La teoría de la Panspermia sugiere que la Vida no se originó en "nuestro" planeta sino que vino en polvo estelar, meteoritos, asteroides o cometas. Los diminutos tardígrados (osos de agua) podrían ser un argumento en este sentido.
Pero tan fascinante como el posible origen de la humanidad y la vida misma son los imaginarios destinos y explicaciones del sentido de todo ello. Una curiosa teoría, llamada Repro-evolución, sugiere que la humanidad misma, con su tecnología, tiene un propósito con respecto a la diseminación de la vida en el espacio.
Otras teorías sugieren que las grandes plagas, como la peste negra, se explicarían por una serie de cometas que introdujeron el agente infeccioso. Pero el fin de la humanidad, no destino, podría ser más prosaico. Autores como Joserph Tainter y Jared Diamond aportan argumentos que explican el colapso social como consecuencia de la creciente complejidad social. Una complejidad vacía, sin propósito, mecánica. Quizá los anarcoprimitivistas tienen algo de razón, después de todo
En la tradición hermética, escrito en el Kybaiion uno de los principios reza: Como es arriba es abajo, como dentro, afuera. La humanidad podría ser solo parte de un organismo mucho mayor, del que desconoce su existencia y propósito. Se dice que el universo manifiesta una forma de Conciencia; ¿quizá la que no muestra el Sapiens?
También se dice que vivimos para manifestar un proceso de aprendizaje, transformar información dispersa, condensar energías
Pero aparentemente la humanidad se mueve por otros derroteros.
El planeta Tierra está habitado por otras muchas especies quizá tan inteligentes como la humana, porque ¿quien tiene la vara de medir la capacidad mental, la conciencia?
No parece probable desentrañar este otro misterio, pues el entendimiento inter-especies parece apenas una posibilidad remota
Ya entre nosotros apenas nos logramos entender. Somos, probablemente, solo otra especie de primates, débiles y sin pelo, viciosos, nerviosos, acelerados, ¿patéticos? agrupados en super-tribus que recelan entre ellas, dirigidos por élites con escasa visión a medio o largo plazo, incapaces de conectar los puntos más allá de lo más inmediato
En nuestra estupidez, ignorancia y soberbia, posiblemente ya creamos a nuestro verdugo, el definitivo botón de autodestrucción, que lo acelerará todo, nuestra carrera de ratas, amplificando el vacío de nuestra existencia. Creíamos que eran las armas nucleares, pero quizá sea la automatización del lenguaje humano, eso que llamamos -también- inteligencia... artificial
Mientras, el gran misterio y el gran espíritu permanecen ignorados
¿Y si no somos descendientes de los ingenieros o creadores, sino tan solo estúpidos monos desnudos que babean y miran atónitos hacia el cielo estrellado?
Para el Día de los Inocentes me pareció apropiado redactar un pequeño recopilatorio de eventos y pseudo-prospección, desde este 2025, que no fue un año cualquiera, aunque tal como parecen indicar ciertos acontecimientos recientes, los siguientes años podrían ser mucho más “excepcionales”.
Este año se acumularon -¿otra vez?- un popurrí de noticias y sucesos raros y preocupantes:
desde misteriosos orbes voladores y anómalos cometas interestelares, geopolítica desquiciada, líderes regionales y mundiales ofreciendo un bizarro espectáculo, riesgos crecientes de colapso económico, inflación galopante, apagones masivos, repetidos intentos de magnicidio, nuevos tambores de Guerra - en mayúsculas- y una probable nueva pandemia, entre otros.
Un oportuno galimatías
Tal es la acelerada acumulación de noticias, amenazas y nuevos miedos, que -según cuentan- entre algunos grupos prolifera la sensación de que algo grande podría estar a punto de suceder. Y no sólo entre los habituales neo-profetas
Cacofonía de premoniciones
Pese a las reinterpretaciones de viejas profecías, con algo de suerte, todavía no se materializarán los peores presagios (una vez más). Sin embargo, parece significativo que algunos conocidos súper-ricos están preparando planes B tan llamativos como los lujosos escondites y refugios anti-todo, supuestamente anticipando eventos como una catástrofe climática, guerra nuclear o colapso social, mientras otros se apresuran a vender masivamente buena parte de sus activos financieros, como si sospecharan de algún tipo de debacle inminente. En relación a esto escribí un post hace poco
Las economías de un puñado de países antaño prósperos y de economía sólida se tambalean, aunque curiosamente eso parece no llamar tanto la atención como el no tan significativo hecho de que las criptomonedas puedan sufrir una drástica depreciación, o todo lo contrario. En cualquier caso, sucede como si mediante la jerigonza financiera se nos tratara de ocultar el sinsentido real que hay tras las cifras y acontecimientos
Lobos y corderos
Pero, como es habitual, lo peor parece estar reservado a los más frágiles; los que no gastan sus ahorros en arriesgadas inversiones -por no tenerlos o por necesitarlos para asuntos más urgentes-.
La gran masa proletaria - inocente o no- está mucho más expuesta a todos los peligros: a la carestía creciente de todo lo esencial, como el alojamiento o el alimento (por factores como virus en animales: pestes aviar y porcina), al desempleo, precariedad laboral, etc., pagando el precio de tanta inseguridad y desasosiego con epidemias más virulentas que la propia gripe estacional: de estrés, ansiedad y depresión, que parecen crecer exponencialmente, cebándose sobre todo entre los más jóvenes (y entre varones mayores de 50)
En España, el suicidio ya es entre los adultos jóvenes (de 19 a 24 años) la principal causa de muerte no accidental. Junto con los accidentes de tráfico constituyen la principal causa de muerte entre los jóvenes adultos, entre todas las categorías
Profusión de confusiones
Otros eventos y circunstancias parecen igual de poco casuales: migración como invasión, endeudamiento desquiciado, engaño y ocultación, estupidez desbocada, gobiernos en precario equilibrio, nuevas y viejas tensiones geopolíticas, entre otros preocupantes asuntos
Mientras, las economías de los antaño ricos países se agotan y sus democracias están a un paso de sucumbir a la corrupción, mientras se ocultan las responsabilidades mediante una manipulación mediática desvergonzada, que -por supuesto- tampoco parece casual.
Los incrédulos y escépticos se sienten amenazados con el ostracismo, la cancelación y/o el etiquetado como conspiranoicos irresponsables, e incluso -si no miden bien sus palabras- ser acusados de “incitación al odio”. Por otra parte, si los rebeldes son personas conocidas o influyentes, podrían ser objeto de un “espontáneo" escrache.
La cultura woke ha fagocitado al feminismo y ha deconstruido el lenguaje, tornándolo “inclusivo" a su particular modo, por lo que este se volvió tan “exótico” como la relación entre sexos ya lo es entre los jóvenes, entre quienes cada vez se practica menos el sexo, algo no solo natural sino necesario, mientras crece el consumo de pornografía, y se persigue -hipócritamente- el uso de la prostitución.
El abuso respecto a los roles sexuales y la reacción al nuevo “feminismo” podría estar tras nuevos fenómenos como el MGTOW (Men going their own way) y la Red Pill (en alusión a la pastilla roja que Morfeo ofrece a Neo para despertar del sueño de Matrix).
Pero estos movimientos -aún incipientes- quizá solo son la punta del iceberg de otros fenómenos sociales más profundos.
Excesos climáticos y temperamentales
El clima parece tan desbocado como la insensatez: lluvias torrenciales, calor extremo seguido de frío gélido y viceversa, vientos huracanados, tornados; depresiones aisladas en niveles altos (Danas), roturas del vórtice polar, tormentas solares y eyecciones plasmáticas, auroras inusuales y nubes iridiscentes; enjambres sísmicos, volcanes despertando y super-terremotos; son algunas manifestaciones climáticas y geológicas que podrían estar inter-relacionadas, pero quizá no necesariamente con las famosas emisiones de gases de efecto invernadero
No podrían faltar en la transición de un año a otro las mutaciones gripales y los temores de nuevas pandemias, para lo cual se nos invita a inmunizaciones preventivas
Pero no son estas las únicas “drogas” que corren en estos días; el consumo de cocaína parece dispararse, y el tráfico parece enloquecer un poco más, por efecto de la adicción a la velocidad, supongamos.
Subidón
De algunos gobiernos se sospecha que trafican con coca (entre otras commodites para iniciados) para sostener sus excéntricas y confinadas economías mientras en otros sus líderes la consumen para aguantar la marcha y no perder el subidón del poder.
Como en los peores momentos de la historia reciente, volvemos a oír descaradas mentiras en los medios de comunicación de masas, manipulación, palabras desvirtuadas, sin sentido, excusas increíbles. Y si el mensaje resulta especialmente inconveniente y no quieren oírlo -ni que nadie más lo oiga- podrían considerar la opción de "matar al mensajero", figuradamente o no. Pero son ya demasiados mensajes similares y la fractura del silencio podría ser inevitable
¿Preludio de un 2026 abrumador?
La opción de la Guerra para “resolver” el Tremendo Lío en el que nos han metido, del que nos quieren convencer que es responsabilidad de todos, o de nadie en particular, es defendida por los monstruos habituales; vampiros chupadores de sangre y monstruos de Frankenstein hechos de retazos de avaricia, locura y odio.
Aunque, a pesar de su maldad y poder, las macabras fantasías y deseos de esta “gente” solo se pueden materializar si se da -como suele ser- la indiferencia mayoritaria de la gente “buena"; los inocentes (corderos silenciosos), que al final serán sacrificados por un bien mayor -pero muy exclusivo- .
Sería muy triste que cuando aún se podría reaccionar no se hiciera nada.
Las burbujas financieras ya no son -o no parecen- lo que eran
¿Cómo pueden aguantar tanta sacudida sin pinchar?
¿Será que desapareció la posibilidad de pánico, la última etapa de toda burbuja financiera?
Muchos nos preguntamos todo esto, dado que parecen haberse sobrepasado todos los supuestos límites, sin consecuencias aparentes; techos de deuda pulverizados una vez tras otra, liquidez inundándolo todo, gobiernos adictos a la especulación …
Bolsas, criptomonedas, metales preciosos, real state, … todo sube como la espuma, o mejor dicho, como una pompa de jabón.
Una pomba de jabón enorme, que flota y se eleva como si la gravedad no la afectara, resistiendo pese a su extraordinaria fragilidad, ... al menos durante un breve periodo de tiempo.
Algo ha ocurrido; la "física de las burbujas" , que a fuerza de pura observación parecía ya predecible, en los últimos años empezó a responder a otras leyes que no son las de las teorías económicas convencionales. Debe ser cosa de la física cuántica
Empecemos por algo muy actual: las gigantescas pirámides (intangibles) que empequeñecen a las 3 grandes del antiguo Egipto
Aceptemos que “quizá” las inversiones en bitcoin (y otras criptos), acciones y real state (inmuebles) comparten algunas características con los esquemas Ponzi. Recordemos que un esquema Ponzi, conocido a menudo por el término pirámide o esquema piramidal (salvando tecnicismos menores), es aquel en el que las ganancias de los participantes -"inversores"- se obtiene de las "inversiones" de los últimos en sumarse al "negocio-esquema".
No hay -o es insignificante- una generación de valor real. En el caso de una cotización, el valor del bien especulativo -real o astracto- seguirá subiendo mientras se mantenga el flujo de nuevos inversores. Y este flujo se mantendrá mientras dure la ilusión o la euforia; una mezcla de entusiasmo, avaricia y ceguera o punto ciego.
"La historia no se repite, pero rima"
El oro tiene algunas características distintas, pero podría también mostrar un precio muy inflado
Pero trataré de bitcoin, acciones e inmuebles, para simplificar los argumentos
Incluso estas 3 “inversiones” , que tienen propiedades muy distintas entre sí, comparten características con las burbujas de manual: precios alejados de la realidad económica, mercado sobrecalentado, compradores motivados por expectativas de venta futura y aumento de valor, más que por el valor intrínseco de los bienes (que en el caso del bitcoin y demás criptocoins sería de 0.0 como algunas cervezas Sin).
En el caso de las acciones, son cada vez más las sociedades anónimas, especialmente algunas tecnológicas, que decidieron no repartir dividendos, además de que el valor de cotización de las acciones llega a situarse en valores cientos de veces por encima del valor nominal, o posible valor “contable” inicial, suponiendo que exista tal cosa.
Eso las convierte en un producto eminentemente especulativo, pero como la evolución fue gradual muchos ni se dieron cuenta
No parece que hayamos aprendido de la historia. Porque si bien es cierto que la historia en realidad no se repite tal cual, sí se reproducen patrones idénticos. “La historia no se repite, pero rima”. Y el intelecto humano no ha cambiado. De hecho no somos mucho más inteligentes que los antepasados de hace siglos o milenios; solo más estúpidamente sofisticados.
Se está desviando la atención de algunos graves asuntos a otras cuestiones que quizá no suponen la clase de amenaza que parecen (como resultado de la "cobertura" mediática).
Las tensiones geopolíticas y posibilidades de colapso (económico o social) son muy reales, pese a lo cual no se reconocen abiertamente las verdaderas causas, pues ello podría provocar un verdadero cataclismo social. Algunos desearían que nos invadieran los alienígenas con tal de desviar la atención de ciertos incómodos asuntos.
Ilusionismo
Tras el éxito de la operación global orquestada en 2020 entre gobiernos, instituciones públicas y privadas nacionales y globales, etc. asistimos a una reedición a mayor escala si cabe; en esta nos muestran que todo se viene abajo a la vez: clima desatado, océanos a punto de colapsar, ecosistemas en estado crítico, tormentas geomagnéticas extremas, sismos y volcanes amenazando en todos los continentes, etc.
Y probablemente haya mucho de cierto en ello, pero no es esa la cuestión
Sería muy difícil -e ingenuo- pretender quitarle importancia en este breve texto, pero al menos sembraré algunas dudas, creo que muy legítimas.
Acojonante, ¿verdad?
En primer lugar, relacionado con posibles motivaciones, he de recordar que el miedo nos debilita y desvía nuestra atención, impidiendo que se reaccione racionalmente, prudentemente.
La verdadera amenaza no está en el país vecino o los fenómenos naturales, sino en nuestra reacción visceral. Por supuesto, las mentiras están tejidas con retazos de verdades teñidas; es muy difícil dudar de cada cuestión y todo está entrelazado, por lo que necesitamos como nunca buenas dosis de pensamiento crítico.
Decir que la economía va a colapsar es no decir nada concreto, pues en los detalles de cómo lo haga está la clave de que sea un desastre mayúsculo o un ajuste más o menos doloroso y una valiosa lección de la que aprender para corregirla en adelante.
Desde luego, reaccionar sin reconocer los errores fundamentales solo servirá -como en anteriores crisis- para que los verdaderos responsables -si no todos, la gran mayoría- puedan escurrir el bulto.
En cualquier caso, parecería prudente no confiar en que las mismas estructuras, instituciones e intereses que nos han llevado al límite vayan a ser capaces -o quieran intentar- ponernos a salvo.
Desastres naturales y no tan naturales
En cuanto a los fenómenos naturales, incluidos volcanes y terremotos. Es más que posible que muchas noticias fueran imposibles hace dos o tres décadas dada la evolución de la tecnología de detección y sistemas de tratamiento de la información.
Por ejemplo, los enjambres sísmicos son ahora observables y podemos considerar riesgos que antes pasarían desapercibidos. Las temperaturas registradas en la superficie terrestre podrían ser también sensiblemente más altas si muchos de los sensores térmicos se hubieran instalado en núcleos urbanos, donde se produce un efecto isla de calor.
Por otra parte, la población es mucho mayor ahora que hace 40 años (incluso en los países -como España- en los que la natalidad cayó en picado). Para acomodar a una población creciente se construyó a menudo en lugares poco adecuados, y sin las precauciones necesarias, por lo que muchas personas están más expuestas a los fenómenos meteorológicos extremos. Si no en porcentajes, sí en números brutos, evidentemente
Alineamientos planetarios
Parece que este año se están batiendo récords de sismos y volcanes en número y magnitud, pero si observamos los datos de los últimos 10 años vemos que al menos hasta día de hoy (31 de Agosto) no se registraron fenómenos muy fuera de lo esperable según los datos de los años recientes.
En cuanto a la actividad solar, es cierto que de producirse un “evento Carrington”, por llamaradas solares de gran potencia, esta vez el efecto sobre la tecnología -y la civilización tecno-financiera sería infinitamente más grave que el evento de 1859. Veremos
Calentamiento global
Del cambio climático es muy difícil dudar, pues tal como la ciencia y los registros indican, el clima de la Tierra nunca ha sido estable por mucho tiempo, siendo el Sol el primer factor en influir en los cambios climáticos y el vapor de agua de las nubes el más abundante y potente gas de efecto invernadero.
En cuanto al CO2, aunque una buena parte sea de origen natural, es también más que probable que el factor antropogénico esté desviando la balanza hacia un desequilibrio catastrófico, por lo que no es mala idea aplicar el principio de precaución. Además, reducir las emisiones mediante un enfriamiento de la economía podría ser beneficioso por muchas otras razones, cuestión que pocos expertos quieren mencionar por no poner en riesgo su carrera, supongo
También cabe poner en duda que el Comercio de Emisiones o la captura de CO2 sean tan buenas ideas, y por supuesto podríamos cuestionar las soluciones de geoingeniería por la probable magnitud de los riesgos de descontrol y posibles efectos desconocidos e ignorados.
¿Es sostenible, por lo menos?
Resulta curioso que estando tan preocupados por la sostenibilidad como nos prometen dirigentes públicos y empresarios, al mismo tiempo se promueva tan activamente el crecimiento económico y el desarrollo de las grandes ciudades frentea a lo rural
Se defiende -por pasiva y por activa- el abandono de los pueblos rurales mientras se incentiva tan preeminentemente el desarrollo y la economía de las grandes ciudades. ¿por qué lo digo? Pues porque las grandes ciudades son tan aberrantes como la civilización tecno financiera que alimentan. Son entropía en su máxima expresión; requieren de cuidados constantes, energía y recursos ingentes para su supervivencia, sacrificando en el camino a la mayor parte de su población. ¿Vivir como termitas en jaulas de hormigón, en medio de junglas de asfalto es eficiencia? Supongo que puede ser si se mide la eficiencia con parámetros propios de máquinas
Aunque se instalen paneles solares y contenedores para el reciclaje, lo cierto es que poco hay de sostenible en una ciudad. Por cierto, si algún carril bici molesta a los mayoritarios automovilistas, pues se quitan, no sea que se pierdan votos (que es de lo que se trata, además de ser subvencionados por las entidades de orden superior).
Colapso o Cornucopia
La economía y las sociedades que sustentan colapsarán, seguramente más pronto de lo que creemos, pero probablemente no sea a causa del clima, ni los volcanes.
Por supuesto, aún queda la opción de una gran guerra, si con los fenómenos naturales no es suficiente para desviar la atención de las verdaderas causas.
La causa real principal del colapso es simple y a la vez compleja: el crecimiento continuado no es posible; es tan poco probable como el Perpetuum Mobile o el Cuerno de la abundancia (cornucopia), simplemente porque no se puede sostener un crecimiento de forma continuada (sea verde o marrón).
Pero no puede negarse el talento de los gestores; hemos llegado muy lejos gracias a los aumentos del techo de deuda, trucos financieros, creatividad contable, expansión monetaria y de mercados, etc.. Pero parece que llegamos a un callejón sin salida, y nunca antes habíamos probado la marcha atrás
El capitalismo parece ser insostenible porque se basa en un crecimiento continuado que es imposible de mantener por mucho tiempo en el mundo natural y en cualquier sistema cerrado (como es el planeta Tierra).
No solo los recursos naturales son finitos, sino también los valores más intangibles (seguridad, confort, etc.) . O bien crecen a un ritmo mucho menor que el del interés compuesto, los impuestos y la inflación, y por un periodo de tiempo muy limitado, además, tal como el crecimiento orgánico en la naturaleza, salvo virus y tejidos afectados por el cáncer, si acaso
También se podría colonizar Marte como en su día el Far Wild West: buena suerte con eso. Otro día quizá haga un post sobre ese asunto tan “divertido” e interesante
Al final, dependerá de nosotros
Ni colonizar Marte, ni energía de fusión, ni criptomonedas; ningún truco tecnológico o financiero parece que pueda salvarnos ya. Solo superar la sinrazón, el capitalismo y la muy imperfecta democracia que lo apoya simbióticamente.
La economía se va al garete no por errores catastróficos de países o grandes bancos (léase dirigentes poco diligentes), sino por el núcleo de su diseño: la creación de dinero literalmente de la nada, condicionado al crecimiento por la devolución de la deuda (o al interés compuesto si quiere verse de otro modo).
Los impuestos no pueden subirse indefinidamente, ni la inflación dejarse sin control, ni se podrá retrasar la edad de jubilación hasta que queden los empleados incapacitados para el trabajo, o no sin graves altercados (o sí, porque el aborregamiento conformista ya alcanza niveles preocupantes).
Por muy desagradable que se torne todo, apostaría a que no habrá un Apocalipsis bíblico, ni justicia divina o salvadores extra-terrenos o extraterrestres.
Pero sí continuaremos en manos de verdugos y amos insensibles, quizá mucho menos llamativos y espectaculares, pero muy bien organizados y efectivos, por lo que no tenemos otra opción que salvarnos nosotros mismos, para lo cual necesitaríamos ponernos de acuerdo en muchas cosas. ¡Ay, madre!
Parece que todo esté a punto de descarrilar, pues el planeta, la naturaleza y la misma civilización humana están experimentando sacudidas tales que ése parece el efecto inevitable. Recientemente volvimos a lamentar escaladas de tensión entre grandes potencias atómicas, además de una intensificación de las perturbaciones planetarias y solares, en una danza amenazante y extraña, con sentido para algunos excéntricos y visionarios.
Pero no te alteres; todo esto podría ser tan solo pura especulación
Si lográramos ver ver el bosque más allá de los árboles, de lo “evidente” y cercano, quizá empezáramos a entrever una relación entre fenómenos físicos y sociales que superarían nuestra comprensión ordinaria; posiblemente algún mecanismo cósmico que conecta energías invisibles y sutiles, obedeciendo a leyes de otra naturaleza menos explorada, por no decir desconocida.
Creamos lo que creamos, recientemente se suceden y superponen hechos que ya aisladamente son “perturbadores” y raros, pero que en conjunto podrían insinuar - en un lenguaje de iniciados- que se pusieron en marcha ciertas fuerzas que esperaban su momento
A las catástrofes climáticas recientes se han sumado alteraciones geológicas como el incremento en frecuencia e intensidad de sismos y actividad volcánica . Suponemos que el origen es natural (y normal), pero también cabe imaginar que -como con el clima- la actividad humana (consciente o no) esté afectando al planeta al incrementar o concentrar la energía de estos fenómenos, pudiendo adelantarlos o bloquearlos por un tiempo más, provocando que se acumule más tensión, por lo que que en el momento de desatarse serían más violentos aún
Aunque otros creen más probable que se esté dando una resonancia entre la actividad solar (tormentas solares) y los procesos magmáticos, si bien sólo parecen teorías sin mucho más fundamento que una relación casual. No tenemos ninguna certeza, porque la ciencia no puede confirmar estas conexiones (aún), y por otra parte en las intuiciones y visiones no caben las certezas
Pero, en otro orden de fenómenos, sí parece explicable que las tensiones geopolíticas (que frecuentemente derivan en algo más que asperezas) sean una consecuencia del estado de cosas desequilibrado, no sólo de algunos líderes que arrastran a los demás en su sinrazón, sino de las sociedades en su conjunto, sobre todo cuando no ven en ello nada particularmente extraño, si acaso solo un penoso enfrentamiento de egos, un juego de amenazas un tanto infantiles, aunque entre gente de edad avanzada
Abordando los hechos, empezando por los de naturaleza física; la actividad solar, en pleno apogeo reciente, amenaza no sólo con tormentas geomagnéticas capaces de afectar a gran parte de la tecnología eléctrica y electrónica, de comunicaciones y distribución de energía, regalándonos de paso con auroras boreales en regiones donde nunca se vieron antes.
Dada la sincronicidad de eventos, se especula sobre si las tormentas o llamaradas solares podrían estar afectando puntualmente incluso a la corteza terrestre al incidir sobre zonas de fallas críticas, en las que el equilibrio de fuerzas es muy sensible a cualquier mínima perturbación. A fin de cuentas, el conocido como efecto mariposa suele explicar una alteración de gran magnitud a partir de un pequeño cambio en el origen de una larga cadena de causa efecto.
Pero como dije, de momento solo son sospechas infundadas.
Tampoco estamos seguros de cómo afectaría una probable inversión de polos al escudo magnético terrestre (cinturón Van Allen) que nos protege de un peligroso exceso de radiación solar y cósmica
Respecto a lo geológico, estos días se han podido oír afirmaciones tan inquietantes como que los sismos y terremotos se concentran en ciertas zonas del Anillo de fuego, estrechamente relacionado con la fosa de las Aleutianas, o que el ciclo solar está en una fase que amenaza con severas tormentas solares, o que se producen fenómenos raros en la estratosfera que derivan en tormentas de rayos como pocas veces se han visto, siendo en algunos lugares de colores inusuales.
También parece ser que nos amenazan fenómenos como el debilitamiento o ralentización de la cinta transportadora oceánica (AMOC), que -entre otros efectos- podría hacer del clima de Europa algo mucho menos benigno de lo que es actualmente. Sin olvidar al clima, cambiante y amenazante, al que las emisiones de gases de efecto invernadero podrían estar empujando a una zona de desequilibrio fatal, es decir, a una meteorología que casi seguro será poco agradable
Quizá, en una dimensión "cósmica", nos lo merezcamos un poquito. En cualquier caso nos sobra y nos basta con nuestra propia estupidez de especie para llevarnos al colapso suicida, sin necesidad de la colaboración de los fenómenos naturales, pudiendo -también- sustituir el Apocalipsis por el Armagedón, más directo e inmediato.
Por otra parte, lo que no parece casual es la desintegración de la economía mundial o la aceleración de la desigualdad, pobreza y violencia; tampoco el desarrollo bélico imparable, los acrecentados riesgos de guerra nuclear, la proliferación de la corrupción política y la epidemia de estupidez concienzuda, que ya parece irremediable y definitivamente instaurada entre la humanidad
Un rayo de esperanza… para unos pocos
Dada esta situación tan amenazante, probablemente hayas oído hablar de los preppers, abreviatura de preparacionistas, en inglés, también conocidos como “survivalistas”. Son personas centradas en la propia supervivencia, normalmente en una estrategia bastante individualista. Su versión “prime” va un paso más allá; se encargan refugios a toda prueba y a todo lujo.
Como el condominio de las imágenes, construido a partir de las instalaciones de un silo nuclear desmantelado (resulta hasta gracioso que todo sea tan “recurrente").
Y como entre los muy ricos hay también clases -y competencia-, los ultra ricos se preparan para el fin del mundo con fastuosas instalaciones aisladas, a veces ubicadas en remotas islas privadas, contando incluso con una seguridad que es casi un pequeño ejército privado.
Supongo que deben haber pensado mucho en cómo garantizar su seguridad, especialmente si se prolonga la "estancia" y los mercenarios, que los tendrían que defender de los intrusos más audaces, empiezan a dudar de la utilidad de su “generoso” salario (puede que cobrado en bitcoins, para hacerlo más interesante).
Quizá por ello el gran interés en desarrollar sistemas robóticos y “soldados” cibernéticos
Imagino también que entre los avanzados y completos medios sanitarios (seguramente más completo que la caja de zapatos que muchos usamos como botiquín, y en la que guardamos restos de algunos medicamentos, posiblemente muchos caducados) también guardarán algo para provocar una muerte rápida e indolora, pues si todo se complica mucho más de lo previsto (por los "optimistas" promotores de los refugios, sobre todo), pero como cabría esperar por las inevitables leyes de Entropía y Caos -también la Ley de Murphy-, es muy probable que la situación llegue a ser tal que fuera posible que “los vivos -supervivientes- envidien a los muertos”
La salvación de la economía
Con algo de suerte esquivaremos -otra vez- el Armagedón, y los super volcanes y mega-terremotos podrían esperar otro milenio a arrasarnos como a hormigas. En tal caso, afortunadamente también contamos con el ingenio de algunos, que proponen geoingeniería para tapar el sol y otras ideas de esa categoría, para esquivar también los efectos del calentamiento sin dejar de quemar combustibles fósiles (eso nunca).
En cuanto a la economía, visto que la humanidad no puede renunciar a la ambición y avaricia, contamos con innovaciones salvadoras tales como el bitcoin, esa (pretendida) moneda que ha experimentado un éxito arrollador, sin lugar a dudas debido a virtudes como la generosidad y la sabiduría, tan opuestas a la avaricia y estupidez que impulsan la economía y finanzas en general (pero no las criptomonedas).
Armas para la paz, avaricia como motor de la prosperidad, cryptocurrency para salvar las finanzas.
La fe mueve montañas; ¿esto explicaría los terremotos?
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La Resurrezione es una imponente escultura situada en el aula Pablo VI del Vaticano (o sala Nervi). Representaría -según el escultor que la realizó- la resurrección -de Jesús- como "un estallido de la tierra con los olivos por los aires, las piedras, las nubes; como una enorme tempestad...". , si bien otras interpretaciones sugieren que está surgiendo del cráter de una explosión atómica. Lo cual cobra significado si consideramos que la escultura fue realizada en la década de los 70 para el 80 cumpleaños de Pablo VI y en aquellos años la guerra fría pasaba un momento de tensión nuclear remarcable, aún mayor que estos días a raíz de los enfrentamientos entre India y Pakistán, esos dos superpoblados países con un gran arsenal nuclear
Para muchos resulta una imagen algo perturbadora, especialmente si se contempla en el contexto de un Vaticano plagado de misteriosa simbología pagana cuyo sentido no está muy claro, aunque los expertos siempre tratan de simular saber algo más
En la misma sala las dos enormes claraboyas y los nervios de la estructura podrían sugerir en la imaginación de algunos una cabeza de serpiente, incluidos los colmillos y su lengua bífida
Una serpiente, o reptil, que está presente no sólo en el Génesis sino en la mayoría de culturas antiguas, como dioses creadores en muchos casos
Desde el exterior, el edificio que alberga la sala de audiencias mantiene cierto parecido con la forma (trapezoidal) de la cabeza de una serpiente, con ojos y boca colocados exactamente en su posición
A las serpientes imaginarias se suman otros muchos elementos que parecen estar fuera de lugar (a menos que sospechemos otra realidad). Obeliscos egipcios y dioses paganos sobre un lugar que era sagrado mucho antes del cristianismo, e incluso de que tomaran posesión del lugar los romanos. La propia colina en la que se asienta toma su nombre del etrusco Vaticum, cuyo parecido con la palabra vaticinio no es casual
El sentido de todo ello parece tan poco claro -y tan perturbador- como el cariz que parecen estar tomando los acontecimientos más recientes
Desde luego el simbolismo esotérico y la tradición oculta están muy presentes en la Iglesia católica sino en cualquier institución que ejerza un verdadero poder... aunque hoy todo se ha vuelto aún más extraño, al mezclarse lo tradicional con las nuevas "modas" en comunicación
Realidad difusa y confusa
Aunque vivimos en la era de las comunicaciones digitales, se emplearon literalmente señales de humo para comunicar desde el aislado pero contiguo cónclave si se había o no escogido ya al nuevo representante de la Iglesia de Roma, el mismo que sería el jefe de estado del Vaticano (probablemente el Estado menos inclusivo del mundo, por cierto).
Eso sí, el lenguaje de señales de humo pretendía ser binario (como el de ceros y unos de los procesadores), en forma de humo negro o blanco. Lo cual crea muy a menudo una considerable confusión en la interpretación, porque como sabemos la realidad no es en blanco y negro sino en una escala de grises casi infinita, como el color del humo. Pero la tradición es la tradición , por poco práctica que sea.
Aunque el "humo digital" también podría ser visto como un adelanto de los ordenadores cuánticos. En los estados de la física cuántica no cabe hablar de ceros y unos: ni si ni no ni todo lo contrario. El humo es caos, turbulencia e imprecisión. También oculta lo que no conviene que sea visto (¿Como ciertos vatic inios?)
Todo esto resulta demasiado suculento para no despertar los apetitos de los buscadores de misterios. No son pocos los youtubers que estos días actualizan sus contenidos haciendo referencia a distintas profecías, mencionando sincronías entre papas negros (jesuitas, como el fallecido Papa Francisco), fines de los tiempos, guerras mundiales atómicas, etcétera
Otros se entretienen creando imágenes con un espíritu aparentemente lúdico, como la de Trump ataviado como el nuevo jefe de la Iglesia de Roma. Lo suponemos una broma torpe y de cierto mal gusto, pero a la vista de que poco después se escogió al primer papa estadounidense, podemos sospechar que el resultado del cónclave no fue una sorpresa para algunos
¿Y si la administración Trump intentara también hacerse con el control del influyente Vaticano, además de las tierras -raras- de Ucrania, los recursos de Groenlandia y Canadá, y satisfacer en exclusividad el apetito consumista de la Unión Europea?. Su imagen caracterizado de Papa pudo ser una premonición más que una broma
Otras premoniciones más prosaicas
Junto al humo negro y el papa negro se hizo realidad otra advertencia casi tan oscura, al parecer: apagones masivos tras fallos "fantasmagóricos" de la sincronía hertziana. Toda la península ibérica se quedó "a oscuras" a consecuencia de un quasi black out. Podría decirse que tuvimos mucha suerte de que ocurriera a mediodía y que el clima de primavera no requería ni calefacción ni aire acondicionado (para quienes disfrutan estos lujos),
Aún así la mayoría de oficinas, talleres, comercios y supermercados quedaron sumidos en la oscuridad y sin posibilidad de pago electrónico (ese al que pretenden forzarnos eliminando el efectivo), y sin cajas registradoras que además de sumar la cuenta calculan el cambio en caso de pago en efectivo.
¿Nos volvimos uno yonquis de la energía, y particularmente de la eléctrica?
Trenes y ascensores convertidos en trampas, surtidores de gasolineras que tampoco funcionan (con lo fácil que sería evitar esto). Hospitales en emergencia tras apenas un par de horas sin luz, etcétera
Es fácil imaginar algunas cosas que pudieron haber salido realmente mal si el apagón se hubiera prolongado un solo día más, pero por lo visto reina entre los gestores del reino un optimismo preocupante que les impide ver a un palmo de sus narices
Ahora también podemos imaginar más fácilmente que si se llegara a imponer mayoritariamente el vehículo eléctrico y la electrificación total de los hogares llega a ser inevitable, un colapso eléctrico quizá sería no solo más probable sino mucho más dañino
De momento nos tocó volver a quemar gas porque la apuesta por batir nuevos récords renovables puntuales salió mal
¿Qué nos depara el 2025? ¿La intensificación de una etapa marcada por agendas ocultas? ¿Quizá una reacción o un despertar colectivo? ¿Un cierre de ciclos, dado que este año se rige por el número 9? ¿Un movimiento de inflexión en la danza final de Kali?
Desde luego parece claro que nos tocaron vivir "tiempos interesantes", si bien no será la primera vez que la humanidad -o una buena parte de esta- se enfrente a grandes desafíos.
Los conflictos bélicos y tensiones geopolíticas se multiplican mientras numerosos economistas advierten de inminentes catástrofes financieras globales, previsiblemente a causa de una crisis de deuda inaudita. Poderosos países que hasta hace unos meses eran un ejemplo de organización social e industrial ven tambalear su liderazgo, se dan significativas dimisiones de líderes políticos y las democracias y la libertad de expresión retroceden frente a los intereses elitistas.
El mundo se vuelve menos colorido y variado, más gris y homogéneo; pero paradójicamente, también más imprevisible, por lo nuevos y potentes riesgos, pero también por la confluencia de posibilidades, sinergias y disrupciones tecnológicas
Incluso si no sucede una gran catástrofe, graduales cambios ya afectan a millones de personas, que ven amenazado su medio de vida ante el temor de que se atasque el sofisticado mecanismo de interdependencias (comerciales y financieras), cadenas de suministro y recursos (energéticos y minerales).
Por si todo esto ya fuera poco, la inteligencia artificial podría avanzar un paso de gigante en los próximos años, si no meses. Es más que probable que se dé una destrucción de empleo masiva a lo largo de los siguientes 10 años. Sin embargo esto podría ser visto como algo extraordinariamente positivo ... si se comprendiera cabalmente cómo funciona la economía
La reducción de la necesidad de horas de trabajo no se traduciría directamente en destrucción de empleo si no estuviéramos sujetos a leyes y normativas que ya hace tiempo que están completamente desfasadas. Entre el potencial tecnológico y la chapucería política se da un anacronismo de un siglo, si no más. Muchos representantes políticos dan muestras de analfabetismo tecnológico a la vez que virtuosismo en la manipulación de la plebe
Quien crea que el crecimiento exponencial puede durar eternamente en un mundo finito, o es un loco o es un economista.
-Kenneth Boulding
La imposibilidad física de un crecimiento "sostenible", la debilidad de los sistemas de seguridad social (fundamentados en un esquema Ponzi poco tranquilizador), el mega-endeudamiento y la destrucción de la capacidad de producción en aras de la eficiencia, exponen a un gran riesgo a las sociedades modernas mientras las que están en vías de desarrollo pretenden emular unos modelos que ya no funcionarán más, para nadie
Por supuesto, además del daño auto infligido por su estupidez, la humanidad se expone a otros riesgos menos evitables (pero quizá menos probables o dañinos a corto plazo) como el deshielo de la Antártida y glaciares, una potente tormenta geomagnética, caída de un gran asteroide, grandes erupciones volcánicas, terremotos y tsunamis, entre otros.
Father, give us courage to change what must be altered, serenity to accept what cannot be helped, and the insight to know the one from the other.
Parafraseando esta cita, conocida como plegaria de la serenidad, colectivamente debería aceptarse lo que no podemos cambiar, enfocándonos en cambiar lo que sí puede cambiarse, para lo cual necesitaremos sabiduría para distinguir lo que tiene solución y lo que no, o más bien, saber lo que puede "arreglarse" y lo que puede hacerse para reducir los daños de lo que no tiene arreglo
Te voy a caer muy mal, o quizá todo lo contrario; en realidad depende de ti (de cómo te tomes lo que voy a contar aquí).
Durante 2024 se han desvelando algunas pruebas de que todo cuanto creemos conocer como “la Realidad” es algo distinto de lo que parece, si no completamente falso.
Aunque hace miles de años que nuestros antepasados ya sospechaban que todo cuanto vemos y oímos es una sombra de algo desconocido, apenas intuido en el mejor de los casos, normalmente totalmente ignorado.
Podría decirse que nada es lo que parece, incluidas gran parte de las engañosas aclaraciones sobre supuestas falsas noticias (fake news), cuyo fin podría ser crear -más- confusión y ocultar otras posibles realidades
Para empezar por algo ligero; es dudosa la fecha del día en que empecé a escribir esto, un soleado pero frío 1 de enero de 2025, que consideramos el primer día del año, pero sólo lo es en los países en los que nos regimos por el calendario gregoriano. Muchos países y culturas tienen su propio calendario y celebran el año nuevo en fechas distintas.
En la pujante y poblada China celebran el Año Nuevo Lunar entre finales de enero y mediados de febrero. A fecha de 1 de Enero de 2025 están en el 4722, año del dragón
En la no menos poblada India comparten múltiples celebraciones de año nuevo según diferentes calendarios regionales, como el Vaisakhi en el norte o el Ugadi en el sur, generalmente en marzo o abril. En India existen varios calendarios regionales. Según el calendario Vikram Samvat, están en el año 2081, mientras que según el Saka Samvat, es el año 1946.
Entre solo estos 2 países ya son más de 2800 millones de personas, pero hay más excepciones al “universal” calendario gregoriano.
En los países musulmanes celebran el año nuevo islámico (R'as as-Sana) el primer día del mes de Muharram, que varía cada año según su calendario lunar. Una gran parte de los 2.000 millones de musulmanes reconocen de alguna manera esta fecha. Están en 1446
El año nuevo persa, Noruz (actualmente en 1403) comienza en el equinoccio de primavera (marzo). Según el calendario hebreo estamos en el 5785, y el año empieza entre septiembre y octubre. También etíopes, tailandeses, birmanos y balineses tienen calendarios propios, etc.,etc.
En cualquier caso, el 2024 (o la última vuelta de la Tierra alrededor del sol) ha sido un año pródigo en revelaciones y desengaños de gran alcance, algo de lo que quienes vivimos en España (por lo de la Hispania del antiguo imperio romano, poblada por “hispanioles”) hemos sido especialmente conscientes, por alguna razón. En el territorio de la piel de toro del autor de Rinconete y Cortadillo, entre tantos engaños y estafas, recientemente se añadieron al lamentable listado varios sucesos vergonzosos.
El primero en importancia fue debido a las trágicas inundaciones por la gota fría de finales de Octubre, que afectó de forma muy intensa a varias poblaciones cercanas a la ciudad de Valencia. La inicialmente casi indiferente respuesta de los máximos responsables políticos del país (o países) ha generado una indignación popular como pocas veces se ha visto por aquí.
Pudiera ser que muchos de los indignados hayan despertado del dulce sueño en el que sus representantes electos velan por el bien común, en el que la norma es la responsabilidad y el amor a sus gobernados.
Pero esto podría ser solo el principio.
El pasado 22 de diciembre, también en tierras de la vieja Hispania, se nos dio motivos para despertar de otra ilusión. esta “entrañable” y popular: el sorteo de Navidad de la lotería nacional. Si bien podríamos haber estado prevenidos al tratarse -a fin de “cuentas”- de apuestas y recaudación de impuestos. La novedad es que por fin parece que se habla más abiertamente de lo dudoso y -al parecer- poco confiable del procedimiento, entre otras pertinentes críticas.
Otra cosa es que siempre ha sido un impuesto voluntario (el impuesto de los tontos, según algunos poco amables conciudadanos), fomentado mediante una hábil persuasión que disfraza la avaricia y ludopatía de alguna otra cosa con la que no tiene relación alguna.
Después de todo, Loterías y Apuestas del Estado (español) es una sociedad estatal dependiente del Ministerio de Hacienda. Por otro lado, la Agencia Tributaria Española gestiona los impuestos y recauda los ingresos del Estado, incluyendo los impuestos aplicables a premios de sorteos como la entrañable lotería de Navidad
Pero estos son solo una introducción a todos los engaños, estafas, cortinas de humo y conspiraciones, sucedidos en este rincón del planeta y en otros.
Haciendo un somero repaso, sin pretensión de ser exhaustivo, pueden mencionarse, sin rebuscar demasiado, los siguientes “hechos dudosos”:
Empezando por algo absolutamente básico; la alimentación. Empezamos a percibir una desagradable realidad: los nutrientes de los alimentos no son lo que eran ni lo que deberían ser. Desvirtuados, desnaturalizados, adulterados; ni los propios alimentos naturales son ya tal cosa, pues se producen aceleradamente, abusando de procesos rentabilizadores a costa de la pérdida de sus propiedades naturales originales. Si esto sucede con frutas, verduras, carnes y pescados, imaginemos a lo que puede llegarse en el caso de los alimentos ultraprocesados.
Pero no solo de pan vive el hombre: Demasiado a menudo las elecciones -democráticas- suelen revelarse tan poco sanas como los alimentos ultraprocesados o las frutas y verduras de los cultivos intensivos explotados por una rentable sociedad de inversión multinacional.
La cultura se transforma en basura, la justicia frecuentemente ni es ciega ni justa, el arte se tornó absurdo (cuando no horroroso), la patria un pretexto para las guerras, el sexo -género- un motivo de nuevos conflictos, las religiones otra excusa para separarnos y enfrentarnos, la palabra de los políticos … ya lo vemos
La educación superior se tornó en adiestramiento para servir a las máquinas, el coste de vida un martillo pilón que pulveriza el estado de bienestar, la inflación inmobiliaria un arma de sometimiento social, las constituciones y cartas magnas papel mojado.
Incluso sobre el amor acabaremos dándole la razón al filósofo Ortega y Gasset cuando afirmaba que el enamoramiento es “un estado de imbecilidad transitoria” o “un estado de miseria mental…”
Lo único cierto es la incertidumbre
El salario a menudo, para cada vez más personas, no alcanza (por la inflación, las burbujas y la especulación, entre otras causas), el empleo ya nunca será un medio para una vida digna y expresar los talentos, se ha convertido en una batalla de todos contra todos; el progreso es una palabra cuyo significado empezamos a olvidar, la famosa Agenda 2030 una traidora lista de -falsas- buenas intenciones, las pretendidas soluciones de la tecnología una maniobra de despiste, la historia -escrita por los vencedores- una sarta de embustes manipuladores, las verdaderas causas de las guerras se logran ocultar hasta pasadas décadas
El matrimonio, la fidelidad, el romanticismo, siguen la senda del amor: del escepticismo a la incredulidad absoluta
Hasta los más relevantes profesionales de la economía, la psicología y la filosofía podrían estar equivocados, no alguna vez que otra, sino demasiado a menudo.
Algunas "verdades indiscutidas" como la “necesidad” de dormir 8 horas, la importancia de la pirámide alimentaria, de beber 2 litros de agua diarios, la seguridad de una merecida jubilación jubilosa y la esperanza de vida siempre creciente, son creídas solo mientras no se reflexione en absoluto sobre ellas.
Lo mismo ocurre con la confianza en el alza imparable del bitcoin o en que el dinero está seguro en el banco. Tampoco dudamos acerca de los beneficios del crecimiento continuado de la economía, como creemos en la salvación in extremis gracias a la inteligencia artificial (o la singularidad tecnológica). Ni se ponen en duda las muy manipulables cifras de desempleo o el valor del PIB como indicador de progreso
Otras creencias son igualmente "indiscutibles": como la idea de facilitar la inmigración para salvar las contribuciones a la seguridad social, la importancia estratégica del turismo para la economía, o el valor casi sacrosanto de las tradiciones (para muchos, incluso las más estúpidas). Podría ser que creemos en tales cosas sólo porque nos produce pereza razonar un poco
Los avances de la gerontología, unido a la afición a cirugías e implantes de silicona para unas e implantes capilares y ayudas a la virilidad para otros, harán de la senectud un mal chiste. De los ancianos venerables de la antigüedad habremos evolucionado a viejos sátiros de aspecto juvenil (frente al espejo, al menos) y mentes peligrosamente infantiles. Además, dada la epidemia de ciertas enfermedades neurodegenerativas y los avances en ciertos medicamentos y tratamientos, muchos viejos podrán experimentar erecciones para responder ante los implantes abundantes y turgentes de sus señoras o amantes, aunque ni unos ni otras recuerden para qué servía todo eso.
Pero no hay nada que “temer”; por el bien común, para salvar un sistema de jubilaciones -de seguridad social- fundamentado en un juicioso y robusto esquema Ponzi, pues un futuro de vitales y sexualmente activos centenarios bebedores de gin-tonics no tiene ninguna posibilidad de hacerse realidad… salvo que se prolongue el periodo de cotización laboral hasta los 80 años (y ¿por qué no?)
No quiero extenderme más, pero sí recordar una estafa con muchas ramificaciones, que consiste en hacernos creer que somos los culpables de todo: de los plásticos, la contaminación, las guerras, los malos políticos y el cambio climático, entre otras cosas.
Nos convencieron de ser culpables de nuestra mala salud por nuestras malas elecciones (aunque se limiten las opciones saludables y estas sean ya un lujo), de perder la vista por abusar de las pantallas, cuando al parecer la epidemia de pérdida de agudeza visual no es directamente por el uso de pantallas sino por estar muy poco expuestos a la luz natural, siendo frecuentemente una de las principales causas la necesidad de cotizar un mínimo de horas y años, calentando una ergonómica silla de oficina a la luz de unos parpadeantes fluorescentes
Exponerse a la luz solar es tan necesario para la salud de la vista como lo es exponerse a la verdad para nuestra integridad. Como que 7 horas de sueño mínimo no son recomendables para todos (no para los de ciclo de sueño corto) o como que la jornada de 8 horas no es siquiera tan recomendable ni para las empresas ni para la economía.
Puede que la Inteligencia Artificial y los robots no nos roben el empleo, pero muy probablemente lleven a un extremo insoportable la desigualdad económica. Y por cierto, es muy probable que los empleos más susceptibles de desaparecer / reducirse en primer lugar sean los de categorías cognitivas y creativas, mucho antes que los manuales no repetitivos y mixtos (es decir, una abogado o un médico están más expuestos que un fontanero o un mecánico).
Los cambios relativos al dinero pueden ser la gran incógnita en los siguientes años. Cómo salir de las gigantescas deudas públicas, si será posible digitalizar el dinero y eliminar el efectivo (y si nos dejaremos).
Sería deseable estar en guardia ante las manipulaciones que nos aguardan, pues intentarán convencernos -una vez más- que todos estos cambios que se proponen son por nuestro bien
Esta Navidad podría ser inolvidable, pero de un modo diferente al que imaginaríamos, como colofón de un 2024 rebosante de sucesos extraordinarios, que se amontonan en el recuerdo cediendo paso a otros nuevos y cada vez más increíbles
En España dejábamos atrás las jugosas noticias referentes a la presunta corrupción de altas instancias del gobierno (algo por otra parte ya casi ordinario) al quedar impactados con las noticias de los efectos de una terrible gota fría * que acabará siendo histórica (y la tibia reacción de los líderes políticos tras la colosal tragedia, de aparente indiferencia).
*Ahora conocida domo DANA o Depresión Aislada en Niveles Altos, podría secretamente hacer referencia a la diosa celta Dana equivalente a Gaia, diosa de las aguas celestiales (de la lluvia)
La escalada bélica en Ucrania entre Rusia y la OTAN y lanzamiento de misiles hipersónicos debilitaron el impacto psicológico de la catastróficas inundaciones, al menos para los meros espectadores.
La "inesperada" victoria de Trump en USA y los más recientes avistamientos de drones "sin matricular" en varios puntos de la costa este de este país (según algunos de tipo militar, aunque no reconocidos como propios ni ajenos) además de otros UFOs clasificados como Orbs o plasmoides (esferas de plasma) nos dejan casi sin aliento.
La llamativa ceremonia de presentación de la renovada catedral de Notre Dame de París tras la destrucción sufrida por los no menos extraños incendios, pocos meses después de unos juegos olímpicos cuyas ceremonias de apertura y clausura también dieron mucho que hablar (me lo guardo para otro post), fueron hechos que a pocos dejaron indiferentes. Como quizá no nos deberían dejar indiferentes los posibles significados de otras ceremonias como la inauguración del tunel de San Gotardo en los Alpes suizos, o los significativos experimientos del acelerador de partículas CERN (también en Suiza)
Todo parece tener- un significado; el propio incendio de la catedral de Notre Dame de París tras una docena de profanaciones de importantes iglesias de Francia durante la semana anterior, o los enigmáticos detalles de algunas pinturas medievales y renacentistas, incluidas varias de temática religiosa, en las que además del halo de santidad pueden apreciarse extrañas esferas en los cielos, de las que a menudo salen rayos dirigidos a los personajes principales del cuadro.
Estos acontecimientos recientes casi nos hacen olvidar que seguimos a un paso de una guerra mundial en el corazón de Europa, una terrible, que podría tener lugar con armamento atómico o bacteriológico.
Sin embargo, estos poco usuales fenómenos vistos en algunas partes del mundo podrían guardar una estrecha relación con el riesgo de guerra nuclear, e incluso con la propia Navidad.
Y no porque en estas fechas celebremos indirectamente -o sin sospecharlo- viejas festividades de adoración al Sol, o seamos polvo de estrellas que se alimentan y viven gracias a la energía nuclear de la estrella que calienta nuestro planeta permitiendo la fotosíntesis y la vida de complejos organismos.
Sino porque los orbs son fenómenos que se han dado e muy distantes lugares y fechas, posiblemente en circunstancias históricas especiales, como podría ser el alto riesgo de que suceda un evento MAD (mutual assured destruction o destrucción mutua asegurada).
Los orbs, que nos recuerdan al Alleph del cuento de Borges
Vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo
Estos orbs o esferas de plasma podrían ser anomalías de la Matrix o de la quinta dimensión, una conexión con el Chi, el Prana, la Energía Universal. Quizá sean una chispa o cortocircuito entre dimensiones, una fugaz apertura de la Fuente, la Matriz, el Todo, la Inteligencia del Cosmos, la Conciencia Divina.
Quizá no sea casualidad que se considere que el nacimiento de los más importantes dioses de la civilizaciones precedentes tuviera lugar alrededor del 25 de diciembre, pocos días tras el solsticio -entre el 21 y el 23- .
Quizá lo sabemos; en el fondo de nuestro Ser, en lo profundo de la conciencia; lo podemos leer en los registros akáshicos, al conectar con la Fuente a través del ADN, el más complejo de los sistemas de registro de información conocidos
Sospechamos que otras entidades comparten este "nuestro" mundo, sin ocupar el mismo espacio que nosotros. Podrían ser seres menos densos, más "espirituales", que quizá habiten las profundidades de los océanos, ocultándose en la oscuridad de los abismos insondables, más inaccesibles que la cara oculta de la luna, sometidos a enormes presiones capaces de destrozar el más resistente de los batiscafos. Por lo demás allí dispondrían de nutrientes y energía (geotermal) abundantes y constantes, si es que necesitan tales cosas, pues una civilización verdaderamente avanzada seguramente ya no requiera de tecnología, o al menos no de una tecnología primitiva como la nuestra, imposible sin metales y minerales, herramientas y energía abundante.
El océano podría proveer espacio, energía y nutrientes, pero sobre todo energía sutil, pues si el agua es el elemento esencial y especial, aún lo es más el agua del mar, tan curiosamente similar al plasma sanguíneo.
El agua podría ser un receptáculo de información, o al menos resulta más fácil creerlo desde que se estudian los enigmáticos fenómenos de la "memoria del agua"; a través de la sorprendente formación de cristales de hielo, que resultan bellos y armoniosos si se les imprimen emociones positivas y feos y caóticos si se siembran con emociones negativas
Quizá -ellos- lleven en este planeta desde mucho antes que el Ser Humano pueda ser llamado con tal nombre. Posiblemente fuimos diseñados a su imagen y semejanza (la de los poderosos, los señores, los Elohim). Lo que sabemos con certeza es que nuestros complejos pero frágiles cuerpos son perecederos; solo podemos mantener a raya la entropía provisionalmente. Nuestra existencia física es efímera, pero la conciencia podría perdurar. Es posible que para que formemos parte de lo eterno tengamos que abrazar el misterio, perder el miedo a lo desconocido
Posiblemente Sartre tuviera razón cuando dijo que "El infierno son los otros" pero cabe añadir que su contrario (el cielo, el paraíso, la eternidad) está en cada uno de nosotros como potencial. Sin embargo, sospecho que no está garantizado ni es gratuito. La inacción nos condena. Lo único necesario para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada
"No es por la violencia de los malos que el mundo se destruye, sino por el silencio de los buenos." Atribuida a Gandhi
"El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad." Atribuida a Einstein
El solsticio de invierno es un punto de inflexión crono-astronómico anual de gran trascendencia. Tan importante que muchas culturas antiguas de todo el planeta lo celebraban con gran dedicación de recursos y tiempo. De estas festivas celebraciones hemos heredado la actual Navidad, si bien ya solo es una sombra de lo que alguna vez fue, como tantas otras cosas que -quizá- pronto dejaremos atrás
De los romanos, más cercanos a Europa y Occidente culturalmente, sabemos que durante días festejaban las Saturnales -por el dios Saturno- y las celebraban a lo grande con banquetes e intercambios de regalos, honorando así el regreso de la luz.
Estas ostentosas fiestas precedían la celebración de Natalis Solis Invicti (el nacimiento del Sol Invencible) el día 25 de diciembre*, desde que fuera instituida por el emperador Aureliano en el 274 d.C
(* o fecha próxima equivalente, idem en adelante)
En otras regiones de Europa Celtas y druidas celebraban el Yule, una festividad que honraba el renacimiento del sol, para lo que encendían hogueras y decoraban robles y abetos simbolizando la vida en medio del invierno. El Yule también era significativo para los pueblos vikingos, que encendían el "tronco de Yule" y realizaban rituales para la prosperidad
Por su parte, los antiguos griegos celebraban el nacimiento de Dioniso, dios del vino y la diversión. Los romanos lo rebautizaron como Baco, de donde derivan las renombradas bacanales, orgías de embriaguez y desenfreno, pero considerado rito mistérico iniciático
En el antiguo Egipto a finales de diciembre conmemoraban el renacimiento del dios Horus, relacionado con el sol naciente, y la victoria de la luz sobre la oscuridad. El 25 de diciembre se celebraba el nacimiento de Osiris
Los persas celebraban espléndidas fiestas en honor de Mitra, cuyo nacimiento festejaban el 25 de diciembre. Éste dios, hijo de la virgen Anahíta, tiene mucho que ver con que hoy el mundo cristiano esté celebrando la Navidad
El solsticio de invierno representó para muchas civilizaciones algo crucial para la supervivencia, ya que marcaba ese punto de inflexión entre el acortamiento progresivo de los días (con el avance de las horas de oscuridad y frío) y el cambio hacia la luz. Lógicamente estas celebraciones estaban conectadas con ciclos agrícolas (pero también espirituales y sociales) uniendo a las comunidades en torno a la esperanza (de luz, calor y renovación)
Hoy día, aparentemente hemos olvidado por qué es importante todo lo que representa (el solsticio), pues no parece algo que afecte directamente el día a día de las ciudades y la vida urbana y moderna, tan aislado todo de la Naturaleza, su inteligencia y sus procesos. Ya nada es sagrado. Si acaso podemos compartir una idea vaga de Gaia como meta organismo complejo, pero suele ser a efectos "ecológicos" más que otra consideración. Aparentemente, ni los propios custodios del misterio "creen" , o al menos no en lo que suponíamos que creerían
De los residuales significados de la Navidad Cristiana, su misterio y mensaje, podría decirse que ya olvidamos e ignoramos casi todo, por otra parte. No podría ser de otra manera; hicieron bien su trabajo
Decimos que menos es más y que lo pequeño es hermoso, pero siempre queremos más y más grande, sin casi excepciones. Como raciones y músculos más grandes, aunque luego necesitemos tallas más grandes y poco después reaccionamos deseando menos calorías y cinturas más pequeñas
Queremos dormir más, porque el trabajo -o la rutina, o los hijos, la casa, o lo que sea- nos agota, pero entonces tendremos menos tiempo para “vivir” y esto suma ansiedad
Deseamos más y mayores ingresos, a la vez que menos -y menores- impuestos, precios pequeños -o gratuidad, aunque esta sea tramposa-.
El dinero, como el tiempo, es un flujo, y si bien algunos consiguen acumular grandes cantidades del primero, con el segundo las diferencias de saldo son mucho menos extremas y en última instancia, la muerte a todos iguala
Cuanto esfuerzo, dedicación y tiempo ... para vivir. ¿Al menos resulta divertido?
“Ganarse la vida”, expresión absurda donde las haya, y tener un techo bajo el que dormir, donde guardar nuestras cosas, además de un lugar fijo donde cagar tranquilo (y sin riesgos higiénicos), son privilegios por los que muchos deben entregarse al 100 %
Empleo y vivienda empiezan a ser tan escasos (más aún los de cierta calidad) que se consideran ya como lujos de seres privilegiados. Esta intencionada escasez da como resultado que cada vez menos salarios puedan hacer frente al derecho al alojamiento o que el “coste de oportunidad” obligue a muchos a una dieta de comida basura y/o a no encender la calefacción para alcanzar a pagar por ese "derecho humano universal" que dicen que es la vivienda.
Esa escasez también logra que se acepten sin rechistar trabajos basura (como la dieta) y/o de mierda (los términos basura y mierda, referidos al trabajo hacen referencia a conceptos distintos).
También la salud, o su ausencia en realidad, se ha mercantilizado. Lo fácil y barato sería favorecer la salud evitando -en la medida de lo posible- los factores que nos enferman, pero se ha aceptando el enorme coste de las enfermedades crónicas como si fueran un precio por el “progreso”.
Los alimentos naturales son procesados hasta que resulten in-identificables e insalubres. Manantiales adulterados, aire vuelto casi irrespirable..., forman un continuum con otras realidades como las relaciones tóxicas, manipulación, coerción, culpabilidad inducida, horror económico, insensibilización, etc.
Como las viviendas “inalcanzables”, a las que no llegan ni el sol ni el salario, las calles también se han privatizado, invadidas por grandes vehículos que apenas dejan libre -si acaso- una estrecha acera para los peatones, que se disputan el espacio con otros vehículos, mucho más pequeños y no motorizados
En este Tinglado Loco, Sin Sentido, los medios, como el dinero, se han convertido en fines. Seres humanos, agua y comida, la Vida misma, es depreciada (y despreciada) frente al dinero. Despreciadas también la poesía, el sentido espiritual, la belleza, el juego (no el de azar, que es un gran negocio) y hasta el disfrute sensual, que se degradan a ser solo una cáscara de apariencia, sin profundidad
Se crean conflictos a base de burda propaganda, forzando a los datos a demostraciones torcidas para justificar quien sabe qué
Cortinas de humo, operaciones encubiertas y de falsa bandera, inteligencia conspirativa, noticiarios sin noticia que valga la pena escuchar. La información está tan adulterada y procesada como los alimentos.
La normalidad se tornó inaceptable y la locura se volvió común.
Nada es lo que parece y lo que creemos entender es solo fantasía que nos intoxica la claridad.
Errar es humano, pero perseverar (en el error) es diabólico
El final de otro año, que no ha sido un año cualquiera, y la llegada de otro que podría ser el punto crucial de algunas grandes tendencias, invita a reflexionar y escribir en el blog sobre lo observado, a riesgo de molestar - ofender a algunos (algo que se ha vuelto inevitable).
Sobre las tendencias y hechos observados destacaría:
Se acumulan indicios (e índices) de alto riesgo de desenlace de tensiones acumuladas en forma de crisis global ( si no algo peor). Aunque la economía no sea una ciencia exacta -muchos dirían que ni siquiera es una ciencia, a secas- este tipo de cosas no ocurren por casualidad, sino por causalidad. Y posiblemente las causas no sean casuales, pues “a río revuelto, ganancia de pescadores”.
Roubini avisa de que "se está preparando el escenario para la madre de las crisis de deuda"
Las 14 recesiones de los últimos 150 años (y por qué la del coronavirus sería la cuarta peor) - BBC News Mundo
Los 3 latigazos de la crisis de suministros: Covid, colapso y dependencia de China - Marketing 4 Ecommerce - Tu revista de marketing online para e-commerce
Los gobiernos cada vez parecen desentenderse más de su obligación fundamental, que dicen que es la defensa de la ciudadanía. Si bien a estas alturas esto tampoco debería sorprendernos, empezamos a estar ligeramente “desilusionados”. Incluso en estas “señaladas fiestas”.
La democracia, las libertades de las personas, el estado del bienestar, la clase media y otros “logros” acumulados durante décadas e incluso siglos están siendo torpedeados, y lo que es peor, muchos de nosotros casi lo justificamos en aras de una supuesta seguridad. Solo este punto merece un post aparte, incluso un ensayo.
https://core.ac.uk/download/pdf/29405761.pdf
Las medidas contra las grandes crisis (entre estas la sanitaria y la climática) parecen contradictorias, extremadamente costosas y muy poco eficaces. Incluso los grandes organismos internacionales se evidencian incompetentes. Aparentemente sus enormes recursos no dan para más.
Una por una, las contradicciones de la OMS desde que estalló la pandemia del coronavirus - El Cronista
Los medios de información de masas (con las televisiones en cabeza) se han convertido en instituciones descaradamente propagandísticas, repitiendo sin descanso consignas y pseudo-argumentos que pese a ser casi increíbles terminan calando en las masas. Cabe sospechar las razones
Coronavirus: El Gobierno ayudará a las televisiones privadas con 15 millones de euros | Televisión | EL PAÍS
Desde estos medios - pero empezando desde las más altas instituciones- se siembra la semilla de la discordia y la división; por género, raza (ahora los blancos-caucásicos somos lo peor), afiliación política o religiosa … y últimamente también por elecciones personales sanitarias.
Las críticas a César Carballo por su opinión sobre la vacunación infantil: "Voy a esperar un poco" | Televisión
Síntomas de que las cosas en general van a peor son el alarmante aumento de las depresiones severas, suicidios, personas sin hogar, desempleo, pobreza, enfermedades mentales y desarmonía general. Y aunque se mire para otro lado esta es la triste realidad. Sorry, sé que son trends muy poco cool
Los intentos de suicidio en jóvenes aumentaron un 250% en la pandemia | Salud
Otro síntoma de que la cosa pinta mal es el avance continuado y sin pausa de la estupidez, verdadera pandemia que amenaza nuestra supervivencia como especie, -aunque esta, la estupidez, siempre ha sido el sello distintivo del ser humano- . Está alcanzando cotas récord difícilmente superables por las siguientes generaciones, aunque nunca se sabe hasta dónde podemos llegar si nos lo proponemos.
Nueva variante del coronavirus: Entre la inmoralidad y la estupidez | Red de expertos | Planeta Futuro | EL PAÍS
Avanza con fuerza la censura más descarnada, sin disimulos. No solo se trata de leyes mordaza; el dinero llega a todos los rincones necesarios para ejercer el control de la autocensura o el descarado compromiso con “la mano que te da de comer que no has de morder''.
La maquinaría de los partidos y los grandes medios de comunicación son los cómplices del desastre, inducidos entre privilegios, pagas vitalicias y puertas giratorias.
Por si esto fuera poco, un ejército de lobistas informa a los ”despistados” representantes públicos instalados en la capital belga de lo que nos conviene más a los consumidores y ciudadanos de la Unión, y de paso a sus prometedoras carreras políticas.
Lobby Planet Bruselas | Corporate Europe Observatory
Hay más, mucho más, pero no parece necesario abundar en ello. Aún más preocupante resulta que ante este estado de cosas se defienden “opciones” excesivamente complejas y arriesgadas, como una huida hacia delante: a veces son soluciones tan molonas como la geoingeniería climática, energía de fusión nuclear, fantasías - o pesadillas alucinatorias - como el transhumanismo, incluso tan inspiradoras como la colonización de Marte o prometedoras como la minería de asteroides.
Por si esto no fuera suficiente, también se culpabiliza al ciudadano de a pie de todos los males, y se le exige ser “verde” y “responsable” le cueste lo que le cueste - que no es poco-, creando en este mala conciencia y confundiendole sobre las verdaderas razones de todo; esta parece ser la norma de nuestros tiempos: “confunde y vencerás”.
Pero no desesperemos, todo va a ir bien gracias al solucionismo tecnológico. Y mediante maravillosas innovaciones como -por ejemplo- el maravilloso “mundo virtual Meta” que nos prometen algunas personalidades -como el multimillonario Marcos Montañadeazúcar (el del libro de las caras) - las jóvenes generaciones serán pacificadas fácilmente.
Condicionadas para aceptar un mundo sin género, familia, aspiraciones, aventura, libertad (que da miedo). religiones y todo eso que estorba para lograr un control más íntimo y absoluto, se espera de los jóvenes que se recluyan voluntariamente en sus habitaciones, asomados a ese metaverso digital donde todo será posible, salvo resbalar en la ducha o coger la gripe en un bar (si acaso, en uno virtual).
Entre tanto, el pasaporte digital está siendo ampliamente aceptado pese a su lado siniestro. El salvoconducto (sanitario, de momento) podría estar proporcionando una -muy limitada- protección a quienes lo exhiben, a cambio de discriminar flagrantemente a quienes no cumplen los “requisitos”, pero ese no es su mayor peligro.
Su riesgo es que vuelva la norma y no la excepción -vergonzosa- de algo que no se debiera haber producido.
El pasaporte digital podría perfectamente ser el ensayo y preámbulo de la implantación de un chip NFC, o de “comunicación de campo cercano”. La empresa sueca Epicenter anunció recientemente su utilidad para incluir en este discreto dispositivo el ya casi imprescindible pasaporte.
Esta innovación se complementaría perfectamente con otras “soluciones” como las cámaras y software para el reconocimiento facial, plenamente vigente ya en las grandes ciudades de la República Popular China, y otros “avances” tan inocentes como la eliminación del dinero físico, que nos privará de poder guardar algo de efectivo para una emergencia, un “corralito” o simplemente ante la eventualidad de que “alguien” o un inocente algoritmo bloquee tu cuenta y te deje en la indigencia digital en tiempo real. Algo así podría suceder sin necesidad de que ningún juez tenga nada que ver en ello; sea por un “lamentable error”, una decisión desde las entrañas de una gran corporación, un bug algorítmico, un hacker aburrido o un virus (esta vez informático).
Estamos a un paso de ser completamente supervisados y controlados (léase esclavizados) y sin embargo lo que altera a muchos es que el vecino no se haya inoculado para procurarse un cierto grado de inmunidad extra contra un virus (de relativamente baja letalidad, que afecta mayoritariamente a personas muy mayores * o con patologías previas). Un patógeno del que podríamos ya no estar apenas inmunizados, pues incluso los inmunólogos sugieren la posibilidad de que los discutidos shots pierdan eficacia casi al mismo ritmo que surgen y se extienden las nuevas mutaciones.
* En el continente africano, donde apenas un 10 % de la población ha recibido al menos una dosis, aparentemente la letalidad en relación a la población (las muertes documentadas dividido entre población) resulta en un número 10 veces inferior al obtenido de los datos de España, país en el que un 83% de su población ha recibido la pauta completa a fecha actual.
¿Por qué? Posiblemente la edad media de la población tenga más que ver que el contenido de las jeringuillas y su utilidad en generar inmunidad. Pero incluso la edad no es sino una correlación, es decir, es solo que -normalmente- a mayor edad peor salud y sistemas inmunes menos eficaces.
El particular caso de Japón, con población muy envejecida pero tasas muy bajas de enfermedades cardiovasculares y obesidad (explicado por su dieta en gran medida), que están entre las patologías previas de los casos más graves de los afectados por el virus (junto a la diabetes y las enfermedades respiratorias), además de su costumbre a usar mascarillas y a incorporar en sus costumbres cierto distanciamiento social de forma habitual, explicaría que la edad es solo un dato (una correlación) pero no tanto una verdadera causa.
Una conclusión que yo saco de todo esto, más allá de que nos estemos inmunizando ante la razón o estemos sucumbiendo a una pandemia de estupidez imparable, es que no podemos fiarnos de la tele ni de los medios de información de masas en general.
Ni tampoco de los representantes públicos, “expertos” y otras voces autorizadas que -sin duda- no pueden permitirse el lujo de decir lo que verdaderamente piensan.
“Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda.” Upton Sinclair
Sería mucho pedir que personas cuyo mayor talento es su capacidad de autoengaño, agotados por el esfuerzo de la autocensura, de la manipulación verbal, etc., nos saquen de esta ni de las que están por venir.
Necesitamos urgentemente coordinar los esfuerzos y talentos de los justos para ser resilientes. Pero antes es imprescindible reconocer “nuestros” grandes errores para así estar capacitados para proponer auténticas soluciones.
El automóvil eléctrico, silencioso y sin un tubo de escape que intoxique la atmósfera urbana, es un invento genial, aunque quizá no tanto como parece.
Los primeros automóviles eléctricos, que coexistieron en el siglo XIX con los de combustión interna se convirtieron en parte de la solución al grave problema de “contaminación” existente en las metrópolis de la época...
causado por el gran número de coches tirados por caballos. Las heces de caballo apestaban el ambiente de las elegantes avenidas al cubrir la calzada de estiércol, llegando al punto de que el hedor era inaguantable. Como tantas otras veces, la tecnología vino al rescate con la invención de los carros autopropulsados, que fueron en sus inicios básicamente carruajes sin caballos enganchados, empujados en su lugar por algún tipo de motor. Los “coches” de vapor, eléctricos y de etanol acabarían cediendo su lugar a los de gasolina,, por motivos de coste y autonomía (al principio no tanto por fiabilidad).
Al final, esta “solución” acabaría creando problemas nuevos: la concentración de emisiones tóxicas (y más al final, la conciencia sobre los efectos del C02 como gas de efecto invernadero) de los gases de escape, así como los numerosos accidentes por la mayor velocidad y abundancia de los modernos carros autopropulsados.
Las muertes anuales por accidente de tráfico suelen ser casi tantas como las causadas por el Covid 19 hasta el momento de editar este post, pero si consideramos que las víctimas son mucho más jóvenes (la mayoría entre 5 y 25 años), la pérdida de años de vida es muy superior.
Los accidentes de tráfico han producido ya más de 30 millones de víctimas mortales (más fallecidos que durante la primera Guerra Mundial) a lo cual se suman unos 1000 millones de heridos.
Sin embargo, al menos para las grandes metrópolis, por un tiempo hubo alternativas: vehículos eléctricos de transporte colectivo como tranvías y trolebuses, aunque pronto un lobby cada vez más poderoso se encargó de favorecer -mediante varias estrategias- que los autobuses de gasoil acabaran siendo casi la única opción de transporte público en la mayoría de ciudades. Pero como un ruidoso y atestado bus podría no ser la opción preferida de todos, siempre podrían -libremente- decidir comprar un coche.
Más o menos un siglo después del despliegue del carro propulsado por motor de combustión interna, el empeño de unos visionarios ingenieros, admiradores del gran científico Nikola Tesla resucitó al automóvil eléctrico, (entremedio otros habían intentado rematarlo) arrastrando tras suyo a toda la industria automotriz mundial, (un tanto a regañadientes, todo hay que decirlo), primero por no perder cuota, un poco más tarde para tratar de evitar las cuantiosas multas que podrían derivarse de no introducir una nueva oferta eléctrica que “nos salvaría de la contaminación”.
Los argumentos de la industria del automóvil contra el motor eléctrico tenían -al menos - algo de razón, pues el auto eléctrico no es la panacea
sobre todo si se fabrican a imagen y semejanza de los vehículos automotores de combustión, es decir, muy poco aerodinámicos, excesivamente pesados y grandes; pues tal como hace un siglo se imitó el carro de caballos, ahora se imita el carro automotor de combustión interna (hasta se ha llegado a decir que se debería reproducir el runrún del motor). Sirva de ejemplo el SUV eléctrico, un caso perfecto de paradoja conceptual.
Sobre el tema de la eficiencia o la neutralidad “carbónica” tienen razón en su visión crítica,
el coche eléctrico no es tan inocuo si se considera la fabricación de las -aún- costosas baterías y el origen de la energía eléctrica.
De hecho -de momento- pueden resultar igual de carbónicos. Pero también es cierto que al menos en la ciudad no emiten NOx ni partículas. Aunque sí hay un tipo de partículas que emite el coche eléctrico: las del desgaste de neumáticos, asfalto y frenos.
Tampoco resuelve otros importantes problemas del automóvil “de siempre”:
el espacio público que ocupan en la ciudad (la mayoría de autos están el 95% del tiempo aparcados) y las víctimas por accidentes de tráfico (aunque sí evita las víctimas por enfermedades respiratorias). Esto también tiene solución.
Dicen que menos es más, pero según para quién. La simplicidad y mantenimiento reducido del vehículo eléctrico supondrá una gran ventaja para los conductores propietarios de vehículos, pero no tanto para los talleres y fabricantes de aceites lubricantes, filtros y piezas de recambio.
Otro inconveniente es el del coste de la electricidad, que solo será barato mientras haya pocos coches enchufados (y se carguen en casa).
Al sobrecoste de las baterías (un coche eléctrico es de media un 25% más caro) se añade la casi-necesidad de disponer de un cargador doméstico (y el coste que supone su instalación). Muchos parkings públicos y de comunidades (la mayoría) no están preparados para incorporar cargadores, o no es tan sencillo. Por otra parte, los cargadores rápidos son -tal cual se instalan hoy- insostenibles pues sobrecargan las redes eléctricas. Y por ello recargar rápido será caro, incluso más que repostar gasolina. Nuevamente, también hay solución para ello.
Las pérdidas de ingresos para petroleras e impuestos para gobiernos solo se compensarán con el incremento de las ganancias de las compañías eléctricas (aunque quizá no sea lo que aparenta porque la propiedad de ambas industrias está cada vez más “compartida'').
A los problemas de contaminación por partículas de frenos y neumáticos y la enorme superficie ocupada en ciudades se añade otro que normalmente (e increíblemente) pasa desapercibido:
la contribución al empobrecimiento de las familias por falta de opciones más económicas y eficientes de transporte
En muchos casos el coste de disponer y usar vehículos privados supone el mayor gasto familiar, por delante del gasto en alimentación o incluso en alojamiento. “Problema” que también es perfectamente solucionable.
En fin, por lo que parece el automóvil podría ser la mejor opción...cuando no queda ninguna más.
Quizá lo más importante no sea que los autos estén propulsados por gasolina, electricidad o hidrógeno , sino que son una opción ineficiente en cuanto al uso de recursos, peligrosa y que ocupa un excesivo espacio público.
El tema de la seguridad mejoraría sustancialmente si peatones y ciclistas se mantuvieran lejos y protegidos de los automóviles (además de incorporar en los autos radares y cámaras para activar frenada de emergencia; y -claro- con la llegada de la conducción autónoma, que pudiera no estar tan lejos).
Los problemas de uso elevado de recursos, espacio y coste inasumible se solucionará cuando tengamos opciones de uso de transporte más eficientes y que no se basen exclusivamente en la propiedad privada.
En síntesis, cambiar los autos de combustión por autos eléctricos solucionará un gran problema (la contaminación en la ciudad, y en menor medida el ruido) pero deja intactos otros problemas igual de importantes, además de crear otros nuevos.
Será un cambio carísimo para consumidores y fabricantes, con un resultado muy limitado si no se va un poco más allá.
Tanto si no ha oído hablar aún de ello como si está harto de leer vaguedades publicitarias acerca de este “futurista” medio de transporte, tiene mucha suerte de haber encontrado este documentado post, que posiblemente despeje todas las dudas que puedas tener ... aunque también es posible que te cause una confusión aún mayor respecto a otras cuestiones que seguramente ni te habrías planteado.
El Concepto básico
Podría decirse que la idea “de hyperloop” (que no es nueva en absoluto) consiste básicamente en viajar en cápsulas cilíndricas por el interior de un tubo al que se le ha exraído casi todo el aire, lográndose eliminar (o casi) la resistencia aerodinámica, responsable de la mayor parte del consumo energético a partir de cierta velocidad, pues -como ya sabes- esta resistencia aumenta con el cuadrado de la velocidad.
Con un vacío de tan solo 1mBar (una milésima de la presión atmosférica normal), que es lo que propone Elon Musk en su sintética exposición de la idea, se pueden lograr velocidades casi supersónicas.con gran eficiencia energética (y con menos vacío también). Por otro lado, para disminuir todo lo posible la resistencia al avance de la cápsula, se emplearía un sistema de levitación magnética, como el del tren de juguete de la imagen de abajo, aunque hyperloop tendría muy poco que ver con un tren... y luego explico por qué.
Volar a ras de suelo
A estas alturas ya se ha escrito y hablado mucho de este sistema de transporte, que se haya entre el concepto y la realidad, conocido “genéricamente” como vactrain, promete velocidades casi supersónicas, pues podría llegar a ser incluso tan rápido -o mas- que el desaparecido avión supersónico Concorde, pero -dicen- con el precio de un billete de tren (de alta velocidad y en primera clase, claro) y con servicio (horarios) a la carta ¿Demasiado ambicioso? Seguramente sí, pero aún con todo puede llegarse muy lejos… inspirados con la idea.
La tecnología
Además de la levitación magnética, ya probada en los sistemas Maglev, el vacío es lo que marca la diferencia respecto a cualquier otro “tren” La idea pudo inspirarse en los tubos de correo o muestras que desde mediados del siglo XIX usaban algunas fábricas, laboratorios, hospitales, oficinas de correos o supermercados (todavía hoy). Estos tubos impulsaban los cilindros bien con aire a presión o por vacío, lo cual -imagino- pudo inspirarse a su vez en las cerbatanas con las que los indios Jíbaro (reductores de cabezas) del Amazonas disparaban sus dardos envenenados.
En el caso de los hyperloop o vactrains en general, el “dardo” es una cápsula-vagón en la que se reclinan “cómodamente” los pasajeros. Ésta se impulsará por medio de algún motor lineal de inducción magnética lanzando (acelerando) el cilindro a gran velocidad por el tubo despresurizado. La ausencia de rozamiento por levitación magnética y de resistencia aerodinámica por el vacío permitiría una extraordinaria eficiencia, por lo que podrían alimentarse en gran parte con electricidad de origen renovable.
Algunas diferencias con el tren
Es previsible que resulte inevitable una relativa incomodidad de los viajes, debida a una combinación de factores impuesta por la física del vactrain de alta velocidad. Por un lado, la experiencia puede resultar algo claustrofóbica, quizá no tanto por las reducidas dimensiones del habitáculo como por la necesaria ausencia de ventanas reales (si acaso podrían ser digitales, es decir, virtuales), pues no tiene sentido montar unas costosas ventanas propias de un cohete espacial para ver el interior de un tubo ( y los tubos dificilmente serán transparentes, aunque las imágenes realizadas por ordenador resulten así muy vistosas). Por otra parte, la gran velociad y la imposibilidad de diseñar tramos más o menos rectos, supondrá estar sometidos a aceleraciones importantes, que impedirán en la práctica levantarse de los asientos (aunque no habrá bar, ni posiblemente tampoco baño), e incluso dificultarán beber un refresco o manejar el portátil. En fin, por lo menos el viaje será corto.
¿Demasiado exclusivo?
En lugar de viajar a 1100 km/h (o 4000 km/h, tal como proponen otros fanáticos de la velocidad), lo más probable es que se acabe diseñando para una velocidad “de compromiso” menor, probablemente alrededor de 500 Km/h, para reducir así el radio de las curvas, las pendientes máximas toleradas y el nivel vacío. Otro posible problema: viajar a 4000 km\h - si es a través de zonas horarias- podría crear un Super Jet Lag
En el peor de los casos, será posible alcanzar el objetivo de una velocidad de crucero efectiva algo mayor que la de los trenes de alta velocidad, que pueda competir con los vuelos continentales tanto en precio como en tiempo total (pues el tiempo para embarcar podría ser algo inferior al de los aeropuertos). Y sería más eficiente aerodinámicamente al reducirse sustancialmente la resistencia aerodinámica gracias al vacío parcial. Así lo debieron entender los ingenieros que idearon el Swissmetro, un vactrain subterráneo que conectaría las principales ciudades de Suiza, con un vacío menor que el de hyperloop, más que suficiente para una velocidad máxima de “solo” 500 km/h, en cualquier caso nada mal para un “metro”.
Si bien cabría argumentar que una inversión así puede resultar desaconsejable o inoportuna, no es ésta la más importante objeción que puede hacerse a la idea de la velociad supersónica. Aún es más difícil de justificar la inversión en el ITER, el proyecto de diseño y construcción del primer reactor nuclear europeo de fusión, a mucho más largo plazo, de exigencias de capital mucho más intensivas, y de resultados mucho más inciertos. Sin embargo, un sistema de transporte con tantos riesgos (hyperloop y las versionaes supersónicas) hace dudar de su idoneidad en algunos casos.
Por otra parte, existen ya otras opciones menos espectaculares pero más asequibles técnicamente, económicas y flexibles, además de inmediatamente realizables, pues ya son perfectamente comercializables. Es el caso de algunos sistemas Personal Rapid Transit, que se adaptan a las distancias interurbanas medias, con velocidades casi equivalentes a las de un tren de alta velocidad, pero con mayor flexibilidad y con servicio casi puerta a puerta. Imagen de abajo
Y si la ventaja respecto a lo trenes de alta velocidad es la mayor rapidez con menor consumo de energía, no deberíamos olvidar la alternativa de los aviones “de hélices”, o más propiamente, de turbohélices, que son muy eficientes en las distancias del orden de hasta 600 km, con un consumo de combustible un 30% inferior al de un reactor, siendo la velociad de crucero para estas distancias prácticamente la misma. Por supuesto, de momento los aviones aún no van a ser eléctricos.
Menos prisas
Aunque los más tecnofanáticos lo vean maravilloso, deberíamos valorar si realmente tanta prisa y tanta exigencia de viaje urgente son un avance, sobre todo si para ello se pretende encapasular a la gente en un estrecho tubo sin ventanas para lanzarla a velociades de vértigo. Quizá habría que plantearse la alternativa de reducir el transporte y las prisas. Menos globalización, menos crecimiento (o ninguno), relocalización de la producción y soluciones que eviten una buena parte de los desplazamientos, como pueden ser la telepresecia (3D, inmersiva).
Quizá fuera preferible tener menos obligaciones de desplazamientos, pero más tiempo libre para viajar -sin tantas prisas-. ¿Para qué querríamos tanta velocidad si no hay prisa por llegar? ¿No es mejor ir en un tren más o menos rápido, en el que puedes mirar el paisaje por la ventanilla? O leer, comer algo, o echar un sueño reparador con el leve “traqueteo” del tren. ¿donde quedarán esos placeres? Desde luego no será lo que se obtenga con la ambiciosa high-tech de hyperloop.
Cuando les entran las dudas respecto a su seguridad (lógico) se plantean que al menos podría servir como transporte de mercancías de volumen mediano y pequeño, sustituyendo al avión en eso, hasta que se verifique su seguridad con algunos miles de kilómetros recorridos. Muy buena idea
Economía
Aunque el concepto de hyperloop, energéticamete hiper-eficiente- pueda llevar a creer que se traducirá en costes de explotación muy bajos, y por tanto en billetes económicos, no ocurrirá lo mismo con la infraestructura necesaria. Aún imaginando que los futuros pasajeros, con espíritu de cosmonauta o pilotos de caza, acepten aceleraciones que a la mayoría nos harían echar la papilla, otra cosa es que para evitar que pierdan el conocimiento tomando curvas a 1100 km/h, el radio de éstas deberá ser baaastante grande, así como pequeños los desniveles, por lo que habrá que excavar muchos túneles y levantar costosos viaductos durante casi todo el trayecto (sobre todo en un país tan accidentado como España). Algunos expertos vaticinan que el precio podría ser similar al del Concorde, cuyo billete -en clase única- para viajar de Paris a Nueva York costaba unos 8000 dólares en el año que se anuló el servicio.
http://m.astronomy.chytrak.cz/IQP_Vactrain.pdf
El problema de la frecuencia
En 2009, el Tokaido Shinkansen (línea Tokyo-Osaka) transportó 83 millones de pasajeros, lo que da un promedio de 9400 pasajeros por hora, o un poco más de 11 Airbus A380 por hora (suponiendo que todos en la economía). El tren en estas condiciones no solo es más económico y rápido, sino también más flexible (un tren cada 5 o 6 minutos en hora punta). Y no es una sorpresa que Japón esté invirtiendo mucho en Maglev y quiera construir una línea de maglev entre las dos ciudades. Solo cuando las líneas de Maglev comiencen a saturarse veremos un gran interés en vactrains. La única razón económicamente viable para ir tan rápido en un tren es transportar a más personas
Y en el caso de hyperloop (y demás versiones de vactrain supersónicas) la frecuencia supone un desafío de seguridad añadido, porque en un tren normal si uno sufre un percance serio el que va detrás solo tiene que parar a tiempo. Pero ir a más de 1000 km/h embutido en una tubería sin atmósfera supone que lo que ocurra a 100 kms de distancia (delante o atrás) afectaría inmediatamente a las demás cápsulas que se encuentren en el mismo tubo.
En cuanto a los efectos de una despresurización súbita, se ha de hacer notar que el nivel de vacío propuesto es similar al del espacio exterior, capaz de producir la ebullición de la sangre -y la muerte- en muy poco tiempo, por lo que una rotura estructural tendría probablemente un final mucho más trágico que el del vuelo Aloha 243 de la imagen superior, en el que milagrosamente solo murió una azafata, que se encontraba de pie en el pasillo en el momento de la descompresión explosiva.
Muy probablemente -y si no se corrigen las ambiciosas pretensiones de velocidad y vacío éste y otros proyectos similares, éstos acaben resultando demasiado complejos para llegar a ser económicos, y por tanto populares. El nivel de vacío impone grandes exigencias técnicas en materia de seguridad, además de que no será fácil mantenerlo económicamente.
¿Demasiado rápido?
Un proyecto así está en las antípodas del sabio movimiento Slow, que tendría alguna cosa que enseñarnos sobre nuestra pasión por la velocidad. En uno de los varios vídeos que ví para recabar datos sobre hyperloop un señor de cierta edad comentaba entusiasmado que podría asistir a una obra de teatro en San Francisco y regresar a dormir a su casa en Los Angeles. Wow! Pero, ¿eso es lo más urgente y necesario? ¿Es ético que se gaste tanto dinero (también público) en un objetivo tan perfectamente prescindible? (al menos según muchos). Por no hablar de todos los riesgos que supone desplazarse a esas velocidades por el interior de una tubería sin atmósfera (y especialmente si se trata de una ruta que discurre paralela junto a la falla de San Andrés), lo cual no parece sino un ejercicio de fe en que todo saldrá bien. Yo, en el lugar del señor del vídeo, eperaría a que representaran la obra en Los Angeles, o me quedaba en San Francisco una noche en algún un hotelito con encanto, seguramente una solución más cómoda, barata y relajada. O prescindía de ver la obra en cuestión y buscaba otra cerca de casa, pues no faltarán opciones.
Trenes de alta velocidad, geografía y demografía
El AVE (Alta Velocidad Española) es un medio de transporte que hubiera resultado extremadamente exclusivo a no ser por los subsidios públicos que recibió y aún recibe. La geografía compleja y escarpada de algunos países (como España) encarece muchísimo la infraestructura ferroviaria, que ha de contar con numerosos y costosos puentes, viaductos y túneles. Por si ésto fuera poco, los trenes de alta velocidad solo son rentables con densidades de población altas y distancias de hasta 500 km, lo cual no es el caso en España, salvo quizá con la línea Barcelona Madrid. Además, los ingresos más frecuentes de la población española hacen que las tarifas de estos trenes (incluso subsidiadas) resulten poco atractivas al que debiera ser el público normal.
Los aviones con propulsión de turbo-hélice que comenté arriba probablemente serían más económicos, eficientes y rápidos en la mayoría de las rutas que cubre ahora el AVE; la velocidad media de los turbohélice es en los vuelos cortos casi la misma que la de los reactores convencionales, pero consumiendo un tercio menos de combustible, además de “apañarse” con pistas mucho más pequeñas. Pero los vuelos con turbo-hélices no solo resultarían más baratos por motivos puramente técnicos, sino también porque a diferencia del tren, operado por una sola compañía (sea pública o privada), las compañías aéreas son varias y compiten entre sí, empleando distintas estrategias, aeronaves, aeropuertos, etc.
Una gran idea, que debe ser tomada con moderación y sabiduría
Aún con todas las pegas, la propuesta de viajar por dentro de un tubo con vacío sigue siendo una excelente idea, si bien rebajando sustancialmente las pretensiones de velociad (y po tanto con menos vacío) resultaría mucho más seguro, cómodo y barato. Además, al reducir la velociad sería más factible realizar alguna paradas adicionales, de modo que no se produciría discriminación hacia poblaciones menos grandes. .
Una vez construida la infraestructura el costo de explotación será menor al de operar aviones o trenes de alta velocidad “convencionales”. Frente a los aviones, presenta la gran ventaja de emplear energía en forma de electricidad, pudiendo además ser de origen renovable.
La seguridad y el confort han de reconocerse prioritarios: la velocidad no lo es todo. La imagen superior pertenece al proyecto del sistema Transpod, inspirado en Hyperloop. El interior de las cápsulas busca el mayor confort posible, también imitando la luz solar para hacer la experiencia más cómoda.
En general, los sistemas vactrain aún deben superar muchos obstáculos relacionados con la seguridad , pero no me cabe duda de que puede lograrse. La cuestión - o cuestiones- es , como siermpre: ¿a que costo? y ¿para qué?
"No debemos subestimar la estupidez humana" Yuval Noah Harari
Anexos
Los antecedentes
Los sistemas de transporte basados en tubo de vacío fueron concepturalizados hace algo más de un siglo, como medio de alcanzar velocidades ultra-rápidas sobre superficie y de tipo interurbano. Una versión temprana fue prototipada en 1909 por Boris Weinberg, un profesor ruso que construyó un modelo del sistema propuesto en la Universidad Politécnica de Tomsk, que publicó el
concepto en 1914 en un libro titulado "Movimiento sin fricción (la vía eléctrica sin aire).
Robert Goddard, un pionero del diseño de cohetes y uno de los antepasados de la exploración espacial, propuso un concepto, publicado en 1909 y 1914. El sistema de Goddard, patentado después de su muerte, incluía bombas de vacío para reducir la presión de aire en una guía de túnel y un diseño de vehículo por levitación magnética (con imanes permanentes).
Casi 50 años antes, los ferrocarriles neumáticos fueron uno de los primeros predecesores de este concepto, con trenes fijados con un deflector moviéndose a lo largo de los tubos, mientras que los ventiladores creaban un diferencial de presión en los tubos para proporcionar fuerza. Versiones funcionales de este sistema se instalaron en Londres y Nueva York en los años 1860 -70. El ferrocarril de cristal neumatico y el Metro Neumático de la Playa respectivamente, transportaban a los pasajeros una corta distancia dentro de cada ciudad, pero estos sistemas eran anteriores al desarrollo a gran escala de la tecnología de vacío, y no podían aprovechar la reducción de la resistencia aerodinámica para los viajes interurbanos de alta velocidad.
El concepto del tren de vacío (vactrain) continuó su desarrollo en las últimas décadas, con mejoras en la tecnología de bombas de vacío industriales.
Robert Salter propuso un sistema adicional que consistía en electricidad generada electromagnéticamente y regenerada durante el frenado. Se propuso el "tránsito a muy alta velocidad" (VHST) para compartir túneles con líneas de petróleo, tuberías de agua y gasoductos. Otras propuestas incluyeron el "Transporte de tubos de vacío" (ETT) en la década de 1990 ,
El "SwissMetro" fue proyectado en la década de 1990-2000, y "Hyperloop" en 2013. Desde entonces se han realizado nuevos desarrollos para hacer
el diseño práctico con mayor confiabilidad y rendimiento de costos.
En la región de Ladakh, situada en la cordillera del Himalaya, en el extremo norte de India,han ideado un ingenioso sistema de almacenamiento hidraulico que les suministra agua ya a partir de Abril, sin tener que esperar a las primeras aguas del deshielo, que normalmente no llegan hasta Junio. lo que resulta tardío para el cultivo. Las Stupas de hielo (así se llama el invento) son un muestra de aplicación de la inventiva para resolver un gran problema sin necesidad de tecnología sofisticada ni energía eléctrica; eficaz, económico y seguro. A continuación se explica con más detalle.
Las stupas de hielo son estructuras de hielo artificiales, aproximadamente cónicas, que cumplen la finalidad de almacenar agua sobrante del invierno hasta la primavera, en forma de hielo, creando el cono por aspersión desde la parte superior, pues el agua se congela rápidamente dadas las bajas temperaturas ambientales. Las stupas más grandes alcanzan hasta 30 mts de altura, acumulando agua suficiente para regar varias hectáreas.
En primavera, cuando se precisaría ya agua para el inicio de los cultivos, los valles permanecen aún secos, sin lluvias ni agua del deshielo, que llegaría en Junio y de forma bastante torrencial.
La idea básica es tomar el agua de un punto ligeramente más elevado para producir la aspersión sin necesidad de bombas ni tener que impulsar el agua. El agua se congela en contacto con el frío aire invernal y la forma de cono ofrece menos superficie de contacto por lo que el deshielo solo se producirá a partir de Abril, de forma muy gradual. el agua se canaliza hacia los cercanos campos de cultivo.
El sistema permite disponer de una considerable cantidad de agua adicional durante los críticos meses de Abril y Mayo, pues es en Abril cuando se realizaría la siembra y aún faltaría mucho tiempo hasta la llegada de las agua del deshielo.
Se podría casi llegar a reproducir la función de suministro de agua de un verdadero glaciar si se construye un número suficiente de estas stupas
El sistema puede reproducirse a distintas escalas y con distintas herramientas.
Los valles de la región pueden literalmente reverdecer y mejorar considerablemente las opciones de sus habitantes.
Sonam Wangchuk, el ingeniero indio tras la idea, fundador del proyecto Ice Stupa, premiado por Rolex
“Generally I like things to be simple and self-acting,” he says. “For me, simplicity is beauty, simplicity is the ultimate satisfaction.” Sonam Wangchuk