Estoy segura de haberte superado
Despierto con una sonrisa en el rostro
estoy segura de haberte superado.
Tan segura que algunas mañanas,
y con las manos juntas,
Le agradezco al universo por sacarte de mi.
Y lloró,
gracias a Dios por haberte ido.
No sería el imperio que soy hoy si te hubieras quedado.
Pero luego,
hay noches en las que imagino que haría si volvieras.
En cómo si entrarás a la habitación en este preciso instante,
cada cosa horrible que has hecho, sería desechada por la ventana más cercana.
Y todo el amor se alzaría de nuevo,
llovería a través de mis ojos, como si nunca se hubiera ido en realidad,
como si estuviera practicando, como estar en silencio durante tanto tiempo,
sólo para poder llegar a hacer ruido con tu llegada.
¿Puede alguien explicar eso?
Cómo aunque el amor se va, no se va.
Cómo aunque te superé hace tanto, soy indefensamente traída de vuelta a ti.






















