Momentos en los que fui feliz.
La primera vez que leí Lolito en un día de verano lluvioso.
Cuando fuimos solo tres en mi casa, mi abuela, mi abuelo y yo.
Cuando empecé a escribir mi novela. Todo el ritual de crear personajes, diseñar lugares, vidas, etc.
Cuando hacía ballet y estaba obsesionada y metida en todo ese mundo.
La primera vez que vi Skam.
Cuando aprendí alemán.
Cuando iba al instituto de inglés.











