No quiero nada que no sea
estar bajo el tacto de tus manos,
ver curar lo que fue ayer
y dormir pensando en mañana.
Quizás la noche vuelva a ser nuestra partida
y el amanecer el tiempo de barajar.
Quizás esta mano tenga mejor suerte
y pueda cantarte los tantos:
tantos años te pensé
tantos años te extrañé.












