Gracias a Rapidash Floyd era ahora capaz de viajar largas distancias con tan solo montarse en el pokemon, ya había pasado bastante tiempo con el desde que lo capturo aquella noche en el safari pokemon por lo cual Rapidash le provocaba quemaduras, en lugar de eso una cálida energía parecía rodearlos a ambos lo cual era bastante diferente a lo que el chico estaba acostumbrado, diferente de una forma agradable, para alguien que se la pasaba titiritando en los días de invierno las llamas de Rapidash eran reconfortantes, de hecho incluso cuando la temperatura en la isla había bajado un suéter se volvería una molestia en esas condiciones y si algo bueno traía esto ademas de la fresca brisa del Norte eran los pokemon de tipo hielo que se habían anunciado estaban cerca de la zona.
Floyd y Rapidash cabalgaron tan lejos como pudieron hacia una zona mas alta en el que el frió se acumulara, aunque si era cierto que alguna vez el chico se había cansado de los pokemon de hielo y había decidido no atrapar uno eso era antes de vivir en una isla tropical donde incluso esos cosas llegan a extrañarse, al menos asi no tendría que acurrucarse sobre la superficie fría de un Metagross para sentirse mas cerca de casa.
Puntaneva, ni la punta mas alta de las montañas en isla Vadeo se compararía con esa ciudad y aun así mientras daban pasos mas lentos por la Tierra helada un ruido se alcanzo a percibir detrás de un árbol, un estornudo. Floyd le indico a su pokemon que se acercara a aquel sitio, lentamente, aunque las pisadas de Rapidash eran todo menos silenciosas, otro estornudo y un pokemon se asomo para ver que emitía ese calor. Un Cubchoo, raspando sus garritas en la superficie del árbol para lograr dar un vistazo sin separar aquel abrazo de su guarida.
Floyd retrocedió de inmediato ante el recuerdo de un Beartic atacándolo, en realidad había sido un entrenador al cual pertenecía el pokemon justo antes de viajar a la isla Vadeo y sin embargo el Cubchoo fue el primero en acercarse, en realidad se acercaba al Rapidash el cual lo olfateo. Cubchoo parecía contento de tener a aquel pokemon de fuego para reconfortarlo y Floyd no pudo evitar notar que quizás tenían algo en común. Un Cubchoo, bien podía atraparlo y no entrenarlo para evolucionar, un pokemon como seria mas atractivo en un concurso quedandose tierno y pequeño ¿cierto?
—Rapidash, retrocede.— Le ordeno al pokemon mientras sacaba una pokebola de su mochila, después de aquel saludo amigable no iba a hacerlo pelear contra un pokemon de fuego que lo destrozaría sin mucho problema.
Phione tomo su lugar para iniciar la batalla, por asi decirlo, Cubchoo estaba usando encanto en el, o quizás en todos ¿o no hacia nada? el hecho es que se veía tierno y phione estaba un poco distraído. —Bueno solo usa supersonico.— Termino diciendo el chico, seguro nadie quería atacar a ese pokemon. Cubchoo quedo muy confundido, empezó a dar vueltas tambaleándose por todas partes y usando viento helado el cual provenía de todas direcciones, incluso hacia el mismo. Incluso si el pokemon se veía gracioso Floyd tuvo que arroja la pokebola hacia el en ese momento.