de orden público, y si era rebasada procedía la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) o la policía estadal. Pero en Puerto La Cruz es distinto. Según Rebolledo, la PNB de Anzoátegui no tiene el material para controlar manifestaciones y que la Dirección de Orden Público de Polianzoátegui (DOP) "no aparece" ni atiende a los llamados cuando se presentan los incidentes en la ciudad. Por eso la policía del municipio se encargó del asunto. La forma en que trabajan los agentes es sencilla, están afuera de los colegios para intimidar, ya que no tienen armamento para controlar manifestaciones.
Él nos deja claro algo: “no quiero echarles paja (a Polianzoátegui)”. Pero que, efectivamente, no cumplen con su labor, al menos su división para controlar turbias.
Rebolledo explica que los chamos ven a los funcionarios y se cohíben. En datos aportados por el funcionario, los casos de violencia en los liceos tienen más de un mes -no tienen datos oficiales-.”Lo que más se ve es saqueo”, expone. Y saquear un camión era lo que querían hacer los chamos del Hernández Caballero la mañana del viernes 20 de marzo. "El coque" y "el junior”, de tercer y cuarto año, respectivamente, son los que activan a los demás. “El coque”, no quiso decir su verdadero nombre (y ese, tal vez, ni sea su mote real) es nuevo en el Hernández Caballero y esconde bombas molotov caseras en el plantel. Ese viernes tenían tres armadas, según se ufanaba. Él es una especie de líder, cuando se va a la avenida algunos lo siguen. “El junior”, autoproclamado “movedor de la cosa”, nos dice que empecemos a escribir. Son las 12:00 de la tarde y las camisas azules se confunden con las beige en la esquina de Cantv. Huele a maldad.
La revuelta
No pasan cinco minutos cuando cae, como una gota, la primera piedra. ¡Pum!, suena el impacto en un camión tipo cava, pero el conductor no se deja amedrentar y apenas cambia el semáforo -a verde- acelera. Llueven más piedras. Un auto marca Chevrolet Optra plateado recibe un golpe en el vidrio trasero. No se para. Sigue adelante, estrellado.
Los únicos que van a reparación son los carros.
Polisotillo interviene como puede, uno de ellos dispara al aire para disipar a los alumnos -y sus intenciones de saquear-.
Un policía -gordo- grita: ¡Fuera de aquí, coñetumadre!
-Yo no estoy haciendo nada -responde nervioso un alumno, camisa marrón y con zarcillos, mientras se pierde entre el calor de la ciudad, murmurando.
Otro Polisotillo registra un muchacho que resultó ser Víctor. Confiesa haberse limpiado las manos antes de volver a la escena del crimen. “Si te ven las manos llenas de tierras te agarran”, dice medio en broma, medio en serio.
"No te juntes con esa gente. Cuando veas que se van a bochinchar aléjate", le dice el policía esperanzado, pero él no hace –ni hará- caso. Nos dice que lo volvería a hacer porque se siente bien.
"Pero que no me agarre la guardia porque es doble pela, me joden ellos y después mi mamá", dijo.
Clamor
La coordinadora de los liceos del municipio Sotillo, Tanía Lárez, achaca toda la responsabilidad a los representantes.
"Ellos (los representantes) no hacen nada. Ya no hay valores, ni respeto", dice Lárez, lamentándose.
Y remata con una petición: “necesitamos ayuda. ¿Cómo podemos controlar esto?”. Los bachilleres, en cambio, siguen justificando sus motines con razones disparatabas. La ciudad -convulsa de por sí- suma otro hándicap. La cola, y la espera por el autobús, y los robos, y la suciedad, tienen otro compañero: el gamberrismo estudiantil que está pasando eximido.
Nota de actualización: Hace un par de días me encontré a unos alumnos del colegio Hernández Caballero y me comentaron que “el coque” estaba detenido. No está confirmado.
PD: Los chamos cargaban bolsos transparentes -obligatorios en los colegios públicos venezolanos- y dentro tenían yogures. Sí, adivinaste, venían de saquear.
La calle
Es de cemento, tiene aceras y muchos huecos. Vestida con un traje de rayas amarillas y blancas, deformes, pero ella se siente linda. La pisotean sin piedad ni compasión durante los trescientos sesenta y cinco días del año. La ensuciamos vilmente, no nos importa mucho lo que sus cimientos piensen. “Es dura y no debería sentir”.
La calle siente, sí. Y ve. Es testigo vip de todo lo que hacemos encima de ella. Nos respeta. Más allá de lo poco gente que somos cuando la usamos. La calle nos ama, es como el amor ilógico de una mujer a su esposo que la maltrata.
De pequeños nos lastimó para que aprendiéramos que correr sin cuidado y como unos locos no era buena idea. Nos hizo sangrar las rodillas, y tal vez, a más de uno le rompió la cabeza.
Nos vio cuando nos declaramos por primera vez, quizás fue en unos de esos días en que nos fugamos del colegio con la niña que nos gustaba. Y ahí estaba, sacando la foto de ese momento. Más blanda que en otras oportunidades. La hacíamos derretirse.
La calle ha visto como nos rompen el corazón, después de salir atormentado de la cena que salió mal, donde te dijeron "esto se acabó", antes de que llegará el plato que te costó media quincena. Y ahí estaba, la calle con su semblante, aguantando tus huesos.
Aspirando tus lagrimas con sabor a "la vez que salimos del colegio, me declaré y te besé".
Te acompañó en la caminata a tu casa, afligido y para colmo: ¡sin dinero! Sorteó a los malandros y los mandó por la calle de al lado.
Y nos tuvo paciencia el día la borrachera post ruptura, se caló nuestras caídas y nuestro vomito -algún cóctel de pasapalos-. A la calle no le importó, en cambio, soltó una risa con olor a asfalto.
La calle merece más respeto. ¿No? Retribuirle un poco del amor que nos ha dado cuando alguien no los quitó de un porrazo. Mañana, cuando la pises, será una buena ocasión.
Vallita es hincha del Margarita
división que eliminó a uno de primera, el Deportivo Anzoátegui en la Copa Venezuela. Esto representó un hecho histórico. No solo para el equipo, también para Nueva Esparta.
El texto original está aquí.
Nunca una victoria tuvo un sabor tan amargo. La marea que se trajo el Margarita FC desde Nueva Esparta llegó a costas orientales, específicamente al Estadio José Antonio Anzoátegui, donde la visita hizo historia y eliminó a los campeones de la Copa Venezuela de los años 2012 y 2008. No hicieron honor a sus dos títulos coperos.
Lo que sí logró el DANZ fue prolongar su hilo de infortunios, en menos de un mes cayó a plomo en la Copa Sudamericana, Copa Venezuela y no se pronostica que batalle por el Torneo Apertura, donde suma dos derrotas en tres partidos.
“En este juego Vallita está de nuestro lado”, dijo un fanático ataviado con una casaca del Anzoátegui. Nunca estuvo más equivocado. No contó con que la Virgen del Valle es hincha a muerte del club que la lleva estampada en su pecho, al borde del corazón.
El humilde equipo isleño viajó en Ferry la noche del día sábado, llegaron a la ciudad de Puerto La Cruz con un tsunami de sueños a cuestas. La fuerza fue tal que las olas inundaron la paciencia de los fanáticos del Anzoátegui, que indignados con el desempeño del equipo, lanzaron –y lanzan– duras críticas contra la directiva y el desventurado cuerpo técnico.
Ruberth Morán salió con un planteamiento inédito, su once estaba conformado con un 3-4-3. En la zaga: Diego Araguainamo, William Díaz y Juan Fuenmayor, los tres con un gran responsabilidad, defender y sí era posible, soltarse y atacar por la banda. En el ataque: Luis Castillo, delantero con buen presente en el equipo “B”; Manuel Arteaga y el juvenil Antonio Casanova.
Como era de esperarse el Anzoátegui atacó por todos lados, se encomendaron a las subidas rampantes de Roberth Hernández por la banda derecha, aparte de eso, no se mostró nada nuevo. Margarita fue poco efectiva en la defensa, pecaron con errores infantiles. Un equipo con más osadía hace fiesta en el arco margariteño. Vallita parecía estar bajo los tres palos del arco sur.
Los locales llegaban pero sus intentos quedaban estériles, un error del arquero Jhonathan Acosta fue la espita para el gol del Anzoátegui. Luis Castillo logró cabecear un centro de Evelio Hernández para poner el 1-0. La celebración en el banquillo local fue cauta, conteniendo cualquier muestra de alegría. El público sí festejó y por un momento la alegría volvía a las gradas del “majestuoso”.
Margarita se veía frágil en el campo, como si el Irán que enfretó a Argentina en el Mundial hubiese encarnado en los insulares. La imagen era identica a ese juego, el Anzóategui arrimó contra las cuerdas a la visita y estos se defendían como si no existiera mañana. Lo que no tuvo el local fue un Messi.
La lluvia empezó a caer y los pocos fanáticos que asistieron se refugiaron bajo techo. Era un vendaval. Y por primera vez en mucho tiempo las sillas del estadio se limpiarían. Era una bendición de la patrona, la única que le mandaría a los anzoatiguenses. Margarita se inyectó valentía y atacaron con más orden, en un desliz defensivo del Anzoátegui, Jilson Ortiz lanzó un centro desde la izquierda y encontró la cabeza de Jhon Velásquez. La celebración sí fue efusiva, todo el banquillo suplente se levantó, la esperanza, en ese momento, les caía en forma de aguacero.
Los desastres no vienen solos y menos para un equipo con una actualidad tan gris como la del Anzoátegui. Yohan Cumana cometió una falta dentro de su área y Jesús Álvarez capitalizó para los insulares. Marcador a favor del Margarita y la palabra utopíaera realidad para los aurrirojos.
"Entonces, como que al final Vallita no está de nuestro lado", debió pensar el fanático del Anzoátegui, un poco más desganado.
Anzoátegui volvió al desorden que mostraron al inició del compromiso, y con esa premisa intentaron marcar los dos goles que necesitaban. Las anotaciones de William Díaz y de Edwin Aguilar se transformaron en la máquina que mantuvo con vida al equipo en su agonía copera. La Impertinente, que vino disminuida para este juego, pasó rápido de la histeria a la euforía.
La alegría se esfumó en cinco minutos, la muerte del agónico se consumó. Edixson González subió a buscar para intentar aportar en la última jugada del Anzoátegui, pero el centro deslucido se perdió por un costado. Margarita hizo historia, sus jugadores se arrodillaron y con las manos hacía el cielo le dieron gracias a su patrona. El equipo le dio su mejor homenaje a unas cuantas horas de su día.
Frustración
Con rabia abandonaron la cancha los jugadores del Anzoátegui, iban vociferando lo primero que se les venía a la mente. “…Para que vengan a pitar bien la próxima vez en esta vaina”,fueron las palabras de Juan Fuenmayor hacía la terna arbitral. Por otro lado, algunos integrantes de La Impertinente invadieron el campo, buscando drenar su molestia. No pasó a mayores gracias a la rápida actuación de los policías. Tenían como misión encarar a Ruberth Morán, él logró escabullirse.
Los margariteños se alistaron rápido, la celebración sería en el ferry que los llevaría de vuelta a su isla. El lunes es el día de la Virgen del Valle y al parecer no le gustó la feria en Lechería, no le agradó el reggaeton; prefirió los galerones y una celebración con los suyos.
El misticismo de la Orden Rosacruz
ELLA TIENE 78 AÑOS, muchos libros, recuerdos, una familia y su pensión. Pero también posee una afiliación a una de las organizaciones más antiguas del mundo: La Orden Rosacruz. Carmen Luisa Robsiss Lander tiene 50 años en la fraternidad y dice que estará allí hasta que muera. En la zona norte de Anzoátegui ya hay aproximadamente 50 personas alistadas. No hay miembros menores de edad.
La Orden Rosacruz, se define a sí misma como una organización de carácter fraternal, cultural e internacional, que conservas las tradiciones, enseñanzas, principios y prácticas humanitarias. En todos los folletos y páginas de internet de los rosacruces indican que iniciaron sus actividades hace 3500 años, en el Antiguo Egipto.
Son conocidos mundialmente como la Antigua y Mística Orden Rosae Crusis, que forman la abreviación Amorc. Su símbolo es una cruz trebolada con una rosa roja. “Aunque el símbolo tenga una cruz no tiene ninguna significación sectaria ni religiosa”, reza uno de los folletos que otorgan en sus templos, motivados por la fuerza de desligarse de cualquier religión
A través su historia podemos observar que los rosacruces batallan contra una matriz de opinión: que su orden es una secta. Para sus afiliados decir que no es una secta es como el padre nuestro para los católicos. Lo repiten hasta la saciedad, sin embargo, muchos personajes de diferentes religiones los señalan como tal.
Hombres y mujeres forman parte de la Orden Rosacruz, personas dedicadas a la investigación y aplicación de las leyes naturales y espirituales. En la organización está permitido el libre pensamiento religioso, es decir, un católico, un evangélico y hasta un Testigo de Jehová –aunque su religión no se lo permite- pueden pertenecer a las filas de los rosacruces.
En la orden se práctica la metafísica, psicología, parapsicología y el misticismo, todo esto fusionado con la ciencia. Los rosacrucianos, a pesar de esto, dicen que en ningún sentido, practican el ocultismo.
Existe una especie de ramificación en la Orden Rosacruz, a comienzos del año 1888 aparecen diversos grupos y fraternidades que se consideraban las auténticas: La Fraternitas Rosae Crucis, la Societas Rosicruciana in Anglia, La Orden Kabalística de la Rosa Cruz y las más populares; La Fraternidad Rosacruz y La Antigua y Mistica Orden de la Rosa-Cruz, estás dos con presencia en el país
Pionera en Venezuela
Unas de las primeras variaciones en echar raíces en Venezuela fue la FRA (Fraternitas Rosae Crucis) el 21 de mayo de 1952, en Maracaibo. Ana Delia González fue la fundadora de la Orden en esa ciudad. Mientras tanto, en Anzoátegui, la fraternidad AMORC comienza a predicar sus enseñanzas en el año 1964. Su primera sede quedaba en Guaraguao, Puerto La Cruz.
Carmen Lander, conoció a los rosacruces de carambola. En un viaje a Caracas visitó por casualidad la logia Rosacruz de la ciudad, que en ese entonces quedaba en La Candelaria. Ella se sintió atraída por la forma en que los miembros de la Orden acogieron a una desconocida y desde entonces decidió formar parte de ellos.
Desde hace cinco décadas, la señora Carmen Lander va todos los sábados al templo –como llaman a su sede-. Para ella su carácter y su espiritualidad han tenido un vuelco de 360 grados. “Soy católica apostólica romana, aunque no soy practicante, pero la Orden me ha hecho responder muchas dudas sobre mi religión”, expresó.
Uno de los requisitos para entrar a la Orden Rosacruz es creer en Dios, es lo primero que te preguntan, después de cuestionarte sobre si eres una persona de mente amplía. “Si eres ateo no puedes pertenecer a nosotros”, dice de forma tajante y con aíre autoritario.
Uno de los propósitos de la organización es “fomentar la evolución de la humanidad”, esto producto del desarrollo de todo el potencial que cada persona posee. ¿Cómo desarrollan esto? Primero debes cumplir con unos requisitos que la Orden pide, no son exigentes; después la persona pasará por 12 grados de estudio.
Luego de ser aceptados, pasas a ser un afiliado de la Orden Rosacruz. Todo miembro activo de la organización debe pagar 10 dólares de inscripción. Lo pagan al cambio de 6 bolívares -por ser una organización sin fines de lucro y que difunde material-. Es decir, el costo sería 60 bolívares.
“No somos una secta, somos apolíticos”, dice Carmen Robssis Lander, mientras saca unos libros de la Orden Rosacruz que son impresos en México. Todo el material de la organización es importado, nada es hecho en Venezuela.
Dilema sectario
En el año 2012, durante la celebración de los 70 años del Centro Cultura Rosacruz en Caracas, el gran maestro de la Gran Logia de Habla Hispana para las Américas, Roland Brisson visitó el país y ofreció una serie de entrevistas. Entre ellas destaca una que le realizó El Universal, donde Brisson argumenta que no son una secta porque la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el parlamento francés no lo reconocen como tal.
Mientras que la iglesia católica, a pesar de mantenerse al margen de la discusión, ve a la Orden Rosacruz como una secta. “El concepto rosacruz de Dios, que excluye radicalmente nuestra concepción religiosa de un solo Dios personal que transciende todas las cosas y las crea de la nada por puro amor y no por necesidad. Este punto por si solo deja clara la absoluta incompatibilidad entre el catolicismo y la secta Rosacruz”, opinan en la página web católica www.es.catholic.net.
El “Maestro” de la Orden Rosacruz en Anzoátegui, Rubén Rodulfo, dice que para que una organización sea reconocida como una secta sus miembros deben seguir a un líder. “En nuestra Orden no veneramos a un líder, por eso no somos una secta”, aseveró.
El cargo que ostenta actualmente Rodulfo no le da ningún poder sobre los demás miembros, ni tampoco lo obtuvo porque era el “más avanzado de todos”, sino que es una responsabilidad administrativa y organizacional que posee un miembro de la Orden durante un año.
Carmen Luisa Robssis fue líder de la Orden en Anzoátegui en dos ocasiones, primero en el año 1988 y luego en 1993.
Actualmente la Orden Rosacruz en Barcelona tiene afiliados a aproximadamente 40 personas, pero muchos otros van a las charlas en calidad de oyentes y de este número no se tiene un registro exacto. También hay sedes en las ciudades de Cantaura, Anaco y El Tigre. En total serían unos 500 miembros en Anzoátegui.
Reencarnación
“Yo era una mujer muy mala, una bailarina y hasta fui una comandante”, contó Carmen Luisa, esto no lo vio ella, sino otros miembros de la Orden Rosacruz que se dedican a estudiar la reencarnación. Esto siempre ha formado parte de las enseñanzas de la Orden, pero no representa un dogma, hay miembros que no aceptan esa doctrina.
En la discusión entra la Iglesia católica, ellos creen en la resurrección de la carne; a diferencia de los rosacrucianos que tienen como verdad la reencarnación. Por lo tanto los dos dogmas son incompatibles.
Aun así, la reencarnación forma parte de los temas a estudiar por parte de los afiliados. También sobresalen: el rechazo a las supersticiones, la transmisión del pensamiento, el poder creativo de la menta cósmica, el aura humana, los misterios del tiempo y el espacio, la naturaleza del alma y el desarrollo del magnetismo personal.
La Orden Rosacruz tiene influencia gnóstica y masónica, sobre todo de ésta última con la que tiene un paralelismo en cuanto a grados de iniciación, secretismo, etc. Dicen no tener relación con otra fraternidad, a pesar de que en la Masonería existe un grado que se llama “Rosacruz”. En Londres hay una “Sociedad Rocicruciana”, que está compuesta exclusivamente por masones, pero no son integrantes de la Organización Internacional Rosacruz.
En la actualidad la Orden Rosacruz es una organización fraternal, cultural y educativa. No es tan secreta como antes. Están en más de 100 países y sus miembros pertenecen a todas las culturas, razas y profesiones. Exceptuando a los ateos.
El “Imperator” –líder mundial de la Orden- es el francés Christian Bernad, ocupa el cargo desde el 12 de abril 1990, es decir, tiene 24 años como el máximo dirigente de la fraternidad. Harvey Spencer Lewis, Ralph M. Lewis, Gary L. Stewart, fueron los anteriores “imperatores”.
Según AMORC, hay más de 250.000 miembros en todo el mundo, distribuidos en 16 logias.
“La orden me ayudó bastante, ahora soy mejor persona”, confesó Carmen Robsiss. Este testimonio se repite entre los miembros de la Orden Rosacruz. Varios le agradecen a la organización porque les ha permitido crecer como personas.
Rosacruces en América
Todas las sedes rosacruces en América Latina tienen como máxima logia a La Gran Logia Amorc, ubicada en León, Guanajuato, México. Según su página web ahí se encuentra “la sede donde cada una de las personas que laboran ahí dedica todo su esfuerzo y disposición para cumplir con los objetivos de hacer llegar las enseñanzas de la Amorc a todos aquellos que están en la búsqueda de un mayor conocimiento de sí mismos”.
Todos los pagos en dólares de los miembros venezolanos van hacía México, aparte de los precios ya mencionados, existen otras tarifas, dependiendo del grado en que estudies deberás pagar entre 40 y 50 dólares.
En Anzoátegui los rosacruces dictan charlas públicas y gratuitas todos los miércoles. Los sábados se reúnen en pleno todo sus miembros. Actualmente están ubicados en la Calle San Felix, entre la Calle Juncal y Bolívar, frente al edificio de Cantv.
Poseen una cuenta en Twitter (@RosacrucesANZ) donde promueven todas sus actividades, tienen 558 seguidores y una página de Facebook.
La señora Carmen Luisa Robsiss Lander usa una agenda del año 1991, dice que utiliza cualquier cosa que aún le sirva. Allí anota sus próximas actividades con la Orden Rosacruz. Ella no falta a ningún evento. No se le olvida ninguna charla, ni foro.
“Dejaré la orden cuando me muera, estaré en ella hasta que muera”, dice muy emocionada.
El misterio de la organización causa un efecto de curiosidad en quien se interesa en ella, es enigmática y eso atrae. Como una mujer bonita que no habla sobre sus gustos, en el caso de Carmen Robssis, la orden es un hombre atractivo; pues ella se enamoró y asegura que sigue enamorada… de la Rosacruz.|
Magneto mató a Kennedy
Ernesto Contramaestre.- Tres balas, solo una alcanzó la cabeza de John F. Kennedy. El Presidente se desplazaba por las calles de Dallas, Texas, exactamente por la Plaza Dealey, en un Lincoln negro y descapotado, lo acompañaba su esposa y el gobernador. Con la tercera detonación, la primera dama, Jacqueline Kennedy gritó: “Mi marido está muerto, tengo su cerebro en mis manos”. El proyectil impactó en el cráneo de Kennedy, destrozándolo. Muchas son las teorías que se manejan sobre el magnicidio, pero Marvel sacó su propia hipótesis: Tal vez Magneto lo asesinó.
John Kennedy ganó las elecciones presidenciales número 44 de los Estados Unidos en el año 1960, apenas le sacó un punto a su rival republicano, Richard Nixon. Fue una de las elecciones más cerradas de Norteamérica. De esa manera, se convirtió en el presidente más joven del país, tenía 43 años.
Kennedy vivió durante su gestión la crisis de los misiles en Rusia, producto de la Guerra Fría; la construcción del muro de Berlín, el inicio de Estados Unidos en la carrera espacial y la consolidación del movimiento por los derechos civiles. Este último le hizo ganar varios enemigos. Personas que lo tildaban de traidor. Un día antes de su muerte, en las calles de Dallas, había panfletos con su cara y la inscripción: “Se busca por traidor”. Sin duda, lo querían muerto.
El viaje a Dallas representaba una estrategia política de Kennedy, su deseo de seguir en la presidencia de Estados Unidos le hicieron volver a una de las ciudades donde estaba perdiendo popularidad. Kennedy raramente invitaba a su esposa a sus actos, tal vez el destino la quería como testigo principal de la muerte de su marido. Él la invitó como nunca antes lo había hecho.
Dallas se había vuelto hostil, según la página web www.mdvnet.com, el representante norteamericano ante la ONU, Adlai Stevenson, quien además fue muy cercano a Kennedy durante su mandato, fue agredido por movimientos de ultraderecha. Para los radicales, ser un “instrumento de los comunistas”, lo hizo merecedor de la golpiza. ¿Un aviso para Kennedy?
Día K
El presidente Kennedy aterrizó en Dallas a las 11:40 de la mañana, en menos de una hora estaría muerto. Su vuelo en el Air Force One –avión presidencial- fue de cinco minutos, desde Fort Worth.
A las 11:51, la caravana empieza su recorrido por las calles de Dallas. Miles de personas saludan al Presidente. El Lincoln negro se detuvo en varias partes, por orden de Kennedy, él quería saludar a sus afectos.
Testigos indican que durante el recorrido había muchas ventanas abiertas, craso error. Según los manuales del Servicio Secreto las ventanas deben estar cerradas o vigiladas durante una caravana presidencial, esta falla se sumó a otra de gran importancia y misterio; La noche anterior al hecho se modificó la ruta de la comitiva, no debió pasar por el sitio donde el Presidente fue asesinado.
No se sabe con exactitud quién modificó la trayectoria de la comitiva, pero solo dos partes pudieron tener la responsabilidad: El Servicio Secreto –encargados de la seguridad del presidente- y al Alcalde de Dallas, Earle Cabell, que era hermano del recientemente despedido vice-rector de la CIA, James Cabell.
A pesar de este cambio, varias normas esenciales del manual de seguridad del Servicio Secreto fueron pasadas por alto: No había agentes de seguridad en el lugar donde fue asesinado el Presidente y el auto donde viajaba Kennedy bajó la velocidad de forma brusca al cruzar por la calle Houston con Elm. En un minuto cambiaría la historia de Estados Unidos.
Eran las 12:30, pleno mediodía en Dallas, el sol inclemente le daba fondo a la tragedia. El periodista, Julio Martín Alarcón, en su trabajo titulado “La conspiración invisible”, narra el hecho desde la perspectiva del hombre que filmó todo.
Abraham Zapruder, un diseñador de ropa, se encontraba por casualidad, estrenando su cámara Súper 8 mm. La primera detonación da en un árbol y golpea el pavimento. Suena el segundo balazo, este le da en la garganta a Kennedy, el Gobernador de Texas y su esposa –quienes iban adelante- se echan al piso. “Le han disparado a mi marido”, dice Jacqueline Kennedy, mientras el Presidente se aprieta el cuello.
Unos segundos después, la cámara nueva de Zapruder graba los sesos de Kennedy volando por el Lincoln negro. La tercera bala impacta de lleno en su cabeza. Jacqueline se apresura a tomar parte del cerebro de su marido que había salido hacía la parte de atrás del auto. El chofer, que bajó la velocidad segundos atrás, acelera el paso hacía el Hospital Parkland.
Las tres balas fueron disparadas en tan solo 45 segundos. El Lincoln negro donde iba Kennedy, con la cabeza destrozada, tardó ocho minutos en llegar al hospital y una hora después, a la 1:38 de la tarde, se declara de manera oficial la muerte del mandatario.
Asesino obligado
Lee Harvey Oswald era un ex marine estadounidense y desertor. Fue el único inculpado por la muerte del Presidente. Fue detenido 80 minutos después del atentado. Exactamente a la 1:50 de la tarde, 12 minutos después de la muerte Kennedy. Oswald salió del Depósito de Libros de Texas, donde presuntamente había efectuado los tres disparos. El oficial J.D. Tippit, de la Policía de Dallas, avistó al sospechoso mientras patrullaba por la calle Oak Cliff, cerca de la casa de Oswald. Sin mediar palabras Lee Harvey le disparó al agente con su rifle calibre .30. El efectivo recibió cuatro impactos de bala. Murió en el acto.
Oswald se trató de esconder en el cine Texas Theatre, fue arrestado en mientras estaba sentado en las butacas. Llevaba encima su revolver y varias balas en el bolsillo.
Un día después, el 24 de noviembre de 1963, Jack Ruby en un “acto impulsivo”, según su declaración a la policía, asesinó de un disparo a Lee Harvey Oswald. Fue llevado al Hospital Parkland, donde 24 horas antes había muerto Kennedy. Ya no existía manera de conocer la versión de Oswald. No habría juicio. La Policía de Dallas cerró el caso y dejó al ex marine y desertor como el único culpable. Sin defensa, sin pruebas concretas.
Otras teorías
Jim Garrison, un fiscal de Nueva Orleans realizo una serie de investigaciones sobre el asesinato de John Kennedy durante los años 1966 y 1968. En su trabajo indican que Lee Oswald Harvey no era el único tirador en la Plaza Dealey y calificó de absurda la teoría de la “bala mágica” -señala el primer disparo causó varias heridas no fatales al Presidente y al Gobernador-. Estas conclusiones fueron hechas por la Comisión Warren, la que se encargó oficialmente de la averiguación.
En el año 2006 salió a la luz en documental “Cita con la muerte”, se afirmó que el gobierno de Cuba utilizó a Lee Harvey Oswald para matar a Kennedy. Las investigaciones y realización del documental costaron 850.000 euros. Explican que Oswald viajó a México para reunirse con funcionarios del G-2 cubano para planificar el magnicidio.
Entre tanta disyuntiva también hay lugar para teorías ficticias, en la película “X-Men: Días del futuro pasado”, la compañía Marvel introduce su propia hipótesis: El líder mutante, Magneto, estuvo presente en la Plaza Dealey el 22 de noviembre de 1963 y desvió la bala que disparó Lee Harvey Oswald, es decir, actuaron en complicidad.
Esta teoría ha sido llamada “La bala torcida”, y es detallada en un vídeo difundido por Marvel en Youtube. ¿Las razones de Magneto para matar a Kennedy? Que este odiaba a los mutantes. El mutante fue encontrado culpable en un juicio secreto el 4 de febrero de 1964 y fue confinado a una cárcel subterránea en El Pentágono.
La CIA tiene en sus entrañas más de mil 100 registros de 20 páginas cada uno que contienen información sobre el asesinato de Kennedy, estos se encuentra clasificados en secreto y podrían ser publicados en 2017.
Tal vez en tres años se conozca la verdad sobre el magnicidio más misterioso de la historia. Quizás fue una conspiración, quizás no, también existe la ficticia posibilidad de que Marvel tenga razón, fue un mutante. En todo caso, Lee Harvey en algún lugar sigue insistiendo: “Yo no mate al Presidente”, y no tuvo oportunidad para demostrarlo.
El rockero jíbaro de Boyacá
A sus 57 años José Rubio recuerda con emoción sus días formando parte de la miniteca “Yes”, pionera en la zona. Busca dentro de su memoria todos los momentos relacionados a su época como disc-jockey para soltarlos cada vez que le preguntan sobre su pasado delincuencial. José era el vendedor de marihuana más solicitado en Boyacá, una pequeña urbanización de Barcelona. Su padre fue un policía respetado, pertenecía a la PTJ (actual Cicpc) honesta, la que luchaba contra la droga.
La vejez no ha marcado la cara de José Rubio, a su edad aún se encuentra en muy buenas condiciones físicas, trabaja y cuida a su familia de cinco integrantes. Es un hombre entregado al arte y a su vieja pasión, la música. Hace 40 su musa era la cannabis sativa, fue su modus vivendi, su distracción y su placer.
Su época como jíbaro comenzó cuando un colombiano, dueño de un famoso concesionario de autos importados, ubicado en el Centro Comercial Géminis, en la avenida Intercomunal, se acercó a la “placita del centro” –lugar donde fumaba marihuana con sus compañeros y que más adelante sería el “centro de venta”-, para ofrecerles un kilo de marihuana gratis. Él aceptó sin chistar.
El 4 de abril de 1974, en pleno boom hippie, José Rubio comenzó a ser el dealerde Boyacá. El junto a su hermano, Miguel, vendían la hierba desde las 4:00 pm hasta las 9:00 pm, sólo a personas conocidas. –Dame 50 bolívares, dame un puñito- le dijo su interlocutor, adicto a la marihuana. –Es lo último que me queda, porque lo demás me lo fume y no sé con qué le voy a pagar al colombiano.
Pensó que el colombiano lo iba a asesinar, era su primera venta y se había fumado la mitad de la mercancía. –Tranquilo, pero que no se repita- dijo el colombiano con ese acento marcado, a lo “gocho” como recuerda.
Gaga Marihuana
José veía en Radio Caracas Televisión un concierto de Queen, fumaba marihuana, y en la televisión sonaba Freddy Mercury y su tema “Radio Gaga”, de repente, un viejo colega de su padre entra a la casa y saluda como si el olor del no estuviese en el aire. “Me sentí muy apenado”, recuerda.
Su padre, Vladimir Rubio, era Comisario de la PTJ, él usaba la marihuana medicinalmente, para untarla en sus piernas y evitar la artritis. José jugaba vivo a veces, cuando el colombiano le daba una marihuana “mala” entraba a la habitación de su padre y las cambiaba.
-Él no será dará cuenta de esto, ni nada, ni la huele – le dijo a su hermano, menor, Miguel.
José Rubio recuerda con orgullo que él nunca robo. Sólo vendía la hierba, por diversión y para tener “la vaina” más fácil. Todas las tardes iba, junto con sus compinches a la placita de Boyacá. Armaban cigarros del tamaño de una regla, casi 30 centímetros de largo. La gente se acercaba a la plaza con la intención de fumar un poco de lo que dejaran los “Pablo Escobar” de la zona. Se mataban por un cachito, por las sobras.
José era la sensación de la urbanización, con su miniteca hacía las mejores fiestas. El humo del hielo seco se confundía con el que desprendía su cigarro de cannabis.
-¿También vendes aquí?, eres arrecho José…- le preguntó un conocido.
-No, pero mañana te acercas a la casa y te vendo sin problemas.
Ese mismo día un par de sujetos llegó a la casa de José, tocaron la ventana con determinación. “¿No tendrás un poquito de marihuana que nos vendas?”, José sólo dijo: “Si no se van les meto un tiro”. Mentira. No tenía pistola, ni nunca aprendió a usar una.
Los hermanos Rubios tenían un equipo de fútbol. Su nombre era “Los Dragones”, al comienzo eran el hazme reír del campeonato. Conocieron la marihuana y en esa etapa de sus vidas ganaron todos los torneos donde jugaban. “Nosotros metíamos goles a fuerza de monte, nos decían ‘Los drogones’, ya teníamos la fama”, dice mientras enciende un Marlboro.
“Yo era conocido como el héroe de la música y el héroe de la droga en Boyacá”, interrumpe su anécdota con esa frase, como para darse una inyección de ego.
Después de un año la situación de torno difícil para José. La policía estaba coloquialmente “arrecha” porque no habían encontrado a los jíbaros que vendían la droga en Boyacá. Muchos operativos terminaron con cientos de gendarmes en la placita. Nunca dieron con ese muchacho, con “El capo” de la droga en ese sector.
Un día se les acercó un efectivo policial en encubierto, vestía una gorra negra, lentes de sol y una chaqueta de cuero. No era la típica vestimenta de un consumidor. José y su hermano se dieron cuenta de esta anomalía y emprendieron la huida, de inmediato, unas patrullas sonaron a lo lejos y como pudieron llegaron a una parada de autobuses y se montaron en el primero que iba a Puerto La Cruz. De nuevo se habían salido con la suya.
“El éxito de nosotros fue nunca haber caído presos”. Admite.
Fin de una etapa.
Fue un día lluvioso por la mañana, el viento soplaba frío y expectante, ese día caería uno de los mayores traficantes de droga que se haya conocido en el estadio Anzoátegui.
Un gran despliegue policial alrededor del Centro Comercial Géminis acabó con la dispensadora de marihuana del José Rubio se abastecía para venderla a sus amigos. En ese momento él supo que debía encaminar su vida en otra dirección, sino tendría la misma suerte que sus surtidores colombianos.
Ya no tendría con que llenar su almacén, la “marihuana amarilla” y la famosa “Golden Acapulco” no estarían más a la venta. Ya ese ciclo había cerrado.
“La diferencia entre un vendedor y un consumidor adicto es que el vendedor puede salir de eso más rápido”, y así fue, José Rubio pudo seguir con su vida musical, se graduó de Ingeniero industrial y sólo en sus ratos de ocio se atrevió a fumar otro “cachito”.