Forever nunca
Recuerdo cuando mi mayor aspiración en la vida no era mayor a buscar una profesión sencilla pero lo suficientemente capaz de brindarme una vida sin presión económica, e inclusive, laboral. Sigo mirando hacia atrás, pero sin buscar más allá del horizonte, y veo a la niña que creció, se volvió consciente de su entorno, de su vida y su valor, pero con una profunda tristeza, difícil de notar de manera superficial. Y hoy, me puedo mirar al espejo y pese las adversidades, sin notarlo, puedo ver ese cambio, la transformación a una mejor versión de mí, y que está infinitamente agradecida con todas las personas con las que tuvo la oportunidad de compartir su vida. Porque -la existencia es coexistencia-. Dejé de ser un árbol bonsái.









